Carlos Magro Mazo, director Académico del IED Madrid

Carlos Magro Mazo, director Académico del IED Madrid

Especialista en innovación educativa, Carlos Magro Mazo (@c_magro) ha sido director de Innovación de la Escuela de Organización Industrial (EOI), responsable del programa Ciencia y Sociedad de la Comunidad de Madrid, director de la Oficina de Información Científica de la Fundación mi+d en la Consejería de Educación de la Comunidad de Madrid y responsable de la Feria Madrid es Ciencia y de la Semana de la Ciencia. Además ha impartido clases relacionadas con la innovación digital y educacional en el Instituto Nacional de Tecnologías Educativas y Formación del profesorado (INTEF),  el Instituto Cervantes, la Cámara de Comercio de Madrid o Telefónica Educación, entre otras instituciones. También ha participado en el Programa de Investigación sobre Producción de Objetos Científicos y Mundialización de la Ciencia en el Centro de Estudios Históricos del CSIC, realizando estancias de investigación en las universidades de Harvard, Paris VII, Universidad Nacional de México y en el CNRS. Actualmente compagina su trabajo como vicepresidente de la Asociación Educación Abierta con el puesto de director Académico del Istituto Europeo di Design (IED Madrid).

1. A lo largo de su trayectoria profesional, ¿qué decisión ha tomado que haya tenido como consecuencia un mayor grado de innovación?

Hace tiempo que la innovación salió de los departamentos de I+D+i. Innovar hoy nos demanda transdisciplinariedad y nuevos protocolos y estrategias que hagan posible la colaboración entre distintos perfiles, entre saberes distanciados y entre departamentos separados y estancos. El requisito previo para que se pueda producir innovación en una organización es que la información y el conocimiento circule y esté accesible. Pero uno de los grandes retos de las organizaciones es precisamente ser capaces de aprovechar al máximo el talento de sus empleados y el conocimiento no estructurado que circula por la organización que puede llegar a representar hasta el 80 por ciento del total y que tiene que ver con todo aquello que no está explícitamente declarado o fijado en documentos o procesos formales.

Los proyectos profesionales en los que he estado involucrado y que creo que más han favorecido la innovación a medio plazo tienen que ver todos con la creación de espacios de intercambio de información y conocimiento y de participación y colaboración entre personas y departamentos. Estructuras de gestión de la información alejadas de la rigidez de las antiguas intranets corporativas que aprovechan al máximo las oportunidades que nos ofrecen tecnologías de la información asociadas a Internet y a la web social como son las redes sociales corporativas o las plataformas de blogs.

2. ¿Cuáles son las claves para culminar con éxito un proceso innovador?

La innovación no tiene porqué ser siempre radical y en muchas ocasiones consiste en buscar soluciones a problemas habituales (Peter Drucker). Innovar es buscar soluciones tanto a problemas reales como a desafíos posibles. Debe responder al presente pero también anticipar y proyectar el futuro.

La innovación surge además cuando el acceso al conocimiento y a los datos es abierto y cuando se permite la combinación y la remezcla. Innovar sería el proceso abierto, colectivo y participativo de formular preguntas, buscar respuestas e implantar soluciones. Un proceso que, como sostiene Gary Hammel, no es un asunto de unos pocos, sino la responsabilidad de todos. La innovación no entiende de organigramas ni de cargos.

Por otro lado, no olvidemos, como hemos dicho, que la información y el conocimiento son el combustible de la innovación. Las empresas no deben escatimar ningún esfuerzo para que esa información y ese conocimiento estén siempre accesibles y disponibles.

Las organizaciones deben apostar decididamente por sus personas, por el desarrollo de competencias tanto a nivel individual como a nivel de equipos, por la creación de estructuras en red, donde la clave estaría en potenciar la conexión y por la creación de comunidades de prácticas internas y externas donde se garantice la circulación fluida de la información y el conocimiento.

La clave para la innovación pasa por conectar personas dentro de una cultura de la participación caracterizada por unas barreras muy bajas para la producción de conocimiento compartido, la resolución de problemas de manera colaborativa, la circulación y la abundancia de la información.

3. Tres consejos para quienes estén dispuestos  a abordar cambios, acciones o procesos innovadores en su empresa o entorno.

Estimular la innovación sería desarrollar la capacidad de toda una organización para plantearse buenas preguntas que resuelvan problemas existentes y desafíos futuros. El reto de la transformación de los negocios se convierte, como hemos dicho, en el reto de la transformación del talento.

Abordar un proceso de innovación nos exige: 1. Desarrollar y potenciar el talento de las personas de dentro de la organización, pero también abrir la organización al talento externo. 2. Favorecer la mezcla, la diversidad y la conexión. 3. Crear una cultura de la innovación, desarrollando entornos de trabajo flexibles en los que no se castigue el error y se garantice que la información y el conocimiento estén disponibles y circulan abiertamente. 4. Pensar siempre en los destinatarios de la innovación. Innovamos con personas y para las personas. 5. Apostar, en definitiva, por empresas más abiertas, más flexibles, más participativas y colaborativas, más activas y dialogantes.

4. ¿Cuál es, a su juicio, la mayor innovación que ha tenido lugar en los últimos 50 años en todos los ámbitos?

En mi opinión, la innovación generalista de mayor impacto social y económico en los últimos 50 años ha sido Internet, incluyendo la web y las tecnologías de la información (movilidad, ubicuidad de acceso a datos). Internet ha supuesto el mayor impacto en nuestros modos de vida de las últimas décadas. En palabras del sociólogo Manuel Castells, hemos cambiado para siempre la forma en que nos comunicamos, nos informamos, trabajamos, nos relacionamos, amamos o protestamos. Internet ha hecho coincidir en un mismo momento histórico un cambio en los medios de producción material y en los medios de creación y comunicación del conocimiento. Para las empresas está suponiendo una transformación total en los modelos de negocio, en las cadenas de valor, en los procesos de producción, gestión y distribución de bienes y servicios, en la relación con sus clientes y empleados, en la relación con sus competidores, en la identificación de nuevos retos y oportunidades de negocio y en los propios procesos de innovación. Internet es causa y medio de la innovación empresarial.

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