La Universidad de La Rioja ensaya con éxito en ratones una vacuna capaz de luchar contra más del 90 % de los tumores

Apoyada por la AECC, la vacuna terapéutica provoca que el sistema inmune se active y genere una mayor cantidad de anticuerpos preparados para atacar células cancerosas
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De izquierda a derecha, Jesús Manuel Peregrina, Francisco Corzana e Iris Bermejo. (Imagen: Universidad de La Rioja).
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La estrecha relación que mantienen la Universidad de la Rioja y la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC) empieza a ofrecer resultados prometedores. Ambas instituciones presentaron ayer los avances científicos de Iris Bermejo, la investigadora que fue adjudicataria de una Ayuda Predoctoral de la AECC en 2015.

Bermejo, que actualmente está afincada en la Universidad de Viena gracias a una beca Marie Curie, ha trabajado con Francisco Corzana y Jesús Manuel Peregrina, responsables del Grupo de Química Biológica en la Universidad de La Rioja, en el desarrollo de una vacuna terapéutica que actúe contra diversos tipos de tumores, entres los que se encuentran algunos de los más comunes.

Éxito en ratones

Esta investigación ha obtenido resultados óptimos en ratones. La vacuna está basada en la modificación de una molécula que funciona como antígeno (Tn), presente en la membrana de algunas células tumorales. El antígeno ha sido modificado por el grupo de investigación. Aplicada en ratones, la vacuna provoca que el sistema inmunitario se active y genere una mayor cantidad de anticuerpos capaces de atacar células cancerosas.

“A diferencia de las vacunas preventivas –como las aprobadas para batallar el COVID-19– las vacunas terapéuticas son administradas una vez la enfermedad es contraída, actúan como un fármaco”, explica Iris Bermejo. “Las llamamos vacunas porque estimulan el sistema inmune”. Este terreno investigador vive un periodo de máxima actividad, con el auge de la inmunoterapia, aplicada tanto al cáncer como al VIH. “Lo que pretendemos es entrenar al sistema inmune para que ataque las células cancerosas; ponerle sobre aviso”, apuntaba la investigadora.

“Nuestros antígenos reconocerían en torno al 93 % de los tumores que existen”

El éxito cosechado en ratones es el principio de un largo camino que habrá de ser recorrido de la mano de otros eslabones de la cadena. Solo así será posible que la investigación tenga opciones de llegar a los pacientes. “Normalmente este proceso se prolonga 10-15 años”, asegura Bermejo, antes de expresar su gratitud a la AECC. “Nunca dejaré de agradecerles el apoyo que me han prestado. Me han permitido formarme y sacar adelante mi tesis. Sin ellos no estaría aquí ahora”.

Francisco Corzana ratificaba lo explicado por Iris Bermejo. “Los antígenos artificiales que usamos nosotros reconocerían en torno al 93 % de los tumores que existen. Hablamos sobre todo de cáncer de páncreas, colon, pulmón y mama. Hemos dado con un elemento químico que nos permite diferenciar las células sanas de las cancerosas”.

Sentar las bases

El Grupo de Química Biológica en la Universidad de La Rioja acumula más de tres décadas de trabajo investigador a sus espaldas. Sus integrantes llevan a cabo la síntesis de aminoácidos en el laboratorio. El objetivo es incluirlos en péptidos, proteínas… en definitiva, modificar su actividad para dar pistas seguras que faciliten el futuro desarrollo de nuevos fármacos.

Para llevar a buen puerto una estrategia ambiciosa de lucha contra el cáncer, el investigador Jesús Manuel Peregrina señalaba que el grupo se ha visto en la necesidad de cooperar con instituciones nacionales e internacionales. “La colaboración ha sido la clave del éxito. Tenemos que abordar los grandes retos desde un punto de vista multidisciplinar”.

Peregrina recordaba que su área de acción está acotada por la investigación básica y orientada, “como mucho pre-clínica”. Los resultados que obtienen contribuyen a sentar las bases de futuras investigaciones. “En el COVID-19, los investigadores han actuado con eficacia, por eso han podido obtener vacunas en un tiempo record. Pero esto ha sido posible gracias a los muchos años que otros grupos de investigación habían dedicado a este tipo de vacunas. Investigar es avanzar poco a poco”.

Falta de financiación

Jesús Manuel Peregrina ha lanzado un llamamiento “para que la ciencia sea más valorada e incrementar una financiación a día de hoy insuficiente”. El investigador de la Universidad de La Rioja lamentaba que, pese a ser una universidad pequeña, se vean en la obligación de intentar acceder a todas las convocatorias -europeas, nacionales, públicas o privadas- para hacerse con financiación, lo que implica que tengan que lidiar con la redacción de proyectos y con una burocracia que, en los últimos años, “ha crecido de manera exponencial”.

“Estas tareas -que en otras universidades corresponden a departamentos específicos- las tenemos que compatibilizar con la docencia y el trabajo investigador”, añadía Peregrina. “Los investigadores de otros países con los que colaboramos se sorprenden de lo mucho que logramos con tan pocos recursos”.

Investigación solo hay una

En la otra cara de la moneda, el investigador agradecía el apoyo de la ciudadanía en iniciativas como La Carrera de la Mujer, promovida por la AECC. “Cada persona que participa ayuda al desarrollo de la ciencia. Además, tenemos que hacer ver a la población dónde van a parar estos fondos. Como científico, me siento orgullo y satisfecho, porque percibo que la gente siente la ciencia como algo importante que hay que apoyar. Nos tenemos que concienciar de que sin ciencia no hay futuro”.

Una ruta en la que no siempre es fácil convencer a la administración pública de la relevancia de lo que los laboratorios tienen entre manos. “No es sencillo hacer ver a los políticos que tienen que invertir en ciencia básica, y que no van a poder ver los resultados mañana. Los tiempos corren diferentes para unos y otros; a los investigadores nos gusta dejar cada proceso atado y bien atado. Pero sin investigación básica no hay investigación aplicada. De hecho, no tiene sentido esa diferenciación, investigación solo hay una”, concluía Peregrina.

Otras líneas de investigación abiertas junto a la AECC

La fundación científica de la AECC es la entidad social y privada que más fondos dedica a investigar el cáncer. Este año, dedicará 79 millones de euros a 401 proyectos en los que estarán involucrados más de 1.000 investigadores de todo el país.

Francisco Corzana detalla otras líneas que tienen abiertas dentro de la colaboración que mantienen con la asociación. “Dese hace una década, complementamos el desarrollo de las vacunas terapéuticas con el diagnóstico precoz y con las terapias dirigidas, fármacos o antitumorales que van de forma muy selectiva a las células tumorales”.

Alicia Asín y Marina Salas ostentan dos de las cuatro becas que la AECC tiene en La Rioja en este momento. Ambas progresan en sus respectivas tesis trabajando codo con codo en el laboratorio con Corzana y Peregrina, además de junto a otros profesores, como Alberto Avenoza, Marimar Zurbano y Héctor Busto.

Asín está desarrollando una herramienta para la detección precoz del cáncer mediante un test sencillo que analiza la sangre del paciente. Marina Salas, por su parte, trabaja en la obtención de fármacos dirigidos solo a las células enfermas, preservando las células sanas y solventando los efectos secundarios de la quimioterapia convencional.

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