Sergio Vañó, profesor de UAH y director de la Unidad de Tricología del Hospital Universitario Ramón y Cajal

Entre la sorpresa y el agradecimiento se mueve el doctor Sergio Vañó Galván (Madrid, 1981) al verse entre los cinco españoles más influyentes de 2019 en el campo de salud, según la lista que ha elaborado la revista ‘Forbes’. Sobre todo porque lo ha conseguido destacando en un área que, según sus propias palabras, “habitualmente se percibe como solo cosmética”. Él se dedica a la tricología, la parte de la dermatología que se ocupa de los problemas capilares. Su repercusión va mucho más allá del mero carácter estético. “Realmente afecta de forma muy importante a la calidad de vida de los pacientes”, añade.

“Es un reconocimiento no solo a mí, sino a todo el grupo de profesionales con el que tengo la suerte de trabajar, y nos anima a seguir esforzándonos duro, como hacemos día a día”, afirma este profesor asociado de Dermatología de la Universidad de Alcalá (UAH) y director de la Unidad de Tricología del Hospital Universitario Ramón y Cajal. La publicación que ha realizado el ranking lo define como “todo un referente nacional e internacional en investigación en el diagnóstico y tratamiento de diferentes formas de alopecia”.

Más allá de la calvicie común

Los orígenes del prestigio alcanzado se remontan a 2012, cuando se creó la Unidad de Tricología del Hospital Universitario Ramón y Cajal que él mismo dirige. “Desde ahí hemos tenido la suerte de realizar bastantes actividades no solo asistenciales, sino también docentes e investigadores”, afirma en declaraciones a Innovaspain.

De esta forma, han podido participar en distintas investigaciones de referencia en su campo, con especial atención a la alopecia frontal fibrosante, la cual afecta a mujeres a partir de la menopausia que pierden el pelo en las cejas y en la zona de la diadema. “Hemos participado en el mayor estudio genético de esta alopecia emergente, de la que hace prácticamente 30 años no se veían casos, y por primera vez se ha podido determinar qué genes están alterados”, explica el dermatólogo.

Además, su equipo coordinó un trabajo en el que participaron varios centros españoles relativo al tratamiento de esa alopecia frontal fibrosante. “A raíz de ahí muchas líneas de investigación se han desarrollado basadas en los hallazgos que nosotros vimos en este primer estudio”, añade.

Equipo liderado por el dermatólogo Vañó

Es un claro ejemplo de que, dentro del ámbito de la tricología, existen muchísimas formas de alopecia. Más allá de la más común, la andrógenica, la que conocemos como calvicie común –que no está cubierta dentro del sistema sanitario público porque, explica el doctor, afecta al 80 por ciento de los hombres a lo largo de su vida y al 40 por ciento de mujeres y, por lo tanto, no sería sostenible–, existen muchos problemas capilares más relevantes.

Están las graves, en las que se pierde el pelo de todo el cuerpo, o las cicatriciales, que producen un proceso inflamatorio crónico en el cuero cabellado que produce cicatrices, costras, picor y dolor. Y esa asistencia sanitaria sí está cubierta en el sistema público. De ahí que se creara la Unidