Toda la innovación disponible para una cosa: mejorar el sector de la cerámica. Así se podría resumir el proyecto Avantmet, del Instituto de Tecnología Cerámica (ITC) de la Universidad Jaume I —con el apoyo de Ivace+i—, aunque también serviría para otros sectores relacionados. Esta iniciativa parte de intentar conocer las necesidades de las industrias en la actualidad, para desarrollar y aplicar métodos numéricos avanzados en técnicas de medición y análisis científico.
Miguel Aguilella, investigador del Área de Procesos Industriales del ITC, cuenta que el objetivo de Avantmet es ofrecer una solución combinando distintas disciplinas como serían el análisis de datos, la metrología dimensional y el control de calidad. «Para ello, utilizamos técnicas como el análisis por métodos numéricos avanzados para obtener datos más útiles y más precisos para la industria cerámica».
Según él, en este proyecto están trabajando en estos tres retos técnicos específicos que darán diferentes beneficios en cuanto a impacto y aplicaciones. «Además, ofrecemos soluciones prácticas y avanzadas ante problemáticas comunes del sector cerámico, ampliando el radio de acción para beneficiar también a otros sectores como la construcción, la fundición de metales y la minería», amplía.
Los tres retos
Como ya se ha mencionado antes, son tres los retos que tiene Avantmet. El primero es la medición de la sensación térmica, donde «queremos ir más allá de medir solo una temperatura, buscamos entender y cuantificar cómo se percibe, cómo percibe una persona el contacto con un material. Esta información es útil en sectores como podría ser la cerámica, el textil o el del automóvil», añade.
Otro de los retos que tienen es la detección de la sílice cristalina respirable, una partícula tan fina que puede llegar a los alveolos pulmonares. «Estamos estudiando cómo se pueden usar técnicas ópticas basadas en la luz para detectar este tipo de sílice —explica—. Es una sílice que es peligrosa para la salud y difícil de identificar en tiempo real y en el proyecto queremos saber hasta dónde llegan las técnicas actuales y cómo mejorarlas».
Y por último, el tercer desafío técnico serían las mediciones dimensionales sin contacto. En este reto utilizan sensores ópticos con láser para medir con precisión sin tocar las piezas. «Esto permite, por ejemplo, medir el espesor de baldosas de gran formato, medir la robustez de distintos materiales o, por ejemplo, detectar grietas tras un ensayo de impacto». Con ello, Avantmet mejora tanto el control de calidad como la seguridad laboral gracias a la combinación de medición y análisis de datos avanzados.



