IAR sitúa a Navarra a la altura de Silicon Valley en realidad aumentada

Con sede en Pamplona, Industrial Aumented Reality ofrece soluciones digitales que permiten a los trabajadores mejorar, a pie de máquina, la calidad de su trabajo

iar

IAR son las siglas que nombran a la empresa Industrial Aumented Reality, especializada en el desarrollo de software industrial estándar y a medida, que fue galardonada con el Premio a la Innovación 2018 que otorga la Cámara Oficial de Comercio, Industria y Servicios de Navarra. Con sede en Pamplona, IAR ofrece soluciones digitales para la industria que permiten a los trabajadores mejorar, a pie de máquina, la calidad de su trabajo, automatizando y digitalizando tareas recurrentes y facilitándoles el día a día. Para ello exprime las tecnologías más avanzadas, como la realidad aumentada y la visión artificial.

En IAR, que se llevó además el Premio EmprendedorXXI en Navarra en 2016 que otorgan La Caixa y Enisa, “somos en total un equipo de 27 personas, contando a los 3 socios fundadores. La gran mayoría de la plantilla son ingenieros informáticos”, señala Ana Monreal, Business Development Manager de la joven empresa. 

Sobre las soluciones que ofrecen a las empresas en el ámbito de la realidad aumentada y la visión artificial, muchas que hace unos pocos años serian consideradas pura ciencia ficción, desde IAR destacan que “a nivel general, tienen un fin común: simplificar las operaciones al técnico a pie de máquina, aumentar su seguridad y reducir al mínimo el tiempo dedicado a las tareas de bajo nivel añadido”. Tecnologías que son capaces de adaptarse como un traje a medida a las necesidades de cada entorno y empresa. “Aunque tenemos una serie de aplicaciones estándar, nos adaptamos siempre a nuestro cliente, ya que las necesidades de cada empresa son muy distintas”, destacan.

Por poner algunos ejemplos concretos, una de sus aplicaciones, IAR-SAT, permite a un experto ver en tiempo real lo que un técnico a pie de máquina está viendo, evitando con ello su desplazamiento al lugar en cuestión. Además, le permite realizar indicaciones a distancia en realidad aumentada. “Es decir, que el experto podrá introducir ‘post-its virtuales al técnico, indicándole, por ejemplo, que tiene que apretar un botón concreto”, explica Ana Monreal.

“En el ámbito de la salud hemos desarrollado, en colaboración con la Universidad Pública de Navarra, una aplicación de ayuda a las intervenciones quirúrgicas que permite al especialista visualizar en una pantalla en realidad aumentada el material que tiene que utilizar para una intervención a través de unas gafas hololens”, detalla. Éstas son autónomas, no es necesario estar conectado a un ordenador, y generan hologramas de alta calidad. Disponen de una cámara HD, micrófono y sonido 3D.

Por comandos de voz y gestuales, quien utiliza estas gafas “puede ir consultando la información que requiere, mientras sigue utilizando las manos para la operación. Ahora mismo estamos también desarrollando otro proyecto para poder ver en realidad aumentada la anatomía interior de una cadera (estructura ósea, vasos sanguíneos…) superpuesta sobre un maniquí para formación en enfermería”. 

Otro ejemplo es una aplicación que permite realizar checklist (listas de validación) digitales desde el móvil o la tablet de forma muy sencilla: una persona puede crearse sus propios checklist desde una web, indicar qué técnico tiene que realizarlo y cuándo, y el técnico podrá acceder al mismo y rellenarlo desde el móvil. Los datos introducidos se cargan de nuevo a una web y el gestor puede ver los resultados y tratar los datos de diferentes maneras. Durante la realización de estos checklist, el técnico puede consultar en tiempo real documentación, imágenes de ayuda o incluso indicaciones en realidad aumentada. “A día de hoy, este tipo de procesos se hace rellenando un papel y trasladando a posteriori los datos a un ordenador”, apunta Monreal.

Sin complejos, más bien orgullosos de la evolución, IAR revela que la facturación en los últimos años no ha parado de crecer. Si en 2016 alcanzaron los 173.943 euros, un año después crecía un 134% hasta los 407.402, para superar en 2018 el millón de euros, de nuevo más que duplicando sus cifras. En la actualidad “trabajamos en los mercados español y francés”. 

