Itziar Cuenca, responsable de Programas de I+D+i del Grupo Ibermática

Itziar Cuenca Ibermatica

Licenciada en Administración y Dirección de empresas por la Universidad del País Vasco (UPV) y Máster en e-Business por la Universidad de Deusto, Itziar Cuenca se se incorporó a la empresa de nueva creación Agromare, del grupo Ibermática, después de su experiencia en Amberes (Bélgica) como especialista en comercio exterior y un breve periodo en la BBK. Primero desempeñó el rol de consultora para pasar luego a ser responsable de proyectos de I+D. De ahí pasó al departamento de Proyectos de I+D de Ibermática, donde ha sido responsable de la participación de la empresa en este tipo de proyectos en el ámbito nacional e internacional. Con la creación en el año 2006 del Instituto Ibermática de Innovación (i3B), asumió el cargo de responsable de Programas de I+D+i del grupo.

1. A lo largo de su trayectoria profesional, ¿qué decisión ha tomado que haya tenido como consecuencia un mayor grado de innovación?

Probablemente la decisión de formar parte del equipo que, en 2005, conceptualizó y puso en marcha el Instituto Ibermática de Innovación i3B. Aunque en la actualidad una unidad de I+D+i empresarial es un organismo que tiene legitimada su función en las organizaciones en particular, y en el ecosistema de innovación en general, en aquel entonces, en el ámbito de cómo se estaba estructurando la innovación en las organizaciones, era una decisión compleja. Y creo que el tiempo nos ha dado la razón.

2. ¿Cuáles son las claves para culminar con éxito un proceso innovador?

Decididamente, mantener el equilibrio: equilibrar la creatividad y la modelización; equilibrar el posibilismo y la cuenta de resultados; equilibrar lo glamuroso y lo práctico… cualquier pequeño desequilibrio hacia uno de los dos extremos hace que la complementariedad necesaria y eficiente en cualquier proceso de innovación se convierta en fracaso, cuando no en ridículo.

3. Tres consejos para quienes estén dispuestos  a abordar cambios, acciones o procesos innovadores en su empresa o entorno.

Perseverancia: nada en el ámbito de la innovación es cortoplacista y sin esfuerzo; es una carrera de fondo, no un sprint.

Paciencia: derivada del punto anterior, del entorno y del desequilibrio hacía los diferentes extremos previamente mencionados.

Ejemplaridad: debe convencerse desde el pragmatismo, la eficiencia y la aportación de valor, no desde el discurso grandilocuente o apocalíptico.

4. ¿Cuál es, a su juicio, la mayor innovación que ha tenido lugar en los últimos 50 años en todos los ámbitos?

Sin lugar a dudas, la incorporación de la mujer al mundo profesional y social, que ha permitido incrementar el potencial de innovación de la sociedad y las empresas de forma geométrica. Tiene mucho que ver con lo que he comentado previamente: la innovación no es sólo glamurosidad tecnológica, valor muy arraigado en “lo masculino”. Debe equilibrarse, tamizarse y aplicarse con el sentido común y el pragmatismo.

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