liderazgo mujer

En el Día de la Mujer Emprendedora, Mujer e Ingeniería –proyecto de la Real Academia de Ingeniería– y Oracle han organizado una jornada sobre el liderazgo en las carreras STEAM. Bajo el nombre de ‘Ellas, líderes del cambio tecnológico’, han intentado dilucidar las claves del éxito desde la experiencia, la proyección del talento joven y el valor de la diversidad.

María Luisa Domínguez, directora general de Planificación Estratégica y Proyectos de Adif, ha hablado, en su caso, de la compañía ferroviaria. Según ella, el 22 % de los directivos de Adif son mujeres. “Nuestra presidenta es ingeniera, empezó como técnico, y es mujer”, por lo que, en cierto modo, la visibilidad, aunque todavía pequeña, no es un problema. “Sí que me preocupa el tema de las vocaciones, que se van reduciendo, conforme ves los porcentajes de edad. La franja de mujeres de menos de 30 años no llega al 20 %. Entiendo que el foco no hay que ponerlo en las ejecutivas de hoy, sino en las de mañana”.

Por otro lado, Gloria Lorenzo, directora de Desarrollo de software de Oracle, considera que todavía hay pocos estudios de mujeres en carreras STEAM. "Hay una gran falta de ‘role models’. Estamos muy influenciados por series, películas, y hay pocas mujeres de referencia. De hecho, todo viene de EEUU y acaban de elegir a su primera mujer vicepresidenta”. 

“Hay una gran falta de ‘role models’”

Faltan ‘role models’. Pero, ¿estos expertos han tenido referentes? Para Gloria Lorenzo, las hermanas Llopis han sido unas referentes para ella. “Aunque con 18 años no tenía referentes. El referente en mi caso fue mi madre, que, junto con mi padre, venía de un entorno muy humilde. Si hubieran podido estudiar lo hubieran hecho y ahora, con mas de 80 años, lo hacen. Es una de las claves para desarrollarse”.

Además, Eduardo Gil, presidente de Nippon Gases Europe, ha explicado que él tuvo un referente temprano, ya que empezó joven en la empresa. Mi referente era mi jefe de ventas, luego fue director general, pero él nunca supo que fue mi referente. él dijo en una charla con colegas que yo quería ser director general. Y, la verdad, nunca se me había ocurrido”. Una referencia más personal para Gil fue su madre. “Mi madre, mientras yo estaba en tercero de carrera, con una situación económica precaria, se echó la familia a la espalda. Yo quería ayudar y me dijo que no. Que terminara mi carrera y que ya contribuiría. Fue un ejemplo de liderazgo. En su momento no me di cuenta, pero ahora sí. Hizo lo que tenia que hacer para sacarnos adelante”. 

¿Qué hacen los líderes?

Eva Pagán, directora general de Transporte de Red Eléctrica, ante la pregunta “¿qué hace un líder con un liderazgo transformador?”, ha explicado que se puede hablar de tres vertientes: cómo liderar la organización, cómo ayudar a construir la visión y cómo promover los cambios, “que lo hacemos muy parecidos hombres y mujeres”, ha apuntado. “Todos somos una mezcla de aptitudes, actitudes y experiencias personas, que sí pueden ser diferentes. Una mujer tiene que exigirse, tiene que empoderar. Y somos más homogéneos si cogemos a hombre y una mujer ingenieros que a una mujer ingenieria y una mujer abogada. Deben ser líderes valientes, positivos, que asuman responsabilidades, que abran contactos, que hagan networking. Y ahí las mujeres tenemos que apoyarnos un poco más, siempre estamos mirando el reloj. Una mujer líder debe hacer por potenciar eso y que todos esos programas de mentorización fomenten el liderazgo femenino”.

“Cada líder es diferente –ha argumentado Gloria Lorenzo–, pero cada uno puede hablar de su experiencia. El primer paso son las ganas de experimentar y salir de la zona de confort, porque abre la mente. En mi caso personal, acabe Informática en la Universidad Politécnica, me fui fuera y estuve diez años en el extranjero. Me hizo ser estratégica e ir un poco más adelante. Lo mejor es elegir los compañeros de viaje. Quién va a ser la pareja, amigos y las personas que van a trabajar contigo. Uno solo no puede sacar todo”. 

El poder de los programas de mentorización

En Adif cuentan con el programa Lidera, en colaboración con Mujer e Ingeniería, una iniciativa de mentoring para ingenieras y arquitectas. Según María Luisa Domínguez, mandaron un cuestionario a hombres y mujeres y una mayoría considerable de los hombres se ofrecieron a mentorizar mujeres. 

