Usue Mori Carrascal (Donostia, 1987) es la ganadora del V Premio Gladys. Licenciada en Matemáticas, es profesora agregada en el Departamento de Ciencias de la Computación e Inteligencia Artificial de la Universidad del País Vasco (EHU), donde desde septiembre de 2024 coordina el Grado en IA. El jurado del galardón ha valorado que la experta abogue por la inteligencia artificial como herramienta para el beneficio social, apostando por adaptar esta tecnología a las necesidades reales de la ciudadanía.
Hablamos con ella días después de recoger el premio –la iniciativa está impulsada por la Fundación PUNTUEUS y la Facultad de Informática de la EHU- del que valora en especial la intención de generar nuevos referentes femeninos en tecnología distintos a los habituales. “Estamos acostumbrados al hombre rico y blanco como líder tecnológico, pero hay muchos perfiles profesionales que trabajan con otros enfoques. Quizá las más jóvenes, al darse cuenta de que soy una persona normal, se sientan más cómodas y seguras de intentar cosas parecidas”, añade Mori.
Interesada “desde que tengo uso de razón” por los temas sociales, Usue Mori ha ampliado horizontes en su profesional. “Por un lado, debido a mi fuerte vocación investigadora, sigo un camino más académico-tradicional, donde trabajamos problemas relacionados con el aprendizaje automático o los datos temporales, además de aproximarnos a disciplinas como la neurociencia”.
ONDARE
Adicionalmente, desde hace dos años, Usue Mori coordina el proyecto ONDARE de la Facultad de Informática. Financiado por la iniciativa Etorkizuna Eraikiz de la Diputación Foral de Gipuzkoa, ONDARE busca abrir un espacio de reflexión y diálogo en torno a la Inteligencia Artificial (IA) desde diferentes dimensiones y áreas de conocimiento: derecho, la filosofía, la psicología, la salud, la educación, la antropología, la arquitectura, la ingeniería o la economía.
ONDARE es también un espacio de reflexión en el que se tiene la oportunidad de escuchar distintos puntos de vista sobre la IA, desde la preocupación por el tratamiento y gestión de los datos personales, la explicabilidad de los modelos, sus posibles sesgos o el papel que deberían jugar en la toma de decisiones de determinados campos, como la medicina o el derecho.
“En definitiva, junto a la reflexión interdisciplinar, tratamos de que la sociedad conozca mejor cómo funcionan estas tecnología. Es la única forma de que sean más críticos y puedan hacer un mejor uso de la IA”, apunta Mori.
Una educación extra
Ante los planes poco mesurados de la tecnocracia global, Usue Mori pone el acento en la formación. “La IA y otras tecnologías han llegado de sopetón. Tanto, que la gente no tiene tiempo de asimilarlo. No saben qué hay detrás de, por ejemplo, ceder nuestros datos a terceros. Hay que educar a la ciudadanía para que comprenda dónde tiene sentido y dónde no usar la IA. No es una tecnología negativa en sí misma, pero va mucho más lejos de ChatGPT. Afectará a todos los ámbitos de nuestra vida. Es inevitable, así que hagamos un uso responsable y razonable de estas herramientas. Se trata de un asunto muy serio”.
En su relación con los estudiantes, busca el equilibrio. “La IA, bien utilizada, puede ayudar mucho, pero debemos enseñarles que han de aportar algo más. No creo que una IA pueda hacer todo el trabajo como un humano. Nuestra responsabilidad como docentes es que aprendan a manejarla de la manera adecuada. Es un esfuerzo importante”.

¿Y lo siguiente? Usue Mori tiene la sensación de que los avances tecnológicos se superponen como escalones. “No es un proceso lineal. En IA, la introducción de los modelos generativos de lenguaje supuso un enorme salto. Los modelos mejoran continuamente, pero habrá que esperar unos años para otro cambio tan relevante. Quizá me equivoque. Además, la computación cuántica, para muchos la siguiente revolución, sigue en una fase preliminar. Le queda mucho recorrido antes de ser aplicada a problemas reales”, asegura.