Entre las compañías a las que hoy prestan servicios se encuentran Acciona Energía y VW Navarra, en España; y EDF y Enedis en Francia. Pero, ¿puede una pequeña o mediana empresa beneficiarse de la realidad aumentada y la visión artificial? “Este tipo de herramientas puede beneficiar a cualquier tipo de empresa. Las pymes que nos contactan se sorprenden del bajo coste de acceder a este tipo de soluciones”, señala Ana Monreal. Y es que “las oportunidades se tienen a todos los niveles, tanto de pyme como de gran empresa”. 

“Siempre hay aspectos de las empresas que se pueden mejorar y cada vez hay nuevas oportunidades que surgen de la digitalización. Por ejemplo, una pyme que cuente con una actividad en la que dé servicios a empresas en diferentes lugares del país o incluso del mundo, puede ahorrarse mucho tiempo y dinero en desplazamientos si usa soluciones de asistencia técnica remota como IAR-SAT”, apunta. “O simplemente, por el hecho de digitalizar los datos y de tenerlos perfectamente tratados, una pyme puede ser capaz de conocer mejor a su cliente y llegar a ofrecerle servicios adicionales que anteriormente no podía ofrecerle”. 

En cuanto a los procesos para mejorar la actividad industrial hacia los que se enfocan “una de las áreas más potentes es el mantenimiento industrial, ya que afecta a muchos de los ámbitos que trabajamos con nuestras herramientas: seguridad a la hora de maniobrar un equipo, instrucciones paso a paso interactivas con o sin realidad aumentada, gestión de notificaciones, realización de informes, recogida de datos, eficiencia operativa y de producción”.

Pero además, IAR está entrando ahora en dos áreas más. Una es el tratamiento de datos para la integración de algoritmos de inteligencia artificial, “área en la que nos hemos unido con una empresa experta en business intelligencey sistemas informáticos, Helphone, con quienes hemos creado la empresa Bambrai”. El otro área es el de la excelencia operacional, apunta Monreal: “La digitalización de herramientas para la implantación de metodologías de mejora de procesos, concretamente de lean manufacturing, donde también nos hemos unido con ACPM, una empresa experta en consultoría, Lean, con quienes hemos creado Smart Lean Solutions”. 

Smart GIC
Smart GIC, app para la gestión y mejora de procesos industriales de IAR.

Sobre desarrollos futuros apunta que en IAR “tenemos siempre proyectos en mente para ir desarrollando, pero por ejemplo, algunos ámbitos en los que ahora estamos trabajando son la integración de la inteligencia artificial a nuestros proyectos, o la integración de wearables como smartwatches”.

¿Se puede desde Navarra competir con Silicon Valley, Seúl, Londres, Singapur y otras mecas tecnológicas? “Sin lugar a dudas. En el mundo de hoy y con los medios que tenemos, se puede competir con el resto del mundo casi desde cualquier lugar del planeta”, responde la responsable de negocio de IAR.  Sobre su apuesta por la innovación alega que “en una actividad como la nuestra prácticamente todo lo que hacemos es I+D+i. Continuamente realizamos proyectos nuevos, cada uno con una particularidad diferente, que hace que tenga un factor importante de investigación, por lo tanto, la I+D+i tiene una gran importancia”. 

Como en el mundo de la informática actual es muy difícil patentar algo, a día de hoy no tienen ninguna propia ni tampoco ninguna a la vista. La filosofía de IAR pasa por “intentar siempre ir un pasito por delante para conseguir esa ventaja frente a otros posibles competidores”. Su campo de trabajo se mueve en la digitalización a la industria 4.0, cada vez más presente en la sociedad en general y el tejido productivo en particular, donde creen que en el último año hemos avanzado mucho. “Antes hablabas de la digitalización y parecía que era algo que ‘no iba con ellos’, pero se ha visto un cambio radical de mentalidad y las empresas se están poniendo las pilas”, considera Ana Monreal. 

“Ahora bien, todavía hay mucho camino por recorrer, ya que lo que hay que entender es que el cambio que viene no es que de repente tengamos un montón de tecnologías que aplicar a toda costa. Lo que tenemos que entender es el mundo que viene, el cambio tan grande a nivel social y de negocio que estamos experimentando y adaptarse a las nuevas necesidades de los clientes”, sostienen desde IAR. Las nuevas tecnologías, apuntan, son un medio para conseguir ese cambio hacia la era 4.0.

Este reportaje ha sido publicado en la edición impresa del Anuario de la Innovación en España 2018

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