“La mayoría de mentores dicen que son ellos los que han aprendido. Que, en algunos de los casos, era la primera vez que tenían una relación tan estrecha con una mujer en el rol del trabajo. Han percibido los miedos, las limitaciones, las carencias y que, a veces, no se sienten tan buenas como lo que son. Ellos se daban cuenta del potencial y ellas no. Sinceramente, creo que ahora van a ser mucho mejores compañeros. Si tenían sesgos los han abandonado”.

Por su parte, Eduardo Gil ha hablado sobre el rol de los hombres en estas iniciativas de mujeres: “Todavía estamos como estamos, porque arriba todavía hay más hombres que mujeres, aunque va a ir cambiando (solo hace falta ver que, si una empresa es más joven, esta tendencia se iguala). Al final, las empresas se rigen por lo que rigen desde arriba. Top from the top, que dicen los ingleses. Si quieres ser líder en seguridad, el de arriba tiene que ser el mejor en seguridad; si es ética, igual. Y si quieres tener diversidad de género tienes que estar concienciado. Lo fundamental es que la dirección esté convencida de la diversidad y de la inclusión y, así, todo fluirá de forma natural”.

Las mujeres en el trabajo, dificultades añadidas

A nadie se le escapa que, aún hoy, muchos empresarios piensan contratar a un mujer o no debido a la posibilidad de que se queden encinta. O que, en sectores muy masculinizados, el trabajo se haga cuesta arriba. Para Eva Pagán, “siempre es difícil desde que entras a una carrera de ingeniería, donde casi todos van a ser compañeros. No deja de ser un ambiente muy masculino, por mucho respeto que haya, que lo hay. Y hay épocas en las que empiezas a disfrutar profesionalmente, que es cuando coincide la época en la que tienes hijos. Y entre todos, tenemos que concienciarnos que el compromiso con la empresa tiene que ir mas allá de unos meses. Los hijos crecen, son años malos que a todos nos tocan, donde no hay horas suficientes donde no se llega a todo. Tira más la situación personal, pero luego tira un poco lo profesional. Esos baches, mirando desde la tranquilidad de que una carrera profesional son, más o menos, 40 años, se resuelven buscando nuevas situaciones. Y las crisis personales se solucionan sabiendo que todos somos personas. Yo soy ingeniera y trabajo y todo tiene cabida”, ha sincerado. 

“Otra de las dificultades –para Eduardo Gil–, aunque ahora menos, es que cuando una mujer empieza a tener hijos y familia algunos directivos pueden dudar que en un puesto de alta exigencia, que requiera viajar, por ejemplo, pueda destacar. Muchas veces no se le ofrece por si le pones en compromiso. Y a mí, como hombre, me ha pasado. Tuve una complicación con mi hijo y, por aquella época, mandaban a directivos a Stanford en verano. Todos los directores generales pasaron por allí, y yo llegué sin haber ido. Pregunté más tarde por qué, y me lo contaron: no querían hacerme una faena”.

Claves de futuro

Los cuatro expertos han dado su visión de futuro. Para Maria Luisa Domínguez, por ejemplo, la clave es ir paso a paso. “Nunca imaginé cuando empecé que iba a tener tanta responsabilidad. Pero de alguna forma siento que llego adonde quiero porque mis metas son a corto plazo. Hay veces que te aparece la oportunidad y tienes que cogerla. La ventaja de esta empresa tan grande es la cantidad de oportunidades que hay. Y no entiendo por qué las chicas no quieren involucrarse en este tipo de carreras”.

Por otro lado, Gloria Lorenzo, ha confesado que le encantaría empezar de nuevo en el momento actual. “Yo trabajaba con tarjetas perforadas y ahora trabajo con redes neuronales. Hay un momento en el que debes elegir entre lo tecnológico o irte a dirección. A mí me dio pena pasarme a dirección, pero hay que aceptarlo. ¿Qué podemos hacer para las generaciones que vienen detrás? No entiendo por qué no hay chicas que se pegan por ser informáticas, si en todos los trabajos hay un informático”, ha reiterado.

“El mentoring de mujeres es importante, hay que hacer más por ellas porque vienen con retraso, pero todos necesitan mentoring”, ha apuntado Eduardo Gil.

Por último, Eva Pagán ha finalizado afirmando que el mundo de la tecnología y la innovación es tan fascinante que le gustaría seguir aprendiendo. “Me gustaría seguir disfrutando. Hay que disfrutar con lo que se está haciendo. Con los retos que hay hoy en tecnología, en plena transición energética, transformación digital, lo que me van a faltar son años para disfrutar de ello”. 

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