Equipo del CUTonalá, de la Universidad de Guadalajara, que ha desarrollado el concentrador solar
Equipo del CUTonalá, de la Universidad de Guadalajara, que ha desarrollado el concentrador solar

Alumnos del Centro Universitario de Tonalá (CUTonalá), de la Universidad de Guadalajara (UdeG) han desarrollado un concentrador solar luminiscente, capaz de captar la luz para convertirla en energía eléctrica. Dicho proyecto, que han denominado Electric clear LUMINI, ha ganador el Premio a la Innovación en Eficiencia Energética y Energías Renovables ENGIE-UDG 2018.

El equipo de trabajo lo conforman José Miguel Blancas Flores, estudiante del doctorado en Agua y Energía; Sebastián Arce Guerrero, estudiante de la Ingeniería en Energía –quien ha desarrollado el plan de negocios–, y los estudiantes de la Ingeniería en Nanotecnología Farid Raziel Álvarez Mendoza –que ha tenido a su cargo los polímeros– y Noel Figueroa –responsable del las nanopartículas–; todos del CUTonalá y asesorados por el doctor Víctor Hugo Romero Arellano, investigador del plantel.

Electric clear LUMINI, de forma esférica, consiste en una ventana reforzada con un polímero, un tipo de plástico transparente adherido a una de las caras del vidrio. Cuenta con nanoparticulas metálicas y un colorante. La luz quedará atrapada en el vidrio y es conducida a los bordes donde están las celdas solares que la transforman en energía.

El colorante utilizado es un polvo con propiedades luminiscentes. A simple vista se percibe de color ligeramente verdoso y es capaz de absorber la luz en una longitud de onda de 360 nanómetros.

Con ayuda de un transformador, la energía directa (cuyas cargas eléctricas o electrones fluyen siempre en el mismo sentido en un circuito eléctrico) es convertida en alterna (corriente eléctrica variable, cuyas cargas eléctricas cambian el sentido del movimiento de manera periódica), que es la necesaria para que los aparatos eléctricos funcionen. El prototipo mide un metro cuadrado, aunque puede adaptarse a diferentes tamaños.

El prototipo está en fase experimental con el objetivo de perfeccionar la tecnología. Actualmente, la eficiencia es del 1,9 por ciento. Esto significa que por cada mil watts captados de luz solar por metro cuadrado, son aprovechados 19. Es necesario llegar a una eficiencia del 7 por ciento, lo que podría lograrse en un año y medio, explica Arce Guerrero, señalando que los paneles solares tradicionales alcanzan una eficiencia promedio de 21 por ciento, en promedio. Sin embargo, el mercado de los estudiantes es distinto.

Los paneles solares se destinan a casas-habitación que cuentan con espacios en el techo para colocarlos. En cambio, los concentradores están diseñados para edificios. Los alumnos aprovecharían las fachadas, específicamente sus ventanas, sin afectar el diseño arquitectónico ni la comodidad de los ocupantes.

Según informa la propia universidad, en el mercado internacional hay cuatro empresas que comercializan concentradores solares en el mundo. “Sin embargo, la tecnología utilizada por el equipo del CUTonalá es las más prometedora por su eficiencia y bajos costos”, añaden.

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