Se estima que en 2030 en España uno de cada tres conductores tendrá más de 65 años. Este notable envejecimiento de la población ha despertado la atención del grupo de investigación Robesafe de la Universidad de Alcalá (UAH), que ya tiene el prototipo de un vehículo inteligente adaptado a las necesidades específicas de los conductores senior. El equipo trabaja para favorecer que las necesidades de movilidad e independencia de los mayores no se vean interrumpidas por el deterioro, propio de la edad, de las habilidades a la hora de conducir.

"Nuestra idea no es convertirnos en fabricantes de coches, sino demostrar que somos capaces de cubrir todas las etapas del diseño de un vehículo eléctrico automatizado", explica Luis M. Bergasa, coordinador del grupo de investigación Robesafe, en referencia a aspectos como la mecánica, electrónica, control, percepción, planificación y navegación. Pese a "los escasos recursos económicos", Bergasa reconoce estar satisfecho con los resultados. "El trabajo está siendo ingente, pero queda recompensado cuando ves que el coche se mueve ejecutando los comportamientos programados".

Entre estos comportamientos programados se encuentra la conducción autónoma dentro de un carril, evitando posibles obstáculos que puedan aparecer en la vía, o la conmutación entre conducción autónoma y manual a demanda del usuario. El pasado mes de octubre el prototipo participó, "con buenos resultados", como apunta Bergasa, en una demostración internacional de vehículos autónomos en las facilidades del Centro de Automática y Robótica (CAR) del CSIC-UPM junto a otros cuatro grupos, dentro del IROS 2018 IEEE/RSJ, uno de los principales congresos de robótica a nivel mundial.

En la actualidad, el grupo trabaja en el aumento de la velocidad de navegación de los comportamientos ya desarrollados y en la validación de nuevos comportamientos de alto nivel como: ceda al paso, stop, pasos de peatones, adelantamientos, navegación en cruces, atascos, etc. ‘"La idea es disponer de un conjunto de comportamientos autónomos que puedan ser ejecutados por el conductor a demanda. Además, en los próximos años queremos focalizarlos en la personalización de nuestra tecnología al conductor, teniendo en cuenta los factores humanos", añade Bergasa.

A diferencia de otras propuestas que existen en el mercado, el investigador remarca que "nuestra apuesta es por un coche eléctrico propio de pequeño tamaño, ecológico y limpio que sea capaz de moverse de forma autónoma y segura en entornos urbanos, además de estar adaptado a las deficiencias específicas del conductor". El bajo coste, junto al código abierto, son otros dos aspectos fundamentales en la investigación, "para que no esté sometido a las estrictas políticas de confidencialidad de los grandes fabricantes", agrega.

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