agricultura bioinclusiva Iberhanse-NaturGreen
Finca El Cerro, en Carmona (Sevilla).

"Necesitamos que la biodiversidad vuelva ya a nuestra agricultura". Con este contundente mensaje, Luis Bolaños, CEO de Iberhanse-NaturGreen, manifiesta la urgencia de cambiar el modelo agrícola en España. "Desde hace años observamos que la única forma de mejorar el sistema actual era actuar rápido. La agricultura no podía seguir siendo de las actividades humanas la más destructiva con el medio", asegura. La empresa sevillana que lidera se ha convertido en referencia de la agricultura bioinclusiva.

Que la agricultura fuese una de las principales causantes de la pérdida de la diversidad biológica mundial preocupaba a Bolaños. En 2010, en el ámbito más cercano, el CEO observaba en las fincas que visitaba que habían desaparecido los animales que antiguamente se veían. Perdices, conejos o aves rapaces ya no estaban. Además, la erosión del suelo de las fincas obligaba cada año a realizar costosas actuaciones sobre el terreno.

Esta fue su principal motivación para fundar Iberhanse-NaturGreen. Una década después, la empresa ha consolidado su modelo de agricultura bioinclusiva con un sistema de producción que garantiza prácticas naturales y sostenibles para el entorno. El propósito es trabajar por la recuperación de la flora y la fauna en áreas de cultivo.

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Las cifras gracias a estas técnicas son esperanzadoras. Las 67 fincas que participan en el proyecto han reducido un 25% el consumo de agua, un 20% el consumo energético y un 70% el número de tratamientos fitosanitarios aplicados. En paralelo, se han recuperado más de 75 especies de animales, convertido tres millones de metros cúbicos de agua en ecosistemas naturales, recuperado más de 30.000 metros de lindes y riberas y creado más de 14.000 metros de corredores verdes.

Con el objetivo de ampliar estas prácticas sostenibles a otras zonas de cultivo, Iberhanse-Naturgreen inició en 2017 una labor formativa entre los agricultores de la zona con formaciones sobre prácticas agrícolas sostenibles, técnicas respetuosas con el medio ambiente y la biodiversidad y nuevas formas de cultivar. "Estamos reconstruyendo los hábitats para las distintas especies que habitaban en nuestros campos de cultivo siglos atrás. Hemos iniciado la gran revolución del siglo XXI: convertir nuestras plantaciones en los bosques del futuro", celebra Bolaños.

El Cerro, el laboratorio de pruebas

La finca El Cerro está situada en la Vega del Guadalquivir, en el municipio sevillano de Carmona, donde desde la época romana se practicaba la agricultura tradicional. Posee aproximadamente 400 hectáreas dedicadas al cultivo de cítricos. Gracias a la integración de la finca con el medio ambiente que le rodea existe una rica biodiversidad de flora y fauna, con poblaciones de pequeños mamíferos, como el erizo y, especialmente, población de nutrias.

Si por algo destaca esta finca es por su valor ornitológico. Las aguas de su extensa laguna sirven de hábitat para numerosas especies de aves acuáticas, entre las que destaca el Somormujo Lavanco y en sus corredores y linderos, y un importante número de pequeños rapaces. Las técnicas de cultivo de Iberhanse-Naturgreen han convertido a la finca en ejemplo de agricultura bioinclusiva.

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