autoconsumo

La energía solar está cada vez más al alcance de los ciudadanos. La nueva regulación ha facilitado el autoconsumo en el hogar y cada vez más familias españolas se decantan por esta opción para abastecerse diariamente de energía limpia y renovable que además es mucho más económica que el modelo tradicional. Es una opción que también se ajusta perfectamente a oficinas y establecimientos, que suelen consumir diariamente mucha luz. 

Las posibilidades en cuanto al autoconsumo mediante energía solar han aumentado en los últimos años con diferentes opciones asequibles tanto en cuanto a infraestructuras como económicamente para la mayor parte de los ciudadanos. El único condicionante es disponer en la vivienda de un espacio en donde se instalarán las placas solares. A partir de aquí, hay dos posibilidades, las instalaciones de autoconsumo aisladas, que se desvinculan por completo de la red eléctrica; y las que sí que están conectadas a la red y que realizan un consumo combinado entre energía solar y la eléctrica, siendo ésta utilizada de forma puntual. El autoconsumo de forma aislada requiere del almacenamiento de energía para garantizar la provisión de luz para todo el día. Esto se consigue a través de baterías que almacenan la energía durante las horas de luz para poder utilizarla después. Si se opta por una conexión con la red eléctrica, se requerirá a ella en ocasiones para completar el consumo diario; obteniendo una rebaja en la factura mensual de entre el cincuenta y el ochenta por ciento.

Una de las grandes ventajas de utilizar la energía propia es librarse de la dependencia de las condiciones de las grandes corporaciones eléctricas, que juegan con los precios en función de la situación. Es, sobre todo, un proyecto de ahorro a medio y largo plazo que supone un abaratamiento en los costes. La inversión inicial se va rentabilizando con el paso de los años hasta llegar al punto de que ha resultado más económico la instalación de paneles solares que conectarse a la corriente eléctrica convencional. Mientras que la factura actual de la luz está sujero a alteraciones, el modelo de autoconsumo permite sacar cuentas bastante exactas de lo que costará durante un largo periodo.

La rentabilidad de la inversión inicial se puede lograr a partir de los cuatro años, aunque depende del tipo de instalación y los niveles de consumo; mientras que en ocasiones se produce a los diez años. Lo más importante es que, a partir de aquí, el usuario obtiene energía gratis durante el resto de la vida útil de la instalación, que suele estar en torno a unos veinticinco años. Además, ahora existe la posibilidad de cobrar por el excedente de energía, la cual se vierte a la red. El importe obtenido se descuenta de la factura.

La mejor eleción a la hora de realizar una instalación de paneles fotovoltaicos para el autoconsumo es recurrir a profesionales que se encargan de realizar un análisis previo a fin de ofrecer la propuesta más adecuada a cada tipo de vivienda y de familia.

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