Tecnalia desarrolla un laboratorio flotante para investigar el mar

El centro de investigación, con la colaboración del Gobierno Vasco, bota el primer laboratorio flotante de Europa: Harsh Lab 1.0, dedicado a la innovación en las energías marinas

Tecnalia Harsh Lab laboratorio flotante

El mar ofrece millones de oportunidades, y los negocios offshore son sola una de tantas. Aunque si un proyecto marítimo une investigación, innovación, economía, sostenibilidad, colaboraciones público-privadas o ciencia –entre otras variables–, el éxito parece estar asegurado. Eso pensaron en 2016 Tecnalia y el Clúster de Energía del País Vasco, cuando después de varias reuniones vislumbraron la necesidad de un centro donde se pudieran investigar energías marinas… pero en el propio mar. Es decir, un laboratorio flotante; el primer laboratorio flotante de Europa, el Harsh Lab 1.0.

“El término laboratorio es un poco ambicioso –declara Pablo Benguria, gestor de Proyectos de Tecnalia–, y esta solo es la primera fase de un proyecto más ambicioso que saldrá el año que viene [Harsh Lab 2.0, más complejo y pesado]”. Según la compañía, la instalación permite evaluar soluciones de fijación para el mundo eólico y oil & gas, sistemas para la monitorización y control de manipuladores submarinos, conectores eléctricos submarinos y un largo etcétera.

Este laboratorio primigenio –una boya de 4,5 metros de diámetro– tiene acopladas una serie de infraestructuras capaces de soportar cualquier condición meteorológica en alta mar. Situado en la zona de mayor oleaje del País Vasco (en la costa de Armintza, al lado de la Biscay Marine Energy Platform, anclado a 65 metros de profundidad), el Harsh Lab de Tecnalia –que ha contado con la colaboración del Gobierno Vasco–, ya está realizando ensayos, pero sobre todo está siendo utilizado como estudio para “redimensionar” el que será el laboratorio “final”.

“Para nosotros es una infraestructura más”, aclara Benguria a la pregunta sobre si iba a ser exclusivamente privado. “En ella podremos realizar trabajos propios, para otros, para universidades, Comisión Europea, Ministerio… Es completamente abierta, aunque sea de carácter privado. De hecho, a raíz de la botadura ya nos están llamando empresas para acceder al laboratorio. La respuesta es la misma siempre: llegaremos a un acuerdo”.

[Le puede interesar: Tecnalia premia a las tesis doctorales que promuevan la transformación digital]

Por otro lado, desde Tecnalia esperan incrementar los proyectos, a pesar de ser una fundación privada sin ánimo de lucro, e indirectamente, que las empresas vascas o cualquier otra (“no nos ceñiremos exclusivamente a compañías del País Vasco”, subraya Benguria) puedan poner a prueba sus desarrollos en un medio offshore real, algo que no es tan fácil de hacer. Además, aunque el laboratorio se ha diseñado originalmente para impulsar las energías offshore, otros sectores, tales como el naval, la obra civil, pesca, comunicaciones o deportes también podrán aprovechar esta infraestructura.

Dejar una respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here