Máquina Mística: un recorrido por las artes escénicas a través de la ciencia y la tecnología

Amaia Echevarria

La muestra, comisariada por Charles Carcopino, forma parte de la segunda edición de Canal Connect

“Las tecnologías amplían nuestros sentidos, nuestra capacidad de comunicar, de unir a las personas. Expanden los campos del espíritu facilitando el acceso al conocimiento y a los otros”, explica Charles Carcopino. Con especial hincapié en los nuevos rituales que surgen a partir de la tecnología, Máquina Mística invade vestíbulos, pasillos, estudios y hasta la cafetería de Teatros del Canal.

Además de varias piezas, la muestra en su conjunto está compuesta por espectáculos y debates en torno a la ciencia y la innovación. La muestra fue inaugurada el pasado 24 de marzo, una puesta de largo que coincidió con La Semana Mundial del Teatro, y podrá visitarse hasta el 17 de abril. “Queremos que Canal Connect se convierta en el epicentro de las artes escénicas más innovadoras de la vanguardia internacional”, apuntaba por su parte Blanca Li, Directora de Teatros del Canal.

'The Punishment', del artista francés Filipe Vilas-Boas, es un robot que ejecuta un castigo preventivo por su posible desobediencia futura. “Las tecnologías siempre se han visto desde un punto de vista negativo a través de la ciencia ficción, como las máquinas que nos acabarán destruyendo. Quería, de alguna manera, contrarrestar esta imagen y este mito de la creación que tiene que escapar de su creador”, explica el artista.

Del mismo artista es la obra 'R.I.P (Rest in Privacy)', que plantea si no se ha producido ya la muerte de la privacidad. “La obra nos conecta con esa intimidad que se nos escapa de las manos por el capricho de nuestras publicaciones o la aceptación de las ilegibles condiciones de uso”, expresa Vilas-Boas.

Algunas piezas expuestas permiten la interacción del público, que podrá asistir a la creación de una partitura para piano a partir de su estado emocional en la instalación 'As we are Blind', de la canadiense Véronique Béland. En esta pieza, el visitante que lo desee al posará la mano en un sensor que captará la temperatura y su ritmo cardiaco. Un programa informático lo trasladará a una fotografía que lo convierte en música. “Podéis probar vuestra música y escuchar a vuestra alma” dice Béland. Otra de estas obras interactivas es una emisión del “Hallelujah” de Leonard Cohen transformada por la presencia de los visitantes en la obra “I Heard There Was a Secret Chord”, del también colectivo canadiense Daily tous les jours.

Máquina Mística exhibe hasta el 17 de abril la obra de los ya mencionados Filipe Vilas-Boas y Véronique Béland y de los artistas Thierry Fournier, Cécile Babiole, Petites Planètes, Evi Keller, Daily tous les jours, Félix Luque Sánchez, Benjamin Vandewalle, Claire Williams, Esther Denis, Joris Strijbos & Nicky Assmann y Golnaz Behrouznia & Dominique Peysson.

La muestra, según Carcopino, refleja cómo las tecnologías amplían nuestros sentidos, capacidades de comunicar y unir a las personas y “expanden los campos del espíritu facilitando el acceso al conocimiento y a los otros”. Los nueve espectáculos de Canal Connect -todos ellos estrenos en España excepto los del Instituto Stocos y de Hiroaki Umeda se representarán en las tres salas de Teatros del Canal para explorar temas como las redes sociales, los videojuegos o la relación entre los humanos y los robots.

Uno de ellos, Room With A View, es un montaje creado por el músico francés Rone con el colectivo (La)Horde e interpretado por los bailarines del Ballet National de Marseille. La obra hace un llamado, a través de la danza, a la protesta y la rebelión en un escenario que recrea una inmensa cantera de mármol. En la Sala Verde, el artista visual y compositor alemán Ulf Langheinrich recurre al 3D estereoscópico, en el espectáculo de danza VORTEX, realizado en colaboración con la coreógrafa Maria Chiara de’Nobili, para generar un impacto visual y sensorial en el espectador.

Por último, '_jeanne_dark_' de la francesa Marion Siéfert (Sala Negra), parte de la experiencia de una adolescente en Instagram, donde rompió su silencio después del acoso y las burlas sufridas por su virginidad. Siéfert crea un doble espectáculo para teatro y esta red social, en el que el personaje, encerrado en su habitación, da rienda suelta a sus fantasías y recupera el control de su imagen.