El Programa de Apoyo a la Transferencia de Tecnología en Universidades y Centros de Investigación del Ayuntamiento de Madrid, es una iniciativa que financia la creación de spin-offs y proyectos de emprendimiento en universidades públicas, fundaciones vinculadas a éstas, parques científicos y organismos públicos de investigación. En sus cinco ediciones, el programa ha impactado positivamente en 388 proyectos y ha facilitado la constitución de 40 nuevas empresas, con 18 en previsión de constitución inminente.
Por otro lado, se han visto beneficiados más de 340 investigadores. Como resultado de los avances de cada proyecto, han sido registradas 141 patentes y marcas en campos como la biotecnología, el ámbito socio asistencial, la digitalización, el medio ambiente, la robótica o la alimentación del futuro.
Este martes, la vicealcaldesa de Madrid, Inma Sanz, abría la jornada ‘Tech Transfer’, de Madrid Innovation, donde se ha reconocido la relevancia de tres spin-offs apoyadas por el programa de transferencia de la capital por su grado de innovación, perspectiva comercial y contribución a la sociedad. Sanz destacaba “el talento que genera y atrae Madrid”, así como su capacidad de innovación y su liderazgo tecnológico”. Las empresas premiadas con mentorías especializadas han sido: Robokinetiks (60 horas), MG Biomed (30 horas) y Nanological (10horas).
Para la vicealcaldesa, el entorno de la transferencia de tecnología “nos habla del valor de la colaboración”, algo que “encaja muy bien con la personalidad de Madrid”. Sanz ponía en valor “el apoyo continuado del Ayuntamiento de Madrid a la transferencia de conocimiento”. El consistorio tiene previsto renovar este programa de subvenciones para “seguir conectando el entorno académico e investigador con el mercado de trabajo” (…) El objetivo del Ayuntamiento de Madrid es que “los frutos del talento investigador se conviertan en productos y servicios útiles para la sociedad”.
Impulsar el emprendimiento científico
Ángel Niño, concejal delegado de Innovación y Emprendimiento en el Ayuntamiento de Madrid, ponía el foco en el valor de los emprendedores y emprendedoras presentes en la jornada por haber abandonado su zona de confort al optar por llevar sus investigaciones a la calle; a la ciudadanía. Niño ha recordado el origen de estas subvenciones. “Nacieron de una problemática: ser investigador en España no es nada fácil. Muchos se dejan la vida y el intelecto para poner en marcha sus proyectos. Sin embargo, no ven que los impuestos que todos pagamos sean utilizados en algo tan importante como fomentar la innovación”.
¿Cómo podían ayudarles? “Decidimos premiar a a los que se atreven a dar ese salto y, de paso generan empleo, valor e innovación en la ciudad de Madrid”, añadía Niño. Así lanzaron la semilla del programa de transferencia de tecnología, los premios De la probeta a a la calle.“Desde entonces hemos recibido, año tras año, proyectos espectaculares. Dice mucho de los españoles Tengo la suerte de viajar por todo el mundo, y ahí fuera valoran especialmente nuestra creatividad y capacidad de lucha para sacar adelante las ideas”.
Una estrategia más amplia
El concejal apuntaba que desde las instituciones han de seguir trabajando para que Madrid gane terreno en el mapa internacional de la innovación. En esta línea está en Sandbox, una de las iniciativas estrella auspiciadas por el Ayuntamiento para que empresas de todo el mundo puedan testar sus proyectos en un entorno acotado y controlado antes de salir al mercado. La clave está un una ordenanza municipal pionera que elimina las habituales trabas burocráticas de este tipo de permisos. “El sandbox llevará el espíritu de Madrid de vuelta a muchos rincones del mundo. No nos conformamos con ser parte del top 3 de ciudades innovadoras de Europa, queremos el primer puesto”, decía Niño.

Autoridades públicas junto a emprendedores y emprendedoras.
En paralelo, el Consistorio madrileño aplica una estrategia de Compra Pública de Innovación como palanca para actuar como primer cliente de tecnologías disruptivas. Además, desarrolla programas de innovación abierta como DesafIA, que conectan startups con grandes corporaciones y con la propia institución municipal, entre otras iniciativas. La apuesta municipal se completa con los Premios Margarita Salas, que llevan seis ediciones galardonando tesis doctorales por su impacto científico y social, y con una red de centros de innovación y viveros donde hacer crecer los proyectos y compartir conocimientos y experiencias.
Las spin-offs premiadas
Robokinetics es una spin-off de la Universidad Carlos III que pretende mejorar de forma radical la rehabilitación de pacientes que sufren daño cerebral, como el ocasionado tras un ictus. Hace unos días, Innovaspain habló con su CEO, Ignacio Montesino, durante la participación de la empresa en el evento Science for Industry, celebrado en La Nave, el centro de innovación del Ayuntamiento de Madrid.
