tecnología personas ciegas POSTA
A la izquierda, el tablero de baloncesto y, a la derecha, el bastón inteligente, ambos forman parte del portal POSTA. Imagen cedida por POSTA.

En el baloncesto adaptado para personas ciegas, los jugadores deben pedir al árbitro que los habilite a tirar al aro, que está 45 centímetros más bajo (a 2,6 metros), los equipos están formados por tres miembros y los puntos no se cuentan como dobles o triples, sino en goles de un solo punto.

Pero esta época ha terminado. Un grupo de egresados de la carrera de Ingeniería Biomédica de la Universidad Nacional de Córdoba (Argentina) diseñó un tablero con sonido y sensores que brinda a los jugadores una mayor autonomía.

“Lo que hace es emitir sonidos según el lugar donde golpea la pelota”, ha precisado el profesor argentino Maximiliano Romero, del departamento de cultura de proyectos de la Universidad de Venecia (Italia). 

Hasta ahora los entrenamientos funcionaban así: una persona con visión se colocaba debajo del tablero y golpeaba con un palo para que los jugadores supieran dónde estaba y pudieran así direccionar sus lanzamientos. Cuando el balón pasaba cerca, el entrenador, que permanecía a un lado del aro, golpeaba de manera más intensa e intermitente. 

El tablero diseñado por los ingenieros de la UNC consiste de una placa controladora basada en tecnología Arduino –son microcontroladores comerciales que se utilizan comúnmente en los cursos de robótica para niños–, capaz de reproducir un sonido a una cadencia constante para orientar al jugador sobre la ubicación del aro, según precisa la Agencia Dicyt.

El sonido generado fue consensuado entre los jugadores, para que ellos mismos pudieran identificarlo claramente durante el partido sin que llegue a ser molesto. Para identificar la zona donde rebota la pelota ante un lanzamiento, incorporaron además “sensores de golpe” en cinco lugares estratégicos del tablero. “Por ejemplo: si el balón pega en la parte superior derecha, una voz automática dice ‘abajo a la izquierda’, de modo de indicarle al jugador hacia dónde debe apuntar su próximo tiro”, ha descrito el ingeniero biomédico de la UNC, Pablo Balderrama.

Tanto Romero, como Diego Beltramone, de la UNC y director del proyecto del tablero adaptado para personas con discapacidad visual, fueron los creadores de POSTA (Proyectos Open Source de Tecnologías Asistivas) a finales de 2016, un portal que recoge proyectos de tecnología asistiva como este del tablero.

“POSTA surge con el objetivo de agrupar todos aquellos proyectos open source para asistir a personas con discapacidad que con dispositivos tecnológicos pueden mejorar su calidad de vida. Existen muchos casos en internet pero están muy desorganizados”, ha explicado Romero. “La idea del portal es que sea abierto y que esté todo disponible para la reproducción de los proyectos”, ha añadido. Asimismo, ha precisado que, paralelamente, los integrantes del equipo han proyectado otras soluciones nuevas para poner en el portal.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), se calcula que aproximadamente 1.300 millones de personas viven con alguna forma de deficiencia de la visión de lejos o de cerca. Con respecto a la visión de lejos, 188,5 millones de personas tienen una deficiencia visual moderada, 217 millones tienen una deficiencia visual de moderada a grave y 36 millones son ciegas.

Un bastón inteligente

Uno de los proyectos que Romero conoce de cerca, porque fue creado por sus alumnos, es ‘WaVe, Walking Venice’, un bastón que ayuda a las personas ciegas “a señalares el camino que quieren transitar”. 

En Venecia, y en Italia en general, la escuela de ciegos los ayuda a la vida autónoma. Hay voluntarios que los acompañan a aprender un camino para llegar a lugares a ellos les interesa y después se vuelven autónomos para repetir ese camino, según Romero. “Este bastón lo que hace es marcar ese camino con un dispositivo sensible. El ciego tiene en su bastón una antena con lo cual puede ir leyendo ese camino”, ha detallado.

El bastón está pensado para que los ciegos puedan marcar su propio camino pero a su vez para que dejen marcas y que otros ciegos puedan aprovechar de manera que se haga “un mapa colaborativo para ciegos”.

El proyecto surgió en el curso de Romero de diseño de producto sobre las tecnologías asistidas open source. Sus estudiantes tuvieron que contactar a un señor ciego que les explicó bien sus necesidades. Cuando él aprobó el proyecto ellos realizaron el prototipo.

La respuesta ha funcionado. El grupo ha formado una startup y para mejorar este producto, y otros que permitan hacer la vida de todos más sencilla.

Dejar una respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here