La inversión en venture capital (VC) constituye una modalidad de financiación orientada a startups innovadoras y con alto potencial de crecimiento que, por su riesgo inherente, no suelen acceder a crédito bancario tradicional. En el informe ‘Inversión en Venture Capital privado’, publicado en noviembre de 2025, La Nave, centro de innovación del Ayuntamiento de Madrid, muestra una radiografía actualizada de esta tipología de inversión en un momento clave. El documento es también una guía práctica para inversores, corporates y fundadores. (Descarga aquí el informe completo)
En el ecosistema de La Nave participan hasta 107 agentes financiadores públicos y privados. Actúan como una pieza imprescindible para entender la buena salud del emprendimiento en la capital. Entre ellos destacan Venture Capital y Business Angels de referencia nacionales e internacionales como Bolsa Social, Ship2B, Adara, Archipiélago Next, DraperB1 o Startupxplore.
El informe pone en valor cómo la capacidad de financiar nuevas empresas de base tecnológica se ha convertido en un indicador clave del dinamismo económico y de la preparación de un territorio para competir en la economía actual. En este sentido, el texto destaca que, tras dos años de ajuste, Europa entra en una fase de clara de recuperación.
Según concluye el documento, el mercado de inversión muestra señales de normalización, pues han reaparecido las operaciones de crecimiento, los tickets medios se han estabilizado y los fondos exigen métricas más sólidas. Londres, París y Berlín mantienen el liderazgo, mientras que Madrid gana visibilidad por volumen de operaciones, una base inversora en expansión y una especialización sectorial cada vez más nítida.
España mejora
Por su parte, y en términos generales, España ha experimentado una aceleración notable: no solo ha incrementado su volumen de inversión, “sino que ha comenzado a cerrar la brecha histórica en rondas avanzadas, consolidando un número creciente de empresas en expansión”.
De manera específica, los datos de 2025 muestran un crecimiento interanual del 45 % respecto al año anterior. Un aumento de 856 millones provocado, principalmente, por una mega ronda de 189 millones destinada a financiar la empresa vasca Multiverse Computing.
A nivel nacional, en 2025 aumentaron las Series C, que crecieron un 77 %, mientras que las fases Seed y Pre-Seed mostraron una contracción del 19 %, alineándose con la tendencia europea de consolidación hacia etapas más maduras. Esta información refuerza la lectura de que España avanza hacia un ecosistema más sólido y orientado al escalado.
España muestra cierta fortaleza interna en cuanto a la inversión en VC. En 2025, el 35 % del VC invertido en España provino de inversores locales del mismo país. El 27 % llegó de otros países europeos, mientras que menos del 40 % restante procedió de inversores de fuera del continente. Sí se observa de manera clara una reducción de la inversión desde el mercado asiático, mientras que el flujo de inversión desde EEUU parece mantenerse relativamente constante a lo largo del tiempo.
Buenas perspectivas
Patricia Huerta Barberá, Investment Analyst en Startupxplore, explica a Innovaspain que prevén un 2026 donde se mantendrá la tendencia continuista. “Creemos que aumentará tanto el volumen total de rondas como el importe unitario”. Huerta añade que también auguran más inversión extranjera debido a la “diferencia de precios y ventajas fiscales”, así como “más emprendedor extranjero que se afinca en España al ser polo referencia de innovación en el sur de Europa”.
Más de la mitad de los fundadores españoles de startups destacadas son emprendedores en serie. Varios no solo han creado múltiples compañías, sino que han impulsado sus propios fondos de inversión o programas de aceleración, reforzando así el efecto de pay it forward que caracteriza a los ecosistemas tech maduros.

En cuanto al origen profesional de los fundadores, el informe aprecia una combinación de dos grandes vías: consultoría estratégica y empresas tecnológicas españolas consolidadas. Entre los principales ‘semilleros’ de talento emprendedor, aparecen McKinsey, PwC, BCG y Banco Santander, todos con cifras relevantes de fundadores que trabajaron allí con anterioridad.
Software B2B, salud y fintech; y una IA más madura
El informe de La Nave ha detectado que la mezcla sectorial también ha cambiado. El capital se orienta con fuerza hacia software B2B, salud y fintech, con la inteligencia artificial como capa transversal que acelera la productividad y los nuevos modelos de negocio. Al mismo tiempo, emergen oportunidades en energía y climate tech, movilidad y ciberseguridad, ámbitos donde Europa y España pueden construir ventajas competitivas.
