Con la colaboración de
Institución Educativa Sek
La Universidad de Loyola anunció la creación del Loyola Innovation Hub.
Enrique Moreno, director de Loyola Innovation Hub (izqda.); Pilar Díaz, Directora Financiera (centro) y Patricia Solero, Directora de Operaciones en Loyola InnoHub (dcha.).

Nace Loyola Innovation Hub para convertir la innovación en seña de identidad de Andalucía

La Universidad promoverá desde este InnoHub proyectos de innovación abierta. Pretende ser nexo también entre agentes del ecosistema empresarial e innovador
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Loyola Innovation Hub (Loyola InnoHub) acaba de nacer y ya tiene la ambición de ser un imán de innovación abierta para toda Andalucía. La creación de esta oficina dependiente del Vicerrectorado de Investigación de la Universidad Loyola funcionará como un hub de innovación abierta. Entre sus intenciones, también se encuentra la de ser un lugar de encuentro entre empresas y entidades dedicadas a la innovación.

Para el director de Loyola Innovation Hub, Enrique Moreno Benítez, innovación es el resultado de la fórmula de “creatividad más implementación”. Reflexiona sobre el estado de estos dos conceptos en la comunidad autónoma: “nos sobra creatividad y exportamos creatividad; en cambio, adolecemos de implementación, es decir, del trabajo necesario para llevar a la práctica esas ideas”.

Como resultado, las empresas andaluzas ni tienen el tamaño crítico suficiente, ni se agrupan lo suficiente para crecer. Y todo ello deriva en que no se generan suficientes puestos de trabajo para una autonomía que superó el millón de parados el mes pasado.

“Yo llevo 25 años en esta tierra y otra vez tenemos un millón de parados. A mí me parece que es una situación que tiene el mismo diagnóstico desde hace 35 años prácticamente. Eso hay que cambiarlo. Y para cambiarlo hay que hacer cosas diferentes”, razona para Innovaspain.

Es por ello que el primer paso de Loyola Innovation Hub no será otro que el de darse a conocer. Pero el último objetivo en un camino que anhelan sea largo es el de “contribuir a la transformción de la economía productiva andaluza”. Ahora mismo los planes del InnoHub pasan por darse a conocer entre la comunidad universitaria y animar a la participación de los estudiantes.

NextGenerationEU

Los fondos que la Unión Europea prevé empezar a liberar a partir de verano son un buen punto de partida para la investigación. Esta área será una de las fundamentales de las partidas europeas. Y Loyola InnoHub sigue de cerca la apuesta del Gobierno español y de Europa, confiesa Moreno.

“Estamos muy al tanto en esas iniciativas para poder ser parte de ellas. Hay mucha incertidumbre todavía pero creo que estamos bien posicionados para participar”, admite. Recibir alguna cuantía permitiría a esta oficina darle un impulso a algunos de los proyectos en los que ya trabajan.

Entre ellos, el del amoniaco verde. La idea deriva del hidrógeno verde, “que está ahora muy de moda”, apunta Moreno. Pero pretende ser una solución más fiable, de momento para el sector marítimo. “Nosotros optamos por una solución alternativa que es el amoniaco verde aplicado en combustibles marítimos. En definitiva, descarbonizar el transporte marítimo pesado”, sintetiza.

Pero también quiere apuntar que es un hub “abierto a cualquier idea”. Desde la Universidad Loyola se promoverán iniciativas también. En otras palabras: “un technology push en el que nosotros lideremos líneas de investigación que acaben dándonos resultados que queramos transferir”. También se abren a estudiar soluciones que provengan de las empresas. Y como se anunció en su creación, actuar de nexo de colaboración para que determinados consorcios se den en Andalucía.

Con la energía del recién nacido, Loyola InnoHub buscará dinamizar y ser proactivo en el apoyo a la transferencia de la investigación, la economía productiva y la sociedad. “Hablamos del amoniaco verde, pero podríamos hablar de digitalización. De archivos que custodia la Compañía de Jesús del siglo XVI que todavía están vigentes a día de hoy. Por tanto, facilitar el acceso a la investigación y a esta documentación favorece también al tejido productivo finalmente”, continúa.

Una manera diferente de pensar

Moreno reconoce que esta oficina nace también para que la gente conozca las maneras de proceder que propone Loyola InnoHub. “Pensamos que deben ser diferentes a las que uno está acostumbrado con las universidades”.

Así pretende servir para cambiar la situación en Andalucía, un plan que figura dentro de sus objetivos estratégicos. La Universidad Loyola ya llevaba años detrás de la creación de este hub que, por fin, ve la luz. En concreto, 2015 fue el año en el que se gestó la idea de darle el empujón definitivo al tejido empresarial e innovador andaluz.

Para Moreno, ingeniero de formación, ser director de esta iniciativa “es un reto” que le gusta. “Yo soy ingeniero de los que les gusta crear negocios con base de conocimiento. Es lo que he intentado hacer en los últimos 20 años en distintas empresas y organizaciones. Siempre he sido emprendedor dentro de organizaciones y me gusta construir, consolidar equipos y que pasen cosas”, concluye.

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