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La sala de conferencias del Instituto en una imagen de archivo.

Los ocho clústeres aragoneses son pieza clave en el Plan D promoviendo la colaboración mutua y sus sinergias para llegar a las máximas empresas posibles, comenzando con una primera experiencia entre el clúster de empresas TIC y el de la Automoción. El Programa Aragón Empresa impulsa la competitividad de autónomos y empresas. Más de 5.300 empresas son socias  de esta iniciativa, que cuenta con 119 entidades colaboradoras que apoyan el fomento del conocimiento empresarial en Aragón.

Innovar es vital para generar valor añadido; digitalizar los procesos, imprescindible para imponerse a una revolución que ya está teniendo lugar y garantizar el éxito en los mercados. En Aragón se han volcado en la industria 4.0 y, dentro de la multitud de líneas de apoyo al emprendimiento, la formación, la innovación y la responsabilidad social corporativa (RSC), juega un papel protagonista el Instituto Aragonés de Fomento (IAF), cuyo director gerente es Ramón Tejedor, y que el año pasado dispuso de un presupuesto total cercano a los 12,2 millones de euros con clara vocación inversora y de apoyo práctico al tejido productivo.

Una de sus novedades ha sido la puesta en marcha de una herramienta de posicionamiento digital de la empresa, además de la difusión de oportunidades de digitalización y formación específica, dirigido a las pequeñas y medianas empresas: llegó la hora H para lanzar su Plan D y fomentar un salto hacia el futuro de las pymes de Aragón. 

Su objetivo es dar a conocer “el cúmulo de oportunidades” que puede ofrecerles su transformación digital, independientemente de su localización, sector de actividad o tamaño. La Consejera de Economía, Industria y Empleo Marta Gastón, persigue a través de esta acción del IAF -entidad que preside- “ayudar, formar y sensibilizar a aquellas pymes que aún no han dado el paso a la digitalización y que la vean  como una oportunidad”.

El Parque Tecnológico Walqa apostó en los últimos años por la implantación de formación avanzada en materia de digitalización y ser un polo de conocimiento en la materia. Además de crear una subsede del Centro de Tecnologías Avanzadas (CTA) del Inaem en el parque, en colaboración con la Escuela de Organización Industrial (EOI), se pusieron en marcha un Máster en Business Intelligence y Big Data y un Programa Ejecutivo en Blockchain.

El éxito pasa por la colaboración

El Plan D, enmarcado en el programa Aragón Empresa, surge como complemento a la Estrategia Aragón Industria 4.0, centrada en aspectos como la introducción del big data, cloud computing, la fabricación aditiva e impresión 3D, la robótica colaborativa, la integración de sistemas, la ciberseguridad o la realidad virtual y aumentada. El nuevo plan está focalizado en las posibilidades que los avances tecnológicos proporcionan a las empresas en su gestión digital en comunicación, uso de herramientas digitales y en las nuevas oportunidades de negocio a nivel global.

Volviendo a los clústeres, éstos ya trabajan en un espacio común en el Centro Europeo de Empresas en Innovación (CEEI) ubicado en el Campus Tecnológico del Actur tras un traslado coordinado por el IAF. A los citados del motor, CAAR, y las tecnologías de la información y la comunicación, Tecnara, se suman el aeronáutico, AERA; el logístico, ALIA; el de la salud, Arahealth; el del agua, Zinnae; y los clústeres de Alimentación y de la Energía.

La filosofía de este traslado apunta, por un lado, a ubicar a los clústeres en un espacio plenamente integrado con su actividad como es su ubicación en el cogollo tecnológico del campus universitario, cerca del Instituto Tecnológico de Aragón (Itainnova) y de otros centros de investigación. Se refuerza su identidad con un especio propio y mejoran en cuestiones logísticas y organizativas.

Otro de los aspectos destacados de la actividad del IAF fue el diseño y la ejecución del Plan de Franquicia 2018, que permitió a veinte empresas aragonesas culminar su formación para continuar su actividad con este modelo, que permite licenciar su negocio a otros emprendedores a cambio de un canon. El objetivo del plan es tanto la creación de nuevas empresas franquiciadoras como consolidar y expandir las ya existentes en la comunidad autónoma dentro y fuera de ella. 

