En el corazón del Valle del Jerte dos hermanas decidieron darle un nuevo rumbo al fruto más icónico de su tierra: la cereza. Ainoha y Thaís Mantaut, placentinas y herederas de una tradición agrícola de más de tres décadas, han transformado la experiencia familiar en una marca de cosmética natural que empieza a dar que hablar: Be Cherry Cosmetics. “Siempre hemos estado vinculadas a la empresa familiar de cerezas. En verano trabajábamos allí, y más adelante nos incorporamos de manera más estable. Pero queríamos tener un proyecto propio, algo que nos apasionara y que uniera nuestras raíces con una nueva visión”, explica Ainoha Mantaut.
Ese “clic” llegó tras una exhaustiva investigación que reveló algo que habían tenido siempre al alcance de la mano: las propiedades del aceite y el extracto cereza para la piel. “Descubrimos que hidrata, aporta vitamina C, luminosidad, es rica en antioxidantes y antiinflamatoria. Va muy bien para pieles sensibles, con acné o rosácea. Y apenas se había explorado en cosmética”.
“La cereza tiene propiedades antiinflamatorias, hidratantes y regeneradoras para la piel”
En 2021 comenzaron a dar forma a la idea y en agosto de 2022 lanzaron su primera línea: un limpiador, un sérum, un contorno de ojos y una crema hidratante. Lo hicieron de la mano de un laboratorio en Jaén. “Nos transmitieron confianza, nos escucharon y tenían certificaciones sólidas. Sentimos que hablábamos el mismo idioma”. El despegue llegó con un producto en particular: el sérum facial. “Es nuestro producto estrella. Sirve para todo tipo de pieles, se absorbe rápido y es muy completo”, apunta Mantaut.
Pero lo que realmente marcó un antes y un después fue un episodio inesperado: la reina Letizia lo eligió en una feria. “Eso hizo que muchísima gente lo probara y nos conociera. Fue un empujón increíble”. Algo similar ocurrió después con el contorno de ojos, otro de los más vendidos de la firma, que también llegó a manos de la reina en 2024. “Eso nos dio visibilidad en medios y ayudó a que más clientes se interesaran por nosotras”.
“Seguir creciendo con el espíritu de Extremadura en cada producto”.
La marca ha ido creciendo poco a poco, con una gama que ya incluye protector solar, agua micelar, aceite corporal y nuevos productos en camino. “Hace menos de un mes lanzamos nuestro primer aceite corporal. Supone un paso importante porque pasamos de lo facial al cuidado del cuerpo. Y pronto saldrán dos novedades más, que nos tienen muy ilusionadas”.
A día de hoy, las Mantaut ya miran más allá del mercado español, donde la mayor parte de sus ventas llega a través de su tienda online. Suecia ya ha mostrado interés en distribuir la marca y Japón, donde la flor del cerezo es casi un símbolo nacional, se perfila como un destino natural. “Cuando presentamos allí la propuesta, gustó mucho. El vínculo cultural con el cerezo fue clave”, comenta. También Filipinas aparece en su radar gracias a las misiones comerciales organizadas con Extremadura Avante, la entidad regional de apoyo a la internacionalización empresarial.