Allí mostraron su propuesta: un robot colaborativo equipado con nuevos algoritmos matemáticos patentados por la spin-off. La máquina desarrollada consiste en dos brazos robóticos capaces de aplicar terapia bilateral. “A diferencia de otras soluciones, es el lado sano del cuerpo del paciente el que guía al lado afectado durante los ejercicios”, explicaba Montesino. “Igual que en la terapia del espejo, engañamos al cerebro para que se recupere mucho más rápido”. “Esto resulta clave en los primeros meses después de un ictus, cuando es critico que el paciente reciba una rehabilitación intensiva y constante. En este periodo puede obtener el mayor beneficio”.
Además de las ventajas sobre la salud, Montesino detalla que los médicos que han podido probar el robot ponen en valor la eficiencia de la máquina. “Ya no tienen que perder el tiempo en prepararla uno a uno. Basta con un minuto, ya que nuestro robot puede aplicar una terapia personalizada para cada paciente. Esto aligera listas de espera, multiplica las personas a tratar y consigue una terapia más eficaz”. La empresa busca financiación para fabricar nuevos prototipos (varios hospitales de Madrid y Cataluña los han probado con éxito) y espera llegar al mercado en 2030. “Vamos a democratizar una terapia hasta ahora al alcance de muy pocos”, afirmaba el ingeniero.
Anticiparse al síndrome de fragilidad en personas mayores
Ingeniera Superior de Telecomunicación y Doctora en Ingeniería Biomédica por la Universidad Politécnica de Madrid (UPM), Elena Villalba es socia fundadora de MG Biomed, spin-off de la universidad madrileña. La empresa trata de prevenir el síndrome clínico de la fragilidad, que muchas veces marca la diferencia en ala calidad de vida de las personas mayores. “Solo en España, podrían beneficiarse de nuestra solución 2,7 millones de personas”, aseguraba Villalba este martes.
Para lograr la citada anticipación y evitar daños irreversibles, MG Biomed ha diseñado una plataforma modular que detecta la fragilidad a tiempo y prescribe soluciones personalizadas. La inteligencia artificial y pequeños dispositivos electrónicos sensorizados no invasivos que los mayores pueden usar en su hogar, ponen a todos los actores del cuidado en común cuando es necesario.
Detrás de esta iniciativa hay una década de investigación en la que han unido fuerzas la UPM y el Hospital Universitario de Getafe. La plataforma ha demostrado su valía en 3 ensayos clínicos, donde ha puesto de manifiesto que puede frenar y revertir la fragilidad. “Si solo un 10 % de la población potencialmente frágil de Europa lo usara, el sistema ahorraría más de 9.000 millones de euros”. La spin-off quiere seguir avanzando en la certificación para llegar a la sanidad pública lo antes posible, para lo que necesita apoyo inversor sólido.
El objetivo es medir la fragilidad en el menor tiempo posible, meses antes de que una caída convierta a la persona en dependiente con escaso margen de mejora. “No sucede de un día para otro. Los dispositivos miden cambios en el equilibrio, dificultades de movimiento o problemas de fuerza”. Estas alteraciones sutiles que anticipan el síndrome de fragilidad, pueden tratarse con simples ejercicios en función de cada caso. “No son grandes intervenciones, pero el resultado es grande. Hemos optado por la sencillez”.
Ganar tiempo, vital en el tratamiento de la sepsis
La sepsis, una infección provocada por la presencia de bacterias en la sangre, causa la muerte de 11 millones de personas al año. Cada hora que pasa sin que el paciente reciba un tratamiento, incrementa el riesgo de mortalidad en un 10 %. Como argumentaba Blanca Caballero, fundadora de Nanological -spin-off del CSIC- existía una oportunidad en la identificación ultrarrápida de bacterias en sangre. “Actualmente no hay métodos diagnósticos del patógeno que causa la infección acordes al tiempo que necesita el paciente para garantizar su supervivencia. Es en ese punto donde entramos nosotros”.
La propuesta de Nanological para darle la vuelta a esta situación tiene nombre propio. SOMIA es un dispositivo preparado para identificar el patógeno en sangre en menos de 30 minutos (los cultivos tradicionales pueden tardar días en dar una respuesta). El equipo médico dispone de una información impagable para suministrar el tratamiento más adecuado lo entre posible, y las probabilidades de supervivencia del paciente de sepsis se disparan hasta el 80 %.
El equipo de la spin-off ha pasado 10 años desarrollando el dispositivo, que incluye sensórica y un cartucho desechable donde la muestra es bioprocesada. Al mismo tiempo, la plataforma de IA de Nanological es la encargada de identificar el tipo de bacteria implicada. Por ahora han demostrado un 95 % de precisión con las tres bacterias más comunes en este tipo de infecciones, presentes en un 45 % de las sepsis.
Siguiendo un modelo B2B centrado en los mercados europeo y estadounidense, la empresa espera alcanzar los 100 millones en ventas anuales dentro de un lustro. Nanological tiene un prototipo ya en funcionamiento y ahora quiere financiar el desarrollo de uno nuevo, capacitado para identificar 10 tipos de bacterias, multiplicado así su utilidad en la práctica clínica.