Esta iniciativa del IAF cuenta con la colaboración de la Asociación de Franquiciadores de Aragón (AFA), la Asociación de Jóvenes Empresarios (AJE), la Federación de Empresarios y Comercio y Servicios de Zaragoza (CEOS) y Torre Village ZIR. La veintena de empresas de esta edición superaron el diagnóstico para medir si eran franquiciables, accediendo después a un programa de formación específico y conociendo experiencias de éxito de firmas nacionales e internacionales. A lo largo de sus siete ediciones anteriores participaron en el Plan de Franquicias 125 empresas: un programa consolidado como referente en el apoyo a la expansión de empresas aragonesas, con 28 franquicias creadas y un apoyo constante al resto de las existentes en la comunidad.

Otra apuesta importante es el Programa Aragón Empresa, un instrumento del Departamento de Economía, Industria y Empleo que, a través del IAF, impulsa la competitividad de los autónomos y  empresas y que en su última convocatoria se extendió por 19 poblaciones. Más de 5.300 empresas son socias  de esta iniciativa que cuenta con 119 entidades colaboradoras que apoyan el fomento del conocimiento empresarial en Aragón.

El Instituto ofrece formación especializada en 10 áreas de gestión empresarial como son: Estrategia/Excelencia, Marketing, Ventas, Internacionalización, Personas, Logística/Producción, Finanzas, Digitalización, Innovación y Responsabilidad Social. La actividad cuenta con 325 expertos en gestión empresarial y se han realizado más de 1.000 cursos con más de 13.000 asistentes y una valoración media de 9,1 sobre 10.

Como en el campo también existe un gran potencial, el IAF cuenta con iniciativas específicas orientadas al medio rural. Es el caso del Programa de Emprendimiento Agroalimentario, que impulsó la puesta en marcha de 33 proyectos de empresa, de los que un 80% se consolidaron como viables y sostenibles en el tiempo. En su última edición se seleccionaron 14 iniciativas que van de la producción de miel de calidad a la recuperación de olivar centenario en Sobrarbe; la elaboración de un vermut montañés con hierbas y agua del Pirineo; una deshidratadora de frutas y verduras ecológicas; el cultivo de champiñones en bodegas o la producción y venta de variedad de patatas de calidad y patatas inyectadas de salsas.

Se incluyen otros proyectos que hacen referencia a la alta cocina: al vacío y baja temperatura; la elaboración de sidra aragonesa; la transformación de microbrotes y el desarrollo de bebidas vegetales a partir de almendras y la revalorización de producción rural agraria. También desarrolla el IAF el Programa de Emprendimiento Rural Sostenible, que en una primera edición dinamizó las comarcas de la Jacetania, Alto Gállego, Sobrarbe y Ribagorza, saltando a Teruel en la más reciente, a Matarraña, Bajo Aragón, Maestrazgo y Gúdar-Javalambre.

El V Programa de Emprendimiento Social del Instituto arrancó con 11 proyectos seleccionados, cuyos promotores reciben 15 sesiones relacionadas con diversos aspectos de la gestión empresarial y de la innovación social. Ahí dentro caben del compostaje a herramientas tecnológicas de mejora de la relación terapéutica; aprendizaje basado en el juego; instalaciones de autoconsumo eficiente para hogares, pymes y comunidades de vecinos; la inserción laboral y el desarrollo de personas con discapacidad y de apoyo a la inmigración, entre otras.

Educar futuros emprendedores es vital, y ya durante el pasado curso 2017-2018, a través del Programa Emprender en la Escuela, el IAF desarrolló 241 talleres a los que asistieron 7.373 alumnos pertenecientes a 83 centros educativos aragoneses de Educación Secundaria, Bachillerato y Ciclos Formativos. Para el actual curso, el Instituto Aragonés de Fomento recibió más de 300 solicitudes de profesorados para impartir la actividad, que se realiza en colaboración con el Departamento de Educación, Cultura y Deporte del Gobierno de Aragón.  Desde el año 2000 se organizaron más de 2.000 talleres, a los que asistieron 67.000 estudiantes de centros públicos, privados y concertados de la comunidad.

Por último está la apuesta por la Responsabilidad Social Corporativa (RSC), aquí conocida como Responsabilidad Social Aragón (RSA). DKV, el Balneario de Ariño, la Fundación Rey Ardid y Cris B fueron las cuatro organizaciones ganadoras del Premio RSA 2018 en las categorías gran empresa, pyme, entidad sin ánimo de lucro y autónoma, respectivamente. El Plan RSA se puso en marcha en noviembre de 2018 y 585 organizaciones han recibido el sello RSA 2018 y se ha entregado el nuevo sello RSA+ a 63 empresas fundadoras. El objetivo del Gobierno de Aragón es, en el marco del diálogo social, lograr un millar de empresas aragonesas socialmente responsables en 2020.

Este reportaje ha sido publicado en la edición impresa del Anuario de la Innovación en España 2018

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