Dario Vicario ThyssenKrupp

Darío Vicario entró como CEO de ThyssenKrupp Iberia y África en 2017. Y tres años han bastado para ver cómo su compañía ha dado un paso de gigante en un sector que, según sus propias palabras, ya llevaba bastante tiempo inmovilizado. En San Fernando de Henares (Madrid), la multinacional de elevadores ha instalado el primer almacén de piezas de repuesto inteligente para el mantenimiento y la reparación de ascensores, a nivel mundial. Esto es, que la digitalización, la conectividad y la predicción han llegado para quedarse.

El caso de España, en el mundo de los elevadores es paradigmático: es el segundo actor mundial dentro de la industria de la elevación y su nivel innovador va parejo al del mercado, algo que quizá no suele ocurrir en otros sectores. Toda la experiencia que se ha ido recopilando del mantenimiento de los sistemas les ha dado una ventaja competitiva no solo para situarse de manera privilegiada en este mercado, sino además para ser punta de lanza dentro de su propio grupo en cuanto a innovación. De ahí la gran inversión que se ha hecho en nuestro país.

“Cuando llego a ThyssenKrupp me encuentro con la fantástica sorpresa de que, además de haber recaído en un grandísimo grupo, estoy en una de las partes del mundo donde más desarrollada está la elevación y el servicio prestado al mantenimiento preventivo y correctivo de todos estos aparatos instalados”, asegura Darío Vicario. “En realidad, tanto los equipos como los sistemas, o como la vocación de nuestro negocio, depende, en un alto porcentaje, de los servicios que prestamos para la puesta de mercado”.

Aún así, hay que decir que hay que diferenciar mercados: España es un mercado consolidado con infinidad de sistemas y de los primeros países con número de ascensores por habitante, porque vivimos en alturas medias de cinco o seis pisos. Por otro lado, “hay otros mercados, como puede ser el mercado chino o el de Singapur, que aún están creándose porque, cada año, hay muchos nuevos ascensores. Por tanto, el negocio, desde el punto de vista de nuevas instalaciones, es muy importante. Nuestra forma de crecer en el negocio es a base de nuevas instalaciones, pero también tenemos un gran negocio de mantenimiento y de modernización de equipos ya existentes. Esa combinación de historia, conocimiento y de negocio actual es lo que nos ha dado la oportunidad de tener esta fortísima inversión aquí”, explica.

De hecho, en España está uno de los tres centros de innovación que tiene ThyssenKrupp a nivel mundial, que es el de Gijón. “Pero no solo eso, sino que tenemos españoles que han salido de aquí liderando operaciones importantísimas en otras divisiones. Es decir, que toda esta historia y la buena escuela que ha habido en nuestro país y en el mercado han hecho que algunos actores, como el de Italia, estén liderados por un español. El director general de las fábricas europeas de ascensores es también un español. Tenemos el orgullo también de haber puesto un montón de talento exportando el gran conocimiento de este negocio”, subraya Darío Vicario.

Asimismo, al CEO de ThyssenKrupp en Iberia y en África indica que no le gustaría aventurarse a hablar de otros sectores. Pero en el suyo, insiste, el mercado español es uno de los más desarrollados a nivel mundial en cuanto a base instalada y servicios prestados. “No solo en nuestra casa, sino que nuestros competidores también ven el mercado de forma bastante parecida”, destaca. “Hay muchos españoles dentro del mundo de la industria de la elevación, en general. Lógicamente, esto ha hecho que siga existiendo esta querencia para seguir entendiendo cómo evoluciona y ver el siguiente gran paso”.

El siguiente gran paso del que habla Darío Vicario es la razón por la que se ha instalado este gran almacén inteligente en San Fernando de Henares: la digitalización y la conectividad de todos los aparatos a la nube para avanzar en ese mantenimiento predictivo, que será lo que venga después. ¿O ha llegado ya? “Actualmente, somos punta de lanza en el mantenimiento tanto correctivo como preventivo, pero el predictivo, aquel que ocurra antes de que las averías pasen y que los clientes ni las noten, es el que nos lleva a ese punto”.

En cuanto al mundo de la innovación, en general, Vicario explica que “depende mucho de en qué eje la miremos. Con unos cuantos años de experiencia a la espalda, creo, sin duda, que lo más importante que las organizaciones de personas convivan con todos los cambios tecnológicos que van ocurriendo. A veces, incluso promoverlos. Pero, sobre todo, hacer que el grupo de personas que rigen las empresas se impregnen de todo el ecosistema tecnológico de alrededor para que sean capaces de sacar ventaja”.

Del mismo modo, Darío Vicario cree que hay sectores en donde es muy importante estar atento a todas las innovaciones que surgen para ir sumando valor dentro de la cadena de determinadas industrias “cuando, sin embargo, hay otras que se dedican, precisamente, a producir esas nuevas tecnologías. El mundo hoy día está tan abierto que las compañías deben ser más porosas para ser capaces de captarlas”.

Internet ha sido el gran cambio de los últimos 25 años, el gran factor que ha cambiado todo. La capacidad de la conectividad siempre ha tenido la misma finalidad, solo que ahora es mucho más rápida. “La cantidad de datos que ahora se pueden procesar son… Hasta los más jóvenes se acuerdan de teléfonos y ordenadores que eran otras cosas a las que son ahora, así como la capacidad de almacenaje. Ese mundo, que va a una velocidad espectacular, es el que tenemos que utilizar para meterlo dentro de nuestros procesos y mejorar e innovar pensando siempre en el cliente, que al final es que va a decir lo que hacemos mejor o peor que los demás”, argumenta.

En cuanto a su novedoso sistema predictivo, Max, Darío Vicario señala que es ahí donde “nos hemos adelantado al mercado, haciendo algo que tiene que ver con anticiparse a que las averías ocurran. Cuando investigamos, nos dimos cuenta de que lo mejor que puede ocurrir es que el cliente no note nada –aunque se le informe–. Podríamos hacer una similitud con el mundo de la salud. No hay que ser un gran curador de enfermedades, lo que hay que hacer es que las enfermedades no ocurran. Aquí tratamos de hacer lo mismo”.

El futuro del que siempre han hablado en ThyssenKrupp parece que ya está aquí. Y como él mismo afirma se preguntan todo el día por ello. “El futuro no es nada más que lo ocurre después del ahora mismo. El siguiente paso nos lo dará los descubrimientos que vengan gracias a este gran avance. Sobre todo, en cuanto a la digitalización y la conectividad de nuestros aparatos. Iremos aprendiendo cuáles son las necesidades que tenemos que ir poniendo en marcha para que tengamos un mundo en el que no haya nunca paradas. Ni en ascensores ni en escaleras".

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