Patricia Huerta apunta que, entre las asignaturas pendientes, le gustaría más y mejor financiación deep tech en España. “Para ello, hay que aunar talento científico con business desde las universidades y centros de investigación, y facilitar captables invertibles en sectores como salud, renovables, spacetech, biotech, cyber…”
La experta opina que contamos con mucho talento que desarrolla soluciones brillantes en la Universidad, pero que después no se traducen en realidades empresariales. “Mucha ciencia se queda en los cajones”, afirma.

Que el sector de la salud está al alza lo han vivido muy de cerca en La Nave. Tucuvi, que ganó la 3ª edición del Programa de aceleración del centro de innovación público, acaba de levantar una ronda de más de 17 millones de euros. Eso sí, ha tenido que salir fuera de España para lograrlo.
Gracias a está inyección financiera, Tucuvi reforzará la expansión comercial y escalará su plataforma de gestión del cuidado basada en inteligencia artificial en los sistemas sanitarios.
Ganar ambición
El informe subraya un reto estructural: la dependencia de capital internacional. Una parte relevante del venture capital europeo sigue apalancándose en fondos de fuera del continente, por lo que, para competir con los grandes hubs, Europa y España necesitan profundizar la base inversora local y atraer gestores globales con presencia estable, capaces de acompañar el escalado en etapas avanzadas.
En España aún persisten cuellos de botella en el escalado y en el acceso a capital de late stage, un desafío clave para convertir buen dealflow en campeones globales.
Según Patricia Huerta, en España, a partir de Series B, las startups no tienen otra vía que ir a fondos extranjeros. “Es un error estructural desde el punto de vista inversor. Necesitamos vehículos de más de 100 millones en España. Hay que ser ambicioso. De este modo, nuestras startups no tendrán que competir en otros mercados saturados como el británico o el estadounidense”.
El ascenso de Madrid
Los datos sitúan a Madrid en una trayectoria ascendente tanto en creación de startups como en captación de financiación nacional e internacional. En la ciudad se han creado 3.075 startups desde 2015. La valoración de estas startups asciende hasta los 16,4 mil de millones de euros. Además, en 2025, 40.000 personas trabajaban en startups de la capital.
Y es que, en los últimos dos años, Madrid ha escalado posiciones dentro del mapa europeo de innovación. Aunque Barcelona lidera en España en términos de valor del ecosistema, Madrid muestra un crecimiento sostenido y se sitúa en el grupo de ciudades con mayor dinamismo en inversión, calidad de talento y capacidad para atraer empresas extranjeras.
Según el Startup Radar madri+d, el 40 % de las empresas tecnológicas extranjeras que aterrizan en España, eligen Madrid como su sede. Madrid vive un buen momentum. La ciudad consolida un posicionamiento competitivo por tamaño de mercado, talento tecnológico, presencia de corporaciones y una red activa de aceleradoras e instituciones públicas que alimentan el flujo de proyectos.
Las prioridades estratégicas pasan por atraer más fondos internacionales, impulsar spin-offs deeptech y reforzar su papel de puente LATAM-UE, uno de los diferenciales más valiosos de la capital.
Patricia Huerta percibe que, a día de hoy, Madrid se erige como el epicentro de inversores de España. “A su vez, aceleradoras como La Nave, con mucho nivel, juegan un papel fundamental de dinamización. Dotan a las startups de recursos que, tras los programas de aceleración e impulso, se convierten en empresas tangibles y sólidas, que redundan en un mejor tejido empresarial, con beneficios para la sociedad”. De hecho, Startupxplore invirtio años atrás en Harbiz, acelerada en La Nave. “Se ha convertido en una de las mejores startups de nuestro portfolio”.
Perfil emprendedor en Madrid
El informe dedica un apartado a analizar a los emprendedores que desarrollan su actividad en la capital. Los fundadores madrileños proceden principalmente de estudios de Negocios (44 %), ingeniería y disciplinas técnicas (30 %), e IT (13 %). El 29% de los fundadores madrileños ya había creado al menos una empresa anteriormente, un indicador del peso creciente de los emprendedores en serie en la región.
