Por David Rosas y Dulce Baptista – Esta columna fue publicada originalmente en el blog Factor Trabajo del BID.

¿Has utilizado alguna vez los servicios públicos de empleo para encontrar un nuevo trabajo? ¿Cómo te enteraste de la última vacante para la que postulaste? De acuerdo con las estadísticas, lo más probable es que tu respuesta a esa última pregunta sea “a través de familiares, amigos o conocidos”. En América Latina y el Caribe, la mayoría de los buscadores de empleo (un 70%) se informan de las vacantes mediante estos canales informales, los cuales resultan ineficientes para las personas de bajos recursos económicos y una limitada red de contactos. Ocurre también con las empresas: menos de un 10% de las firmas de la región se apoyan en los servicios públicos de empleo para encontrar el talento que necesitan. Cambiar esta tendencia es uno de los retos de la región y, para lograrlo, existe una alianza que puede facilitar que este camino se recorra con rapidez y seguridad.

Más empresas para mejores emparejamientos

Los servicios públicos de empleo actúan de una forma similar a esas aplicaciones (como Tinder o Match) tan populares hoy en día entre quienes buscan pareja: ponen en contacto (emparejan) a quienes tratan de encontrar un empleo con las vacantes que mejor se ajustan a su perfil. Esta no es una tarea fácil, especialmente si quien hace el papel de intermediario, el servicio público de empleo, no cuenta con una buena información sobre qué se ofrece y qué se demanda en el mercado de trabajo. Cuanto mayor sea el número de empresas con las que este servicio trabaja, más completa será la radiografía del mercado de trabajo con la que contaremos.

Tradicionalmente, los servicios públicos de empleo en América Latina y el Caribe han venido enfocándose en quienes buscan empleo, sin prestar demasiada atención a las necesidades de quienes ponen las vacantes en el mercado, es decir, de los empleadores. Por eso, es preciso fortalecer esa alianza entre los servicios públicos de empleo y el sector productivo, sin olvidar de involucrar también a las agencias privadas de colocación. Lo demuestran las experiencias de países como Alemania, Bélgica, Estonia, Francia o Suecia, donde esta relación público-privada es más estrecha y fructífera. Al contar con información más rica sobre lo que necesitan las empresas, los servicios públicos de empleo pueden orientar mejor a los buscadores y proporcionar al sector productivo esos perfiles que demandan para ser más competitivos.

¿Y de qué sirve esta alianza a los empleadores? Una buena cooperación de las empresas con los servicios públicos de empleo da más opciones a las firmas para acceder a la mano de obra que necesitan. Esto es particularmente valioso para empresas pequeñas que no cuentan con departamentos de recursos humanos o para aquellas compañías que operan en sectores en los que resulta difícil encontrar trabajadores calificados.

Socios para reducir la brecha de habilidades

Una alianza duradera entre el sector productivo y los servicios públicos de empleo podría contribuir también a reducir la denominada brecha de habilidades, es decir, la desconexión entre las habilidades con las que cuentan los buscadores de empleo y aquellas que se necesitan en el mercado laboral.

La asociación necesita de la colaboración de las dos partes. Por un lado, los empleadores cuentan con la información sobre las vacantes y las habilidades que requieren para ser más competitivos. Los servicios públicos de empleo, por otro, juegan un papel central para conectar a los buscadores con las vacantes que mejor se ajustan a su perfil y, así, permitir a las empresas contar con los trabajadores que mejor se adecuan a sus necesidades. Esto, además, proporciona información muy valiosa sobre el mercado laboral: qué perfiles son los más buscados por las empresas, en qué puestos se ofrecen los mejores salarios, qué habilidades son las más valoradas por los empleadores…

Ante la nueva dinámica marcada por los avances tecnológicos, en la que los cambios de trabajo son mucho más frecuentes que antes (el ‘trabajo para toda la vida’ parece ya algo del pasado), el papel de los servicios públicos de empleo será cada vez más relevante. Será necesario, por lo tanto, edificar una relación a largo plazo.

Compartiendo experiencias para afianzar esta alianza

Con el fin de abrir un espacio de diálogo para afianzar esta alianza en los países de nuestra región, la semana pasada el BID coorganizó (junto al Ministerio de Trabajo y Promoción del Empleo del Perú y la Asociación Mundial de los Servicios Públicos de Empleo) un encuentro en Lima entre representantes empresariales (Organización Internacional de Empleadores, Microsoft…), agentes privados de colocación (Linkedin, Adecco y Manpower), altos funcionarios de los servicios públicos de empleo de una docena de países y expertos internacionales de varios países de la OCDE. Todos ellos compartieron sus experiencias, desafíos y éxitos en el desarrollo de relaciones mutuamente beneficiosas tanto para el sector productivo como para los servicios públicos de empleo.

Copyright foto: antoniodiaz / 123RF Stock Photo

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