Gatas: la primera novela gráfica española creada con inteligencia artificial 

José Tomás Palacín

La agencia de publicidad CYW publica un cómic, ambientado en el Madrid del año 2614, para mostrar las oportunidades de esta herramientas

gatas comic

Madrid, año 2614. La ciudad ahora se parece a la Neo-Tokio de Akira o Los Ángeles de Blade Runner. Y un grupo de abuelas siguen una extraña tradición cuyo giro final sorprenderá. De eso trata Gatas, la primera novela gráfica española creada con inteligencia artificial, un proyecto creado por la agencia de publicidad CYW. La idea era llevar la IA al límite, comprobar hasta qué punto esta herramienta podría ayudarles a hacer nuevos anuncios. 

“Todo ha sido muy orgánico. Hace muchos meses que venimos trasteando con inteligencias artificiales y en publicidad intentamos estar muy al día de las tecnologías porque nos interesa para mejorar nuestro trabajo. Somos muy frikis en ese sentido. También contamos historias, aunque en publicidad suelen ser mas comerciales. ¿Y cómo sería probar sin marcas, solo un cómic, contar una historia diferente? Este es el resultado”, indica Carmelo Rodríguez, director creativo y cofundador de CYW.

Aunque la agencia tiene su sede en Madrid, son 14 trabajadores de diferentes orígenes: andaluces, vascos, asturianos… Todos ellos con varias similitudes: que su vida les ha llevado a encontrarse en la capital y su amor por la ciencia ficción. “Somos muy fans del género y queríamos revisitarlo llevando la estética de ciudades futuristas a un Madrid lejano en el tiempo. Coger el mito de Madrid y darle una visión única”.

Cómo se hace un cómic con IA

Para darle esa visión única a Gatas, primero, necesitaron de un guion, realizado por el propio equipo creativo de CYW. Y luego, llevarlo a imagen. Eso lo han hecho con un software de inteligencia artificial con prompts, las descripciones que se dan a la IA para que cree una imagen acorde a la historia. 

“Aquí hay un trabajo intenso de verdad, ha sido todo es prueba-error. La tecnología esta, digamos, en su 1.0. Cada día cambia, cada semana tiene actualizaciones y el propio software te da opciones para ir optimizando tus trabajos”, explica Rodríguez. Pero la clave, según él, ha sido ir probando prompts para usar esa estética con consistencia visual en toda la narrativa, con el objetivo de que no salte de una viñeta a otra. 

“Nos lo llevamos a fotografía: puedes especificar ángulos, contrapicados, si es una cámara Nikon, el tipo de carrete, si es de 30mm… y la inteligencia artificial genera exactamente eso. Es lo mismo, con su prioridad de colores; las referencias a Akira, Blade Runner o Neuromancer; eso sí, con otro estilo para que sea original. Al fin y al cabo, Gatas sucede en Madrid”, señala.

El papel y el boli

¿Trabajos de este tipo amenazarán el haber de los artistas del cómic? Rodríguez lo tiene claro, y siempre suele poner el mismo ejemplo. La llegada de Photoshop parecía amenazar el trabajo de los diseñadores gráficos que trabajaban de manera artesanal. Sin embargo, se convirtió en una herramienta que miles de artistas sacaran hacia adelante sus trabajos. O la impresión 3D: había conjuntos de escultura que no se podían llevar a cabo, y ahora sí. “A David Lynch le preguntaron algo parecido. ‘¿Todo el mundo puede ser ilustrador?’, le inquirieron, ‘¿todos podremos ser realizadores con las herramientas actuales?’ Su respuesta: ‘el papel y el boli existen desde hace años… y no todos somos novelistas”, ilustra.

Del mismo modo, el cocreador de Gatas asegura que ya han hecho alguna activación publiexperiencial con inteligencia artificial. Pero al final, para él, lo que prima es la idea, lo que permite conectar con la gente no es la IA. "Hemos visto cómo una lona en la calle, que antes servía solo para tapar el Sol, ahora tienen neones. La tecnología tiene que estar al servicio creativo. Te da ese componente espectacular, sí. Sin embargo, lo emocional está en el concepto. Ahí es donde el ser humano sigue siendo importante”.