Dennis Gonzalez spalopia
Dennis González, CEO de Spalopia.

El proyecto de Antonio J. Molina y Dennis González con Spalopia es un buen ejemplo de cómo los empleados de cualquier organización son capaces de ver las deficiencias que afectan al sector. En este caso, los dos trabajaban en una cadena hotelera y observaron la escasez de herramientas digitales existentes para la comercialización y gestión de spas y balnearios. Así nace en 2015 este proyecto lanzado con un capital propio de 17.400 euros.

“Nos sirvió para arrancar y mantenernos los primeros meses”, dicen los cofundadores de la empresa, ahora con responsabilidades de CTO y CEO, respectivamente. Poner en marcha un proyecto independiente en el sector turístico no es fácil, según los especialistas consultados para testar este producto y servicio, que aplauden una iniciativa que corrobora que el afán de innovar es casi infinito. “Al contrario que en los hoteles”, nos comentan los fundadores de Spalopia, “los spas aún trabajaban en exceso con Excel o incluso agendas de papel. Tras hacer un estudio de mercado y comprobar el potencial de la idea, nos decidimos a lanzarla en septiembre de 2015”.

Siguen creciendo. En julio de 2016 les concedieron un préstamo participativo de 100.000 euros gestionado por SODECAN, la Sociedad de Desarrollo de Canarias, que les ayudó a despegar, financiación que completaron con una subvención IPI (subvención para la incorporación de personal innovador) y ahora empiezan a plantearse una primera ronda de financiación para acelerar la expansión internacional, tema previsto para 2020. Por el momento, ya son 15 personas en el equipo -incluidas las que trabajan en México e Italia- y 200 centros han incorporado su producto.

Les anima el aprendizaje de estos cuatro años, lo que les ha permitido evolucionar. “Seguimos con la idea inicial de fondo, pero con muchos matices diferentes que hemos ido introduciendo, lo que nos ha llevado a tener una churn rate (tasa de cancelación de clientes) muy baja, desde luego muy alejada de las cifras de otras startups”, aseguran. 

Todavía encuentran reticencias en el mercado, y es en las cadenas grandes donde hallan menos recelos a la hora de cambiar la agenda de papel por un  software en la nube con agenda y reservas online. “A veces nos encontramos con clientes a los que les da un poco de vértigo, entre otras cosas porque ser jóvenes y desconocidos siempre es un freno que, afortunadamente, estamos venciendo”, declaran.

La realidad es que están rompiendo moldes. Lo han hecho en el último FITUR y derriban algunas creencias de la opinión pública general que, en demasiadas ocasiones, asociamos el spa-balneario a mayores de 55 años, probablemente por el conocimiento popular de los programas del Imserso. Según los fundadores, “en el caso de spas o balnearios que utilizan nuestro software, el mejor cliente es el de edades comprendidas entre los 35-54 años, tanto en afluencia como en rentabilidad. Está claro, efectivamente, que los programas públicos para la tercera edad tienen un gran impacto, pero el público más joven está cada vez más interesado en escapadas de 2-3 días con tratamientos de salud y bienestar. Por otro lado –dicen- es obvio que la penetración del e-commerce es inferior en el público de más de 55 años, pero las cifras no son nada despreciables”.

En este sentido, los fundadores apuntan que su objetivo “es conseguir que sus empresas clientes consigan vender los servicios de sus centros a un precio razonable llegando al público adecuado y por la vía correcta. Nunca hemos pretendido, añaden, ser un portal de ofertas que capta cualquier tipo de cliente, siempre nos hemos centrado en llegar al público que busca bienestar y salud y está dispuesto a pagar por ello”.

Por el momento están trabajando principalmente en el mercado español pero su software ya ha llegado también a Italia y México, donde cuentan  con personal propio. “España se incorporó más tarde a la cultura de los balnearios y spas. En otros países como Inglaterra, Francia o Alemania, de donde venía la mayoría de los estudios médicos sobre la influencia del agua sobre la salud, se forjó una tradición que aún perdura. España, aunque también tiene ejemplos de grandes balnearios, es un poco diferente”. 

Aquí se vive de puertas hacia afuera y, en general, nuestros enclaves turísticos potencian sobre todo el sol y la playa como grandes reclamos. “En mi opinión, dice Dennis González, CEO de Spalopia, para implantar una cultura del spa y el balneario es necesario trabajar en dos frentes: el primero, que las diferentes administraciones apuesten por la medicina preventiva para concienciar a la población de los beneficios que aporta a la salud. El segundo, democratizar el acceso a estos espacios para que toda persona, independientemente de su condición, pueda disfrutar de ellos, un punto donde Spalopia pone sus esfuerzos”.

En general están satisfechos con la evolución de la empresa. Han logrado superar los tres años y reconocen haber tenido problemas que, una vez resueltos, les han ayudado a gestionar mejor. “Lo normal si te va bien, razona Dennis González, y te sobra caja es acelerar el crecimiento para llegar antes que los demás, y eso siempre conlleva problemas de tesorería. Buscar el equilibrio es tremendamente complicado”. Nosotros, dice, “seguimos, a grandes rasgos, el plan inicial, aunque obviamente hemos tenido que resolver problemas y situaciones que ni habíamos imaginado al principio”. “Si entramos en detalle sí que nos hemos desviado en muchas pequeñas cosas, pero en un pitch de tres minutos hoy diríamos lo mismo que decíamos hace 3 años”, concluye González.

Este contenido ha sido publicado en la edición impresa del Anuario de la Innovación en España 2018

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