En el marco de la XV edición de Transfiere, el Centro de Investigaciones Energéticas, Medioambientales y Tecnológicas (CIEMAT) expone su Sistema de Emulación de Red Eléctrica con variación de frecuencia. Es tal cual: una mini-ciudad que representa “una red eléctrica donde demostrar cómo los sistemas de almacenamiento de energía pueden resolver discrepancias entre la potencia generada, principalmente cuando viene de energías renovables y los consumos eléctricos, en este caso de una ciudad. Esas discrepancias ocurren a diario, pero el sistema eléctrico es capaz de resolverlas sin que nos enteremos”, en palabras de Marcos Lafoz, responsable de la Unidad de Accionamientos Eléctricos del CIEMAT.
Mientras habla, Lafoz cambia de posición pequeñas palancas de la maqueta que modifican las condiciones de este sistema, realista pese a su pequeña escala: “La diferencia de potencias lleva a desequilibrios en la frecuencia, que es la variable que mide la estabilidad de un sistema eléctrico, pero lo podemos compensar con cargas o descargas del sistema de almacenamiento de energía”. Esto es solo una parte de las investigaciones que el CIEMAT lleva a cabo en su Centro de Desarrollo de Energías Renovables (CEDER) ubicado en Soria. Un laboratorio dinámico, capaz de replicar situaciones reales en una micro red.
¿Es posible que una red eléctrica como la española funcione solo con renovables?
¿Y para qué? Para aportar ideas a un nuevo concepto de mercado eléctrico. “Porque seguramente va a ocurrir, no podemos seguir trabajando con el mismo sistema”, dice Lafoz. Se necesita, por tanto, trabajar en todas estas estrategias en modelos de la red, en sistemas de control que puedan mejorar y desarrollar las tecnologías de estos sistemas de almacenamiento de los que hablamos.
No se trata solo de baterías: “Estamos hablando también del hidrobombeo, capaz de bombear agua cuando nos sobra energía al embalse superior, de tecnologías como volantes de inercia o súper condensadores que son más avanzadas o más novedosas y que nos sirven para estabilizar en tiempos muy cortos todos los fenómenos que ocurren en la red”, explica el responsable de la Unidad de Accionamientos Eléctricos del CIEMAT.
Todo esto repercute en una red eléctrica cada vez más limpia porque usa más renovables, pero que, según Lafoz, no es posible mantener sin estos sistemas de almacenamiento. Es la pregunta que nos hacemos muchas veces, comenta: “¿Es posible que una red eléctrica como la española funcione solo con renovables? Pues ahora mismo no. Porque nos hacen falta nuevos sistemas de almacenamiento y de control, entre otras cosas”. Y ahí entra el CIEMAT.
El CIEMAT como socio de la industria para testar nuevos sistemas
Por ejemplo, actualmente, en esa micro red desarrollan, en colaboración con una empresa privada, un proyecto para dar una segunda vida a baterías de coches eléctricos que ya no sirven para estos por la capacidad de densidad de energía que tienen, pero que se pueden utilizar en aplicaciones de red.
Allí probarán cómo responden ante variaciones de frecuencia y de tensión y cómo son capaces de contribuir a una corrección de esas variables que garanticen la estabilidad. “El CIEMAT es un centro estupendo para que la industria pruebe los sistemas en una etapa previa antes de su comercialización y su puesta en marcha en sistemas eléctricos reales”, concluye Lafoz.


