El CDTI acaba hacer pública su 'Hoja de ruta para una inversión responsable y sostenible' Este documento, ya contemplado en el Plan Estratégico 2024–2027 se centra en señalar qué innovaciones son deseables, cuáles generan beneficios netos y cuáles pueden producir efectos no previstos sobre la cohesión social, los derechos, la igualdad o el medioambiente.
La hoja de ruta está concebida "para reorganizar la acción pública del CDTI y asegurar que el desarrollo tecnológico no avance a costa de la cohesión social o los derechos ciudadanos, incorporando criterios como igualdad de género, accesibilidad, privacidad y ética en la evaluación y gestión de los proyectos financiados".
El documento parte de una idea sencilla pero exigente: la innovación no es neutral. Puede acelerar transiciones positivas (energía limpia, salud, productividad o inclusión) pero también puede amplificar desigualdades, introducir riesgos o consolidar brechas si no se orienta y gobierna con criterio. Ya no es suficiente con valorar qué tecnología es viable o qué proyecto es excelente en términos científico-técnicos. Por ello, la 'Hoja de ruta para una inversión responsable y sostenible' propone consolidar un marco de innovación responsable y sostenible alineado con los ODS y con principios éticos de implantación internacional.
Entre sus antecedentes, subraya el objetivo de adoptar o elaborar un código para una financiación ética, en línea con los principios de Naciones Unidas para la Inversión Responsable (UNPRI). Así como el desarrollo de un mecanismo de vigilancia y asesoramiento ético mediante un comité de innovación responsable con personas expertas externas al que puedan acudir tanto la dirección como los equipos técnicos en caso de necesidad.
De la estrategia a la norma
Este giro no se limita al plano estratégico sino que también se conecta con el marco normativo en evolución y sitúa esta orientación en continuidad con la reforma estatutaria en curso.
Uno de los elementos más destacados es su marco general de integración, representado como un proceso de trabajo que recorre todo el ciclo: gobernanza alineada con la misión; tratamiento y rendición de cuentas, con un sistema de métricas de impacto social, ambiental; y de gobernanza que se recogerán en el informe anual del CDTI.
La hoja de ruta también incorpora un espacio virtual de experimentación, CDTI-LAB, que canalizará los cambios en el flujo de información asociado a los proyectos.
Convocatorias orientadas a retos
EL documento se despliega en torno a cuatro grandes ejes. El primero hace referencia a las convocatorias orientadas a retos: Misiones Ciencia e Innovación. Que se posicionan como una de las piezas con mejor encaje para introducir principios de innovación responsable.
El instrumento Misiones, enfocado en impulsar una I+D empresarial que aporte soluciones innovadoras orientadas a retos concretos, se apoya en principios de codiseño y participación y evalúa tanto la calidad tecnológica como la adecuación a los principios de la misión.
La Hoja de Ruta describe un diseño de convocatoria que incluye consulta a departamentos ministeriales para identificar retos de medio y largo plazo, selección y refinamiento por equipos del CDTI, consulta y codiseño con stakeholders y validación final con los ministerios antes de su preparación y lanzamiento.
Añadir rigor a la evaluación
El segundo pilar se refiere a Criterios sociales y ambientales en evaluación ex ante y ex post. A este respecto, el documento especifica que la orden de bases ha ampliado el peso del impacto social y ambiental en la evaluación de proyectos y que, para asegurar una valoración sustantiva con evaluaciones sombra en colaboración con el Innovation Growth Lab.
Los resultados aseguran desde el CDTI, "permitirán perfilar herramientas de evaluación ex ante basadas en el potencial impacto social y ambiental además de determinar métricas y criterios para el seguimiento posterior". El enfoque persigue "criterios sencillos, centrados en el progreso relativo y de fácil identificación para no generar carga adicional a las empresas, especialmente a pymes", añaden.
Colaboración entre administraciones, territorios y organizaciones
El tercer eje son las Alianzas para una innovación socialmente responsable y se articula en torno al concepto de que la innovación responsable no se construye en solitario. La Hoja de Ruta plantea avanzar en alianzas y especifica actuaciones como acuerdos de colaboración con el CSIC o la Secretaría de Estado de Derechos Sociales y Agenda 2030 para desarrollar un centro de competencias en innovación social.
Asimismo prevé apoyo a una convocatoria de AECID sobre innovación para el desarrollo participando en su evaluación; el trabajo en el marco de TAFTIE para indicadores comunes de impacto social; el fortalecimiento de relación con espacios como Fundación COTEC o el foro Nausika; y el intercambio con otras empresas públicas comprometidas con sostenibilidad.
Además, se prevé un mapeo estratégico de iniciativas de innovación responsable y la presentación del marco del CDTI en foros relevantes y espacios de cooperación con Comunidades Autónomas.
Como cuarto pilar, la hoja de ruta establece los mecanismos de rendición de cuentas con un informe anual basado en métricas comparables. Esto es: métricas homologadas y comparables transversal y longitudinalmente, citando como referencia marcos como IRIS, de modo que sean útiles tanto para la comunidad de stakeholders como para los ciudadanos.


