Durante la clausura de la cuarta edición de Science for Industry, en La Nave -centro de innovación del Ayuntamiento de Madrid-, Teresa Riesgo, Secretaria General de Innovación y Presidenta del CDTI, ha invitado al ecosistema a impulsar que la ciencia se transfiera a la industria. “Pero hay algo más: la colaboración y la cocreación deben ser constantes y perpetuas. Para eso hace falta talento, y España es un buen lugar. También creatividad. No basta solo con ser, con perdón, un empollón -soy profesora de universidad, así que sé de lo que hablo-. Necesitamos grandes talentos que encima de un papel sean capaces de lograr maravillas, pero con un espíritu creativo que ayude a entender para qué podemos usar la ciencia”.
Un tercer elemento destacado por Riesgo para una transferencia efectiva ha sido la financiación, tanto pública como privada. “También una regulación estable, que garantice todo lo que las empresas necesitan para nacer, desarrollarse y generar prosperidad”.
Otra derivada de esta estrategia pasa por promover que las empresas puedan probar sus soluciones en entornos controlados. Teresa Riesgo mencionaba el recientemente aprobado sandbox de Agrifoodtech, en colaboración con las comunidades de Navarra y La Rioja. “Es el primer sandbox del sector en Europa. Se trata de una iniciativa importante para el desarrollo de nuevos alimentos, nuevas formas de cultivar y el desarrollo de elementos para una agricultura más precisa”.
España innovadora
Riesgo admitía que los cambios en España no suelen producirse de manera abrupta y disruptiva en el terreno de la I+D. “Sin embargo, una gran novedad es cómo nos ven desde afuera”. En esta línea, aludía al acuerdo de cooperación conjunta firmado entre el CDTI y la Vinnova, la agencia sueca de innovación. “La visión internacional hacia España es positiva. Nos escuchan cuando hablamos de estos temas”.
La responsable pública considera que en este posicionamiento, influyen algunos datos. “El gasto I+D, si bien es insuficiente, nunca había sido tan alto: un 1,5 % del PIB. Desde el año 2018, este gasto ha crecido un 60 %”. Las empresas empresas españolas también han mejorado, con un incremento del 13 % del gasto en I+D en 2025. Es una buena noticia; un doble mérito fruto de la labor de todos y todas”.
En lo que respecta al CDTI y a las ayudas que otorga directamente la Secretaría General de Innovación, en 2025 sumaron 2.500 millones de euros para financiar innovación en empresas y centros tecnológicos. “Se ha producido un impulso muy grande, también en ámbitos hasta ahora proscritos, de los que apenas hablábamos, pero que ya ocupan un lugar en el centro de nuestra estrategia, como la seguridad y la defensa. No seamos ingenuos: hemos de lograr que muchas tecnologías que desarrollamos aquí se empleen para que podamos vivir más seguros”.
Estrategia e inversión
Por ello, Teresa Riesgo ponía en valor el Plan Tecnológico Industrial de Seguridad y Defensa aprobado por el gobierno en abril de 2025. Un plan dotado con 1.500 millones para financiar innovación en todo tipo de empresas, desde startups hasta las más grandes.
“Las empresas no solo tienen que nacer, sino crecer y mantenerse”. Riesgo mencionaba en este punto la creación -anunciada por el presidente Sánchez el 15 de enero- de un fondo soberano español, bautizado como España Crece, con una dotación inicial de 10.500 millones de euros y la ambición de movilizar hasta 120.000 millones adicionales mediante coinversión privada e instrumentos financieros. También el Scale Up Fund Europa, ya en marcha.
Catedrática de Tecnología Electrónica de la Universidad Politécnica de Madrid y autora de más de 200 publicaciones científicas, Riesgo concluía parafraseando a Marie Curie. “Ella decía algo que conecta con lo que estamos viviendo: ‘Nada en la vida debe ser temido, solo entendido’. Así que es momento de entender más para temer menos”.



