El césped del nuevo Santiago Bernabéu, un hito tecnológico que dinamizará la actividad de los estadios en todo el mundo

Juan F. Calero

Hablamos con Jorge Vizcaya, arquitecto de SENER, compañía artífice del sistema retráctil que favorece la perfecta conservación del césped incluso cuando está ‘almacenado’ bajo tierra

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El nuevo Santiago Bernabéu tendrá un césped acorde a la histórica remodelación en la que está inmerso el estadio del Real Madrid. El cerebro detrás de esta inédita solución retráctil es la empresa de ingeniería y tecnología SENER. Jorge Vizcaya, arquitecto de la compañía y uno de los ideólogos del proyecto, explica a Innovaspain las razones por las que la iniciativa supone un antes y después tanto en lo tecnológico como en propia consideración de los estadios, cuyas funciones pueden multiplicarse gracias a innovaciones como el nuevo césped.

“Es un sistema que puede instalarse prácticamente en cualquier estadio ya construido, en construcción o por construir”, apunta Vizcaya. “La afección a las cimentaciones, estructuras y gradas es prácticamente nula”. El arquitecto añade que el césped instalado en el Bernabéu es “una especie de gadget” que es posible insertar dentro del estadio sin afectar a los alrededores –aledaños en el argot más futbolero- del mismo.

Jorge Vizcaya, arquitecto de SENER. (Imagen: SENER).

Atrás quedan por tanto las primeras innovaciones que rompieron estándares asentados durante décadas. “Otros sistemas desplazan el terreno, como si de una alfombra se tratase, del interior al exterior del estadio”, señala Jorge Vizcaya. En el caso del Santiago Bernabéu, y de otros muchos recintos enclavados en plena urbe, hay que descartar esta posibilidad.

Césped siempre a salvo

La disrupción planteada por SENER va más lejos. “Cuando retiramos las bandejas con el césped natural en las que se divide el terreno de juego, éstas son desplazadas a una cámara de mantenimiento (denominada Hipogeo como guiño al habitáculo del Coliseo romano) donde el césped permanece en unas condiciones de confort óptimas”. El sistema podría ser la solución a los problemas que encaran otros campos como el Allegiant Stadium de Las Vegas o el Krestovsy de San Petersburgo, donde el terreno de juego es simplemente llevado al exterior y expuesto a climatologías adversas.

El césped del Bernabéu podrá ser ‘almacenado’ durante largos periodos de tiempo. El habitáculo es accesible al personal de mantenimiento. De este modo, SENER abre las puertas a la celebración de eventos todo el año. Vizcaya asegura que nos encontramos ante un desarrollo que sienta un precedente en todo el mundo; una relevancia que ha llevado a la compañía a patentar el sistema. “Estamos convencidos de que muchos otros estadios podrían beneficiarse sustancialmente. Ya no tienen por qué ser esas grandes y caras infraestructuras urbanas utilizadas pocas horas al año y cuyo mantenimiento es muy costoso”.

El arquitecto apuesta por estadios concebidos como centros dinamizadores urbanos. “Aglutinarán actividades y eventos sociales. Las grandes ciudades podrán acoger eventos masivos a sus centros urbanos de una manera segura y periódica. Por su parte, las ciudades medianas y pequeñas estarán en condiciones de celebrar ferias, exposiciones o encuentros polideportivos en un mismo edificio con el ahorro que ello supone”.

Proyecto multidisciplinar

A favor del proyecto ha jugado el carácter multidisciplinar e innovador de SENER. “Son muchas las áreas que han estado implicadas”, afirma Jorge Vizcaya. Arquitectura, estructuras civiles, todo tipo de instalaciones, sistemas de control, mecanismos complejos… “No podemos olvidar la agronomía, una disciplina en la que no teníamos experiencia previa. Nos vimos obligados a movernos y aprender mucho de la mano de buenos asesores y compañeros de trabajo. Es impresionante la tecnología que  existe detrás de un césped deportivo actual”.

Trabajar con tantos agentes involucrados ha supuesto un reto de coordinación. “El sistema tiene muchas semejanzas con el motor de un vehículo. Todas las partes tienen que estar perfectamente ensambladas y funcionar en armonía”. En lo puramente técnico, el arquitecto se detiene en un punto clave: la integración geométrica del sistema en el estadio. “Tuvimos en cuenta tanto las limitaciones del Santiago Bernabéu como los requisitos operativos del club, junto a cuestiones logísticas para encajar la construcción del sistema dentro de los plazos que maneja el Real Madrid y su convivencia con las obras de remodelación del estadio. Como en otras ocasiones, nos enfrentamos a un trabajo muy intenso, pero muy interesante”, añade. 

Una década de cambios

Jorge Vizcaya invita a los aficionados a prestar atención a los profundos cambios que ha experimentado ‘el verde’ de los estadios. “Los sistemas de control y mantenimiento agronómico han evolucionado en la última década. Muchos de ellos proceden del mundo del golf. Si nos remontamos atrás en el tiempo, lo primero que nos llama la atención es el color y el estado del césped. Por ejemplo, cuando llovía, el terreno se encharcaba. Esto es impensable hoy día”.

El responsable de SENER apunta que, si bien el trabajo en el Santiago Bernabéu corresponde a una “versión 2.0” del sistema –a medida, adaptada a las peculiaridades del estadio-,  la versión base del desarrollo abre posibilidades de explotación “quizá mayores”, con un “impacto menor en coste y plazos”. Vizcaya destaca la flexibilidad de la solución propuesta. “Está preparado para incorporar sistemas de conservación agronómica y, sobre todo, el césped puede ser implementado en cualquier estadio del mundo, al margen de su geometría y del tipo de deporte para el que fue concebido”, concluye.