El naturalista alemán Alexander von Humboldt, padre de la geografía moderna, acuñó en el Siglo XIX un concepto de ‘paisaje’ en el que naturaleza y cultura quedaban entrelazadas: La primera edición del ‘festival Biophest’, que tendrá lugar en el centro de creación contemporánea Matadero de Madrid del 4 al 6 de abril, parece recuperar esta relación con una programación que pondrá a la ‘biofilia’ o ‘amor por la naturaleza’, concepto que surge en 1973 por Erich Fromm y fue desarrollado una década después por Edward O. Wilson, en el centro del debate.
Comisariado por la experta en botánica urbana, Elena Páez, y la especialista en comunicación cultural, Eva F. Cortés, esta idea de festival celebrativo y multidisciplinar, organizado por Intermediae Matadero, combinará mesas redondas y charlas; talleres y visitas guiadas; instalaciones vegetales en una exposición artística o conciertos que se ubicarán en estos tres días en diferentes localizaciones del centro artístico. “Este festival es un homenaje a las plantas y está enfocado a pensar en un mundo mejor desde un concepto de ‘polinización cruzada’ en el que convergen disciplinas en auge como el paisajismo, la arquitectura, la música o el arte”, explica la comisaria del formato, Elena Páez.
Si bien en 1950, este sentido integrador de lo natural y lo humano (o cultural) desaparece en pro de una especialización científica, las últimas aproximaciones de estudio del medio natural y el paisaje, en su relación con el hombre, han ido muy de la mano de la conservación y preservación de los recursos naturales desde una perspectiva de sostenibilidad.
El ‘Biophest’ se aleja así del concepto más tradicional de ‘festival cultural’ y se perfila como una propuesta disruptiva, pionera en España y el entorno internacional, apoyada en una combinación armoniosa de innovación social, sostenibilidad y cultura para proponer nuevos espacios de pensamiento, paradigmas para la concienciación también de la ciudadanía y su relación con el entorno natural, que vienen a sumarse a los debates actuales en torno a la permacultura y la ecología crítica.
Unida a esta idea de naturaleza sostenible y del uso responsable de los recursos naturales en su relación con el ser humano, en los últimos tiempos también se está desarrollando la idea de que las personas que tienen una mayor conexión con la naturaleza mejoran su calidad de vida. Este programa cultural, que espera continuar más ediciones, se erige como una celebración de ideas, conocimiento y experimentación artística que subrayará este vínculo emocional, invisible para algunos y muy obvio para otros, entre los seres humanos y naturaleza. “Con esta primera edición hemos plantado una semilla y esperamos que no solo continúe en el ámbito nacional sino en el internacional, por su carácter innovador”, añade Elena Paéz.
Una programación ‘natural’ e interdisciplinar
El espíritu con el que se ha diseñado la programación de esta primera edición del ‘Biophest’ nos (re)une con otras formas no humanas y, en este mundo digitalizado, veloz y azaroso, tratará de reconectarnos con los ritmos más calmados de la naturaleza.
El plato fuerte estará en las conversaciones, charlas y mesas redondas, que se ubicarán en la ‘Sala Plató’ de Cineteca Madrid. Entre los nombres invitados figuran el del filósofo, antropólogo y jardinero Santiago Beruete, que aboga por abandonar la creencia de que somos los únicos organismos inteligentes del planeta para avanzar hacia una cosmovisión biocéntrica. A él se sumará el jardinero, paisajista e investigador botánico Eduardo Barba que hablará en su charla ‘El arte de las plantas’ sobre las bondades de poblar las ciudades con zonas verdes.

En los perfiles internacionales se contará con la psiquiatra, jardinera y escritora inglesa Sue Stuart-Smith, cuyo libro ‘La mente bien ajardinada’ muestra cómo la naturaleza puede transformar radicalmente la salud y autoestima de las personas; y con el jardinero y escritor italiano Marco Martella, director de la revista Jardins, y defensor, a través de sus ensayos, de su devoción por la naturaleza. El panel lo completa la artista, fotógrafa y comisaria de exposiciones Toya Legido, que tratará sobre la relación directa entre el ser humano y su entorno natural, planteando la naturaleza como contenido esencial del arte.
En esta intención que abarcar el tema de la naturaleza desde otros prismas, la propuesta de actividades culturales se abordará desde el arte y la música. Así, la Nave 1 acogerá tres instalaciones artísticas: el experimento del artista y diseñador Cyrus Clarke, que presenta la primera serie de arte digital (re)generativo que evoluciona, crece y almacena carbono; la instalación ‘Crisálida’ de Casa Protea; y la propuesta interactiva ‘Phonofolium’ de Scenocosme (Grégory Lasserre & Anaïs met den Ancxt), un árbol vivo que reacciona al tacto humano a través de sonidos.
El Terrario de Nave 1 acogerá también la exposición de lechugas y variedades hortícolas locales, realizada por Ecosecha, y se presentará el proyecto del ‘Banco de intercambio de semillas’, dirigida a interesados en intercambiar conocimientos sobre la agricultura respetuosa.
Cada una de las tres jornadas concluirá con un espectáculo musical relacionado con la botánica. En el día de inauguración, el productor donostiarra Divorce from New York homenajeará en una versión actualizada al disco de culto de ‘Mort Garson Plantasia’ creado en 1976 para ser disfrutado específicamente por plantas.
Para el sábado, el productor y DJ escocés Brian D’Souza presentará la evolución natural y orgánica del LP Mycorrhizal Fungi. El colofón y cierre del domingo correrá a cargo de Jordi Sapena, miembro de La Habitación Roja, que mostrará ‘Salve Monstera’, un álbum que dialoga con las emociones humanas a través de paisajes sonoros que oscilan entre lo electrónico y lo orgánico.
Las actividades las completarán distintos talleres, actividades infantiles y rutas guiadas gratuitas a espacios naturales, previa inscripción, como la que Carmen Haro y Josimar Castillo harán por Madrid Río, para contemplar el Manzanares como un ser vivo cargado de memoria; Malú Cayetano y Alberto Peralta plantearán un elogio a la ‘jardinería punk’ también por Madrid Río y Arganzuela; y también destacará la visita al Palacio de Cristal de Arganzuela, un oasis verde con más de 9.000 especies en el corazón de la ciudad, donde se funden la arquitectura del hierro y la naturaleza.