Además, se observa una fuerte vinculación con instituciones académicas de prestigio. Entre las más representadas se encuentran la Universidad Politécnica de Madrid (la UPM es además la principal creadora de spin-offs deep tech del país), IE Business School, Universidad Carlos III, Universidad Autónoma de Madrid, Universidad Complutense, ESADE, IESE o ISDI, entre otras.
Como señalaba Patricia Huerta. la diversidad inversora de Madrid se manifiesta también en su ecosistema de incubadoras, aceleradoras y hubs de innovación, que actúan como feeders naturales para los fondos. Iniciativas como Lanzadera Madrid, Google for Startups Campus, Wayra, Tetuan Valley, Impact Hub, así como espacios de formación, lanzamiento de ideas y generación de ecosistema emprendedor (Talent Garden, La Nave, TheCUBE, KM ZERO, etc.), han generado un entorno en el que el inversor está físicamente presente y accesible, y donde la proximidad favorece la aparición de nuevas oportunidades de coinversión.
Emprendimiento femenino
El emprendimiento femenino en España continúa creciendo de forma sostenida, aunque aún persisten brechas relevantes en acceso a financiación y presencia en sectores tecnológicos. A escala nacional, el porcentaje de startups lideradas por mujeres sigue siendo reducido —en torno al 10–15 % según diversas fuentes— y las fundadoras afrontan mayores dificultades para acceder a redes de inversión y capital riesgo. Sin embargo, Madrid destaca como uno de los ecosistemas donde esta brecha comienza a reducirse.
La capital no solo cuenta con un volumen creciente de mujeres emprendedoras, sino que presenta una proporción superior de mujeres emprendedoras en serie, que alcanzan el 19 %, por encima del 16 % del conjunto de España. Esta cifra es especialmente significativa porque indica la aparición de una masa crítica de fundadoras con experiencia previa, capaces de liderar proyectos más ambiciosos y con mayor potencial de escalado.
Además, el ecosistema madrileño muestra signos de madurez que favorecen la participación femenina: un 31 % de los fundadores procede del propio hub, lo que implica “un entorno con conocimiento acumulado, redes activas y oportunidades claras de mentoría y aprendizaje entre pares”.
La conclusión es clara: 2025 es un ciclo de más realismo y mejor calidad. Hay capital, pero es más exigente; prima la productividad y la especialización sectorial. Para Madrid, la ventana de oportunidad está en escalar proyectos de base tecnológica, atraer gestores globales y consolidar su rol de puente entre Europa y Latinoamérica.
Problemas más allá del género
Doctora en Medicina y en Alto Rendimiento Deportivo, Beatriz Crespo, fundó Freedom & Flow, donde ejerció como CEO durante 11 años, antes de conseguir un exit de la empresa. La startup, una referencia en la comunidad de La Nave, fue pionera en utilizar la IA para medir el bienestar de los trabajadores.

Emprendedora femenina TOP, Crespo opina que la capacidad inversora de España aún es baja. “No es solo por una cuestión de género, sino de enfoque. Se han dedicado muchos esfuerzos a hacer crecer el ecosistema emprendedor. Sin embargo, en muchos casos, los emprendedores son formados para captar inversión, no para construir un negocio sólido que necesite menos recursos financieros de inicio”.
Considera que cuando un inversor llega con una buena propuesta, suele coincidir con el momento en el que menos dinero necesita la startup. “Si tienes claro el producto, el impacto el modelo y el roadmap, lo tienes todo para poder negociar”. Por el contrario, ir a buscar inversión sin haber validado el negocio; sin producto o sin madurez empresarial, reduce “drásticamente el valor de la empresa, seas hombre o mujer”. “Ahí reside el problema de fondo. Existe dinero y recursos pero, sin enfoque, no se extrae el máximo partido”.
Beatriz Crespo reconoce que, en el caso de las mujeres, “todavía es clave formarnos para hablar con claridad y sin tapujos de finanzas, proyección y rentabilidad”. Asegura que el valor “no está en pedir capital, sino en saber cuándo y para qué hacerlo”, sin excederse en las justificaciones. “Hablar en clave de negocio y rentabilidad es imprescindible para seguir elevando el número de referentes de emprendimiento femenino en nuestro país”.


