Jordina Arcal
Jordina Arcal

Jordina Arcal nació en Igualada (Barcelona) y estudió ingeniería química, aunque nunca ha ejercido de lleno esta disciplina. Empezó su carrera en el CTM Manresa, donde realizó trabajos de valorización tecnológica, gestión de la innovación y donde en definitiva condujo el contacto en una y otra dirección entre el centro y las empresas. “Me sirvió para formarme; una cosa llevó a la otra y, de tanto valorar ideas decidí probar suerte con la mía”. La bombilla encendida se basaba en la creación de aplicaciones móviles para la Salud con una evidente utilidad médica tanto para pacientes como para los médicos y terapeutas gracias a una intermediación tecnológica y rigurosa en el seguimiento de enfermedades crónicas o de larga duración. Jordi Cusidó, profesor de la UCC es su socio y compañero de salto a la piscina con HealthApp a finales de 2013. En el arranque fueron apoyados por su entorno más cercano, la Obra Social la Caixa, el MINECO o la propia Generalitat vía ACCIÓ, en este último caso sobre todo para abrir las puerta de algunos Hospitales que pudieran testar y valorar la idea. “Muchos han invertido su tiempo sin pedir nada a cambio”, recuerda Jordina Arcal, que acaba de añadir a la cosecha de 2016 el premio de la edición española de Technology Review, la publicación del MIT que cada año reconoce a los españoles ‘Under35’ más destacados.

La startup nacía al calor del auge de las tecnologías móviles vinculadas a la medicina y con la idea de servir de soporte en terapias de larga duración y crónicas. “Pacientes de los que se precisa cierta colaboración para hacer un seguimiento preciso y a los que hemos tratado de hacérselo más ameno”- apunta Arcal. Parte de su target, afectado por problemas alimenticios, es en su mayoría adolescente, por lo que la adopción de las metodologías digitales de la app ha resultado más sencilla.

Las nueve personas que componen el equipo de la empresa tienen un perfil muy técnico: ingenieros, programadores, diseñadores… Para cubrir la decisiva ‘pata’ médica cuentan con un panel de advisors que les asesoran. Arcal considera que en estos dos años largos han crecido en todos los aspectos. “Empezamos con los primeros prototipos en algunos hospitales, siempre en contacto con los pacientes y los terapeutas. En 2016 hemos empezado a facturar y a cerrar acuerdos con varios centros sanitarios españoles, también con alguna aseguradora”- explica. Ahora quieren crecer, salir del país, tratar nuevas patologías ‘masivas’ como la obesidad o la ansiedad y con el Hospital Sant Joan de Deu van a impulsar un juego que se adentra en el desarrollo cognitivo.

healthapp

Sobre su entrada en una comunidad en la que conviven en el mismo vecindario las innovaciones más top y determinados arcaísmos, considera que no se han encontrado con rechazo porque “somos muy talibanes del rigor científico; el colectivo sanitario ha formado parte del desarrollo de HealthApp… Y cada vez son menos los que no están vinculados de algún modo a la tecnología, aunque aún hay trabajo por delante. Ellos son los primeros que son conscientes de que una nueva corriente ha llegado y que es el futuro”. Añade que la Salud es un área compleja, “están los entusiasmados y los que más escépticos, pero bien es cierto que hay que mirar con lupa el rigor y la ética, y que estos condicionantes hace que la llegada de algunos avances se retrase. Todo lo que emprendas ha de estar muy bien hecho”.

Componente social

“Queríamos hacer algo que ayudara a la gente”- explica Arcal. La primeras pruebas desprendieron que el uso de la plataforma reduce la ansiedad y mejora su calidad de vida y, por otro lado, los terapeutas pueden aplicar un tratamiento más efectivo. “Creo que sentí que había cumplido cuando una paciente se enteró de que estaba detrás de HealthApp y me dio un abrazó”- recuerda.

Entiende que ideas como la suya tienen ahora más recorrido que nunca. “Una sociedad cada vez más envejecida en la que, al mismo tiempo, si seguimos creciendo a este ritmo vamos a tener problemas de suministro de alimentos, de energía y también para curarles. Hay enfermedades que generan muchos costes, y no olvidemos que un reflejo de lo que está pasando es que muere más gente de sobrepeso que de hambre”.

Para Jordina Arcal, el reciente reconocimiento del MIT supone un sello de calidad, “le dice a todo el mundo que vas por el buen camino”. A nivel de empresa, lo percibe como un voto de confianza, “somos pequeños pero podemos trabajar igual que las grandes corporaciones”- concluye.

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