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BrioAgro: cultivos bajo control e innovación para que el agricultor tome siempre la mejor de las decisiones

Hablamos con José Luis Bustos, CEO de la empresa sevillana, que detalla las fortalezas predictivas y analíticas que atesoran en la combinación de inteligencia artificial, IoT y conectividad

CTO busca CEO. Así podría resumirse el principio de BrioAgro. José Luis Bustos se define como emprendedor en serie. Ha pasado por el mundo de la comunicación, la analítica de medios, la restauración o lo audiovisual. Antonio Santos, su actual socio, tenía una buena idea tecnológica para mejorar los entornos agrícolas, pero necesitaba que alguien la dirigiera. Bustos demostró ser la persona indicada y en 2015 echaba a andar BrioAgro en una finca de Mairena del Alcor (Sevilla) con una primera misión: hacer frente al insecto picudo rojo

“Se trata de una plaga heredada del boom de la construcción que llenó de palmeras asiáticas las nuevas avenidas y cuyos efectos aún sufren en la costa mediterránea”, detalla Bustos a este periódico. BrioAgro diseñó dispositivos capaces de medir el ruido de las larvas en el interior de la palmera. Esos sonidos eran subidos a la nube, donde los combinaban con miles de sonidos de larvas. La obtención de determinadas frecuencias permitía saber si la palmera estaba afectada por el picudo rojo. “Conseguimos un éxito tecnológico, pero no encontramos mercado”, explica Bustos.

Fue un paréntesis, pero no tiraron la toalla. Uno de los técnicos de la Junta de Andalucía con el que habían entablado relación les dio algunas pistas que finalmente resultaron cruciales para entender el devenir de la empresa. “¿Y si utilizáis vuestra tecnología en otros cultivos? Deberíais probar en Almería”. Y así lo hicieron. En la cooperativa Costa de Níjar desarrollaron nuevos prototipos para monitorizar invernaderos y facilitar la toma de decisiones. “Somos un ejemplo de pivotación”, asegura Bustos. Los técnicos de la cooperativa les aportaron un feed back muy valioso. “Necesitaban sensores que les informaran de las anomalías para entonces actuar. Ganaron en eficiencia y agilidad”.

Con la estrategia y el modelo mucho más claros, BrioAgro se convierte en una de las empresas seleccionadas por Orizont, la aceleradora de empresas agroalimentarias del Gobierno de Navarra. Aunque su expertise principal es el software, durante el tiempo que vivieron en Tudela pudieron llevar a cabo pruebas sobre el terreno en un vivero experimental, una tarea que ahora aplican en su finca de Mairena. La empresa recibió en 2017 el apoyo de ENISA y su programa Jóvenes Emprendedores, y prevé aplicar a la próxima convocatoria de AgroInnpulso, la línea de financiación que promueve la transformación digital de las empresas del sector agroalimentario y del medio rural.

Valor diferencial

“Cualquiera sabe enchufar un sensor, la madre del cordero es interpretar los datos generados”. Bustos destaca cómo en BrioAgro han sido capaces de crear un algoritmo de calibración de humedad del suelo en función de distintas variables como el cultivo o el clima. “Es nuestro servicio más demandado; interpreta la información ad hoc y ayuda a decidir el riego necesario”. Adicionalmente, han creado un prototipo de programado de riego, Lite, y un programador de fertirriego inteligente junto a una empresa almeriense. 

Aunque sus sensores los adquieren a terceros, toda la tecnología que los rodea y que posibilita que recojan datos (alimentación solar, protocolo de comunicaciones) es cien por cien BrioAgro. “Cada finca tiene unas peculiaridades, así que manejamos todo el abanico posible de comunicaciones para que el agricultor no se preocupe por problemas de cobertura, sino por tomar buenas decisiones”. Les faltaba el satélite, una opción que pronto quieren integrar. “Así no será necesario invertir en muchos sensores, sino sólo en los necesarios, pero muy fiables, y extrapolar la información al resto de la finca vía satélite”.  

José Luis Bustos, CEO de BrioAgro.

Bustos insiste en que las incursiones de la compañía en el hardware son accidentales. “A veces nos hemos visto obligados a desarrollar algunas cosas que no existían. Lo importante es el software de gestión de datos. La información llega a nuestra plataforma y somos capaces de integrarla; y estas operaciones son una vertical más de la empresa: si nos lo solicitan, alquilamos estos servicios. En otros casos, si alguien ya tiene sensores físicos, podemos aplicarles nuestra algoritmia. Esta opción la consideramos sobre todo para mercados internacionales”.

España, bien posicionada en agrotech

José Luis Bustos considera que asistimos a un cambio muy positivo en el sector. En los primeros compases de BrioAgro se enfrentaban habitualmente a dos tipos de barreras. Por un lado, estaban los agricultores más tradicionales, cerrados en banda a la incorporación de nuevas tecnologías. Otra tipología era la de aquellos que habían probado demasiado pronto innovaciones aún no lo bastante maduras como para funcionar convenientemente.

“Ni unos ni otros querían saber nada de nosotros, pero aguzamos el ingenio: les dimos la opción de alquilar sensores. Ha sido la puerta de entrada con muchos clientes. También han funcionado los modelos de contraste para rebatir los argumentos de competidores. Los resultados han sido magníficos: logramos ahorros de agua de entre el 20 y el 50 por ciento”, afirma el CEO de la empresa.

El directivo opina que, en esta línea, los imperativos de sostenibilidad y buenas prácticas que llegan desde Bruselas son un buen impulso para propuestas como la de BrioAgro. “Nuestros clientes grandes y medianos tienen que responder a su vez a lo que demandan sus canales de distribución, por ejemplo, respecto a un riego responsable. El mercado lo pide. En cuanto a los más pequeños, deben asumirlo si pretenden acceder a cualquier ayuda pública”.

“Pese a todo, a día de hoy, sólo existe una legislación exigente que considera sistemas de medición”. José Luis Bustos se refiere al entorno del Mar Menor que la Región de Murcia ha regulado por una vía distinta a la habitual. “No sabemos si estas obligaciones llegarán a más lugares, sería lo deseable”. Para los agricultores de este área BrioAgro diseñó un sensor específico, el ViTA Mar Menor.

A 2022 le piden seguir la inercia con la que han arrancado el año. En febrero de 2020, Brioagro se alzó con el premio del World Business Angels Investment Forum (WBAF). “El dinero ha llegado ahora. Nos vamos a enfocar sobre todo en la internacionalización en México y Estados Unidos. En paralelo, desarrollaremos mucha I+D a través de proyectos propios o con partners de referencia como Florette”, concluye.

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