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Cosentino

La madera de los pinos silvestres volverá a sostener las catedrales

Un proyecto de la España rural pretende innovar, de manera sostenible, en la utilización de los montes públicos para construcción
pinos proyecto

Los pinos silvestres de los Montes Universales-Alto Tajo, que comprende las zonas de Teruel, Guadalajara y Cuenca, tendrán una nueva vida, ya que su madera irá destinada a la construcción de inmuebles. Todo ello, gracias al proyecto Feader Go Proprural, que ha dado una vuelta de tuerca al uso antiguo que se le daba a estos árboles, pues su madera, de gran calidad, era utilizada para construir catedrales y edificios históricos.

Ahora, la idea es volver a ese destino, pero con grandes diferencias: más beneficio; más innovación; mayor sostenibilidad; así como darle una mayor importancia a los montes públicos, infrautilizados en la España Rural -que también se beneficiará del proyecto- y que tendrían un gran rédito si se explotaran con mayor tino.

Hay que tener en cuenta que, en la actualidad, estos pinos solo se utilizan para embalaje y trituración, con lo que el cambio saldría bastante rentable. Por ello se han unido empresas -aunque el 80% de la financiación es de Feader- como Leroy Merlin o Azentúa e instituciones como Fundación Copade, FSC y Cesefor, junto con los ayuntamientos de Orea y Orihuela del Tremedal. El objetivo, estudiar un modelo de negocio que permita esta transformación del sector forestal -con informes de factibilidad técnica, económica, ambiental y social- y comprobar la calidad de los pinos para las nuevas vigas.

Cómo se llevará a cabo el proyecto

Si esta madera era tan buena, ¿por qué se dejó de utilizar? La respuesta, según la Fundación Copade, es que esta “dejó de percibirse de calidad suficiente”, algo que ya se ha desmentido según los estudios del proyecto. Una vez conseguida esta valoración, lo que queda ahora es seguir estudiando para ampliar información y llevar a cabo el proyecto -que durará hasta 2023-.

Una calidad que se comprueba gracias a la medición de pareclas y estimando el módulo de elasticidad de los árboles troceados. Tras ello, se hace una clasificación con varias características y se determina el uso potencial de las tablas -estructurales, estéticas, muebles-. De este modo, los inversores pueden interesarse por la rapidez del proyecto y así ir acelerando el resurgimiento de este sector.

Además, cuentan con un diseño para aprovechar mejor los pinos y se plantea una planta industrial para producir las tablas, con sistemas de modificación térmica que no utilizan compuesto químicos. Asimismo, se llevará a cabo un estudio para aprovechar subproductos como cortezas, astillas de descarte, serrín y viruta que no usa la industria del papel para obtener bioenergía, “incluso pudiendo llegar a instalar una planta de cogeneración”, adelantan.

Por otro lado, el modelo incluirá un sistema de trazabilidad y garantías “para que la persona consumidora pueda saber exactamente de dónde ha salido el producto mediante un sistema de blockchain que le permitirá saber el origen sostenible de la madera”.

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