innovacion abierta deusto
De izq. a dcha.: Aránzazu Rodriguez, Elías Bendodo, Pere Joan Pons y Javier Sánchez. (Imagen: Deusto Business School)

Como siempre me he mostrado contrario a la fórmula del consenso, por ser una palabra que determina poco y diluye compromisos, responsabilidades y la posibilidad de negociar seriamente, aplaudí (en silencio) una generosa frase de Elías Bendodo en una conversación organizada por Deusto Business School para hablar de Innovación abierta, en el marco de la presentación de sus llamativos Programas de Liderazgo Público y Corporativo en Emprendimiento e Innovación, una referencia de aprendizaje en el mundo institucional, a los que acuden un abanico de profesionales muy interesantes, incluidos políticos de diferentes formaciones.

“Liderar es no aceptar los consensos”, dijo el ahora consejero de Presidencia, Administraciones Públicas e Interior de la Junta de Andalucía, Elías Bendodo, un político de amplia trayectoria que acumula experiencia, la penúltima como presidente de la Diputación de Málaga, cargo en el que estuvo desde 2011 a principios de este año. La frase tiene su miga al hablar de Innovación abierta, una fórmula que mucha gente confunde pero que, en resumen, se basa en la convicción de que hay que recurrir a lo externo en determinados momentos para poder gestionar con eficacia el futuro. 

La palabra “consenso” tomó cuerpo en España en la Transición. Como la viví muy directamente aventajo en ese tema a Bendodo. Yo era joven pero él bastante más. De aquellos consensos vienen …., que dice el refranero. Y lo peor es que la expresión tomó cuerpo en el mundo empresarial y hemos llegado a un punto complicado porque afecta a la responsabilidad que tiene cada cual para tomar decisiones, originando una filosofía  organizativa que prima lo colegiado; es decir, la dilución de responsabilidades. 

Para eso se necesitan muchas comisiones, grupos de trabajo, miles de reuniones sin fin en las que al final todos se preguntan que “para que hemos venido a Arizona”, como en aquel célebre caso que estudiamos hace ya muchos años en las escuelas de negocios. Te puedes equivocar, pero para eso tienes una responsabilidad y te pagan por ello cuando se tiene un cargo directivo en una institución, sea empresarial o política. 

Las cuatro personas llamadas para hablar del tema de Innovación abierta, dos directivos de empresa, como Aránzazu Rodríguez, Open Innovation Manager de Sacyr y Javier Sánchez, director Innovation Projects de Bankia; y, dos políticos en activo, como lo son Pere Joan Pons, diputado del PSOE y el citado Elías Bendodo coincidieron en la necesaria colaboración externa. En todos estos casos es sin duda la capacidad de liderazgo de la persona con mayor responsabilidad la que impone una línea a seguir y la innovación es una de las cosas que tienen que ser catalizadas desde la cúpula que, en opinión del consejero andaluz, debe estar formada por un equipo pequeño y ejecutivo.

Para las empresas, esa colaboración externa viene de la mano de la colaboración o compra de jóvenes empresas que han desarrollado soluciones adecuadas para retos que imponen las nuevas tecnologías y que, en multitud de ocasiones, no se pueden desarrollar desde dentro por diferentes causas como formación, costes, conocimiento, tiempo, etc. 

En política también hay que recurrir a esa colaboración externa, coincidieron ambos representantes políticos. Más allá de las formas en que se haga, hay temas que, como puso de manifiesto el diputado socialista, hay que resolverlas desde la pluralidad para obtener el resultado adecuado. El relato de una experiencia personal dejó clara como esa colaboración múltiple era la vía más adecuada para tratar de llegar al objetivo. Igual que el consejero de la Junta, que se centró en la Sanidad y en la racionalización de la Administración Pública. Colaboración pública y privada para obtener los resultados deseados que, en este campo, lógicamente están centrados en el bienestar de todos los ciudadanos adecuándose a unos condicionamientos económicos y sociales. 

No será la primera ni la última vez que debatiremos o escucharemos conversaciones y debates sobre el tema de la Innovación Abierta. Ya hace años contamos como el presidente de Sacyr hablaba de la necesaria colaboración con equipos de investigación del CSIC para abordar el tema de resistencia de materiales en la construcción de la ampliación del Canal de Panamá y a otras experiencias se refirió la ahora responsable de la empresa en materia de Open Innovation Aránzazu Rodríguez, como el resto de conversadores, antigua alumna del programa de DBS citado. Igual que Javier Sánchez recordó la apuesta de Bankia por Innsomnia, ya una referencia europea en el tema fintech.

Cuatro ejemplos distintos y una opinión generalizada que puede resumirse en la idea central de que cualquier organización tiene que ser permeable a la colaboración exterior, sea en el ámbito que sea. Harina de otro costal es donde sitúas la línea que define el ámbito institucional. Entramos en el campo del intraemprendimiento, un tema sobre el que también cabe debatir. Por mi parte me confieso un defensor a ultranza de que las instituciones deben utilizar su talento interno para solucionar conflictos e interrogantes de futuro. El tema es conocerlo.  

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