Objetivos 2030

Con la colaboración de

Cosentino

Un futuro “verde” para el nuevo suministro de electricidad

Mejor suministro, descarbonización y lucha contra el cambio climático. Esas son las claves de la planificación para el año 2026
suministro electricidad

Red Eléctrica ha dado a conocer la Planificación de la Red de Transporte de Electricidad 2021-2026, vinculante para la institución y aprobada por el Gobierno recientemente, que tiene la sostenibilidad como gran clave estratégica. Dotada con 6.964 millones de euros, se ha diseñado para desarrollar las infraestructuras eléctricas necesarias con un objetivo: seguir garantizando un suministro seguro e impulsar el proceso de transición ecológica para que en 2026 las energías renovables supongan el 67 % del mix de generación eléctrica nacional.

Suministro de electricidad con altos niveles de calidad, descarbonización del modelo energético y lucha contra el cambio climático. Estas son las claves para el nuevo suministro de electricidad. De este modo, los proyectos incluidos en la planificación conseguirán “importantes eficiencias y ahorros” -aseguran en la Propuesta de Planificación 2021-2026, a la que se le acaba de dar luz verde- para el sistema eléctrico en su conjunto, que ascienden a más de 1.600 millones de euros al año. Además, sus inversiones impulsarán la recuperación del país tras la crisis provocada por la COVID-19.

Son tres los futuros que plantea la planificación: uno ecológico, otro conectado y otro de oportunidades. Bajo el nombre #RedesDeVida, el Ministerio de Transición Ecológica pretende llevar a cabo este cambio energético. Pero ¿a qué se refieren exactamente?

Mayor peso de la ecología

“Es fundamental avanzar hacia un sistema eléctrico descarbonizado”, indican desde la propuesta del Gobierno. Como el país sigue luchando contra el cambio climático, hay que seguir reduciendo “urgentemente” las emisiones de gases de efecto invernadero.

Por ello, se va a reforzar la red existente con nuevos equipos e infraestructuras necesarias para conectar e integrar un nuevo contingente de generación renovable y ponerlo a disposición de los consumidores.

En resumen: se podrán conectar 37.000 megavatios (MW) de nuevas instalaciones renovables de manera que en 2026 estas energías verdes alcanzarán una participación del 67 % en el mix de producción eléctrica nacional, como se ha citado anteriormente. Así, se reducirán las emisiones de CO2 eq un 66% con respecto a las registradas en 2019 (año previo a la pandemia), siempre y cuando se cumplan las previsiones del PNIEC y la ejecución completa de esta Planificación. “En 2021 -subrayan-, las fuentes verdes produjeron el 46,7 % del total de la electricidad en nuestro país.

Esta planificación para el suministro de la electricidad indica en la propuesta que, si no se ejecuta esta, se desaprovechará el 15% de la producción verde. “Por el contrario, con los desarrollos previstos, estos desaprovechamientos se reducirán al 4%, en línea con las recomendaciones europeas”.

Apuesta por la conectividad

Del mismo modo, la conectividad tendrá una parte importante. Pero no una conectividad digital: el 27% del total de las inversiones irán a reforzar la fiabilidad del suministro de electricidad en las zonas “donde es necesario” y fortalecerán tanto el enlace entre la red de transporte y las redes de distribución como la alimentación de grandes demandas industriales o ejes ferroviarios. En concreto, se permitirá la alimentación de 13 nuevos ejes ferroviarios y facilitará la alimentación de nuevos grandes consumidores.

Por otro lado, se contemplan proyectos como los enlaces entre islas y el refuerzo de la interconexión entre la Península y Baleares. Además, también se incluye el desarrollo de interconexiones internacionales vitales para fortalecer la seguridad del suministro. “Cuanto más grande es un sistema, más seguro es”, puntualizan.

Recuperación tras la pandemia

El último gran punto del unevo suministro de electricidad es la recuperación tras la pandemia. Las inversiones previstas -casi 7.000 millones de euros, caber recordar- fortalecerán, aseguran, el tejido industrial de las regiones pues activarán los sectores asociados. De esta manera, la creación de estas nuevas infraestructuras creará empleo, riqueza y nuevas oportunidades en el territorio. “Cada diez millones de inversión, generarán 15 millones de actividad industrial e incrementará seis millones el PIB”, subrayan en la propuesta.

Esto se traducirá en unos ahorros de más de 1.600 millones de euros al año en el sistema eléctrico en su conjunto: “980 millones de euros en la Península, 138 millones de euros en Baleares y 325 millones de euros en Canarias. Adicionalmente, las interconexiones planificadas con otros países permitirán obtener un ahorro de al menos 184 millones de euros al año, que podrían alcanzar hasta los 322 millones de euros al año”.

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