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El viaje de Capgemini rumbo a la industria 5.0

Hablamos con Carlos Méndez, Responsable de Innovación Tecnológica de Capgemini Engineering, tras el reciente éxito europeo de dos casos de uso desarrollados en el centro de fabricación avanzada de la compañía en Cádiz
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Carlos Méndez Pérez, Responsable de Innovación Tecnológica de Capgemini Engineering.

Enmarcada como proyecto Horizonte 2020, EFPF (European Connected Factory Plaform for Agile Manufacturing) es una plataforma digital federada que, a través de estándares abiertos, interconecta plataformas de fabricación digital, herramientas de fábrica inteligente y conceptos de Industria 4.0. El objetivo de la iniciativa es construir un ecosistema conectado, inteligente, seguro y fluido cuyo acceso sea común. En este contexto, Capgemini Engineering ha aportado su know how previo con la integración en EFPF de eXist, su plataforma abierta y distribuida que combina IoT, inteligencia artificial, edge computing, 5G y realidad extendida (XR).

“eXist es un ejemplo de lo que inicialmente conocíamos como tele existencia y ahora es denominado metaverso industrial”, explica a Innovaspain Carlos Méndez Pérez, Responsable de Innovación Tecnológica de Capgemini Engineering. “La idea es crear un espacio colaborativo del que participen expertos de todo el mundo mediante interacción remota. Operadores y gemelos digitales, realidad virtual y aumentada; todos convivirán con el mundo físico para desarrollar casos de uso, impartir formación, ofrecer asistencia remota…”

Según Méndez, la compañía permanece atenta para detectar qué tecnologías están en un momento óptimo como para ser implementadas en nuevos proyectos que complementen el ya amplio porfolio de Capgmemini. Desde su centro de fabricación avanzada de Cádiz, Capgemini Engineering ha trabajado en dos casos de uso - Asistencia Aumentada y eSOP- premiados por EFPF en Viena entre más de una veintena de proyectos. “Nuestro enfoque es global, trabajamos en proyectos con San Francisco, Singapur o París, pero puedo asegurar que el talento español, tanto en el plano humano como en la pura innovación, es muy superior a la media”.

I+D made in Cádiz

El primer caso es un ejemplo de asistencia y formación colaborativa aumentada a través de robótica. Un operador, con gafas de realidad aumentada, es ubicado frente a un brazo robótico superpuesto sobre el brazo real. “Si en un momento dado tiene dudas sobre cómo realizar una operación, puede solicitar asistencia a través de las gafas. Quizá el experto que le va a ayudar esté a miles de kilómetros. No es problema. El experto aparecerá en el metaverso industrial como un holograma y también podrá controlar el brazo robótico. Operador y experto comparten un mundo virtual (una copia digital de la fábrica) donde colaborar”, detalla Carlos Méndez.

En el segundo desarrollo presentado por Capgemini Engineering en Viena (orientación, verificación y formación mediante realidad aumentada), el operario trabaja en una mesa de un entorno farmacéutico. Distintos dispositivos conectados y un proyector en el techo que emite información, guían al trabajador para que sus operaciones sean más fluidas y libres de errores. “Qué vial es el correcto, o la cantidad exacta de un compuesto… Evitamos que tenga que saberlo todo de memoria. Algunas operaciones se llevan a cabo a diario, pero otras son mucho menos habituales”. La herramienta aporta certezas y comodidad.

Hacia la industria 5.0

Lejos de tratarse de planteamientos futuristas, las soluciones que propone la compañía están basadas en protocolos abiertos. “Desplegarlas es cuestión de conocer las necesidades exactas de cada cliente. Las capacidades las tenemos”, asegura Méndez. El experto percibe que la Industria 4.0 ya transita hacia el siguiente nivel. “El anterior salto tecnológico situaba el foco en la conectividad y en una buena analítica de datos; lograr fábricas inteligentes, más productivas, dotadas de IA…”

“La industria 5.0 pone al usuario en el centro de la innovación”, añade Méndez. El responsable de Capgemini Engineering alude a un nuevo escenario de customizaciones masivas, fabricación flexible, mayor resiliencia y capacidad de reacción ante eventualidades o problemas energéticos. “También hablamos de una industria orientada hacia una mayor sostenibilidad a todos los niveles”, apunta.

Afrontar la transición

En este tablero de juego, las empresas dispondrán de una serie de tecnologías habilitadoras. Los robots colaborativos coexistirán con las personas de forma generalizada proporcionando destreza y precisión. El despliegue 5G será otra de las claves sin obviar su evolución hacia el 6G (el internet de los sentidos, latencias que nos hagan sentir en remoto), así como el edge cloud y el edge computing u otros avances más ‘clásicos’, tales como el blockchain, para aportar transparencia en las operaciones e identificación digital.

Pero, ¿están las empresas preparadas para afrontar esta transición? “Es un reto, sobre todo para aquellas con un negocio más tradicional. La innovación tiene unos costes operativos que muchas veces han frenado las inversiones. Hay empresas que no han querido arriesgar. Los fenómenos recientes han contribuido a hacerles ver que las nuevas tecnologías son necesarias para seguir funcionando. Ante la inestabilidad de los mercados, la innovación es un indudable elemento de supervivencia”.

Otro ejemplo del salto a la Industria 5.0 se está desarrollando también en las instalaciones de la compañía en Cádiz. Junto a CATEC, Capgemini está construyendo una fábrica inteligente con una línea de producción simulada, conectada a un gemelo digital. “Se trata de un laboratorio de pruebas para evaluar estas tecnologías y las nuevas interfaces humano-máquina”.

Más disrupciones

Además de caminar junto a la industria en sus próximos pasos, en Capgemini Engineering quieren ser protagonistas de otros muchos ‘futuros’. En salud, la compañía prioriza el envejecimiento saludable de la población, la ayuda a los mayores o la predicción de enfermedades utilizando inteligencia artificial.

ECOSAT Airships es un proyecto que ha contado con la participación de Carlos Méndez. Consiste en el desarrollo de un dirigible solar para aplicaciones de observación y comunicaciones. Su configuración y aerodinámica particulares le permite mantener su posición durante largos períodos con un consumo mínimo de energía pudiendo así operar en latitudes norte-sur más extremas, maximizando el área geográfica de operación.

Dentro del ámbito de la observación terrestre, Capgemini es miembro del consorcio de 46 miembros que integran el proyecto TREEADS. La iniciativa es parte del Pacto Verde Europeo de la UE para prevenir los incendios, coordinar la respuesta ante estos fenómenos y acometer la restauración posterior. Lo hará gracias a tecnologías emergentes relacionadas con el concepto Forestal 4.0 como Internet os Forest Things, Gemelo Digital Forestal o vehículos aéreos no tripulados (UVA) adaptados.

En colaboración con la startup guipuzcoana Foilchemy, Capgeminy Engineering ha dado forma al proyecto NAIA, un tipo de embarcación hydrofoil de vela capaz de sobrevolar las aguas y por tanto proporcionar un notable ahorro energético. Vinculado a la pandemia, los hospitales Ramón y Cajal, 12 de Octubre y Sant Pau mejoraron la precisión diagnóstica en la lectura de la radiografía de tórax utilizando Inteligencia Artificial Distribuida en pacientes con sospecha de COVID-19. Una plataforma de aprendizaje federado, desarrollada por Capgemini, basada en compartir modelos de IA entrenados con los datos de las imágenes, permitió la creación de un modelo de diagnóstico global que mejoró significativamente las versiones locales. Todo ello preservando la privacidad de los pacientes.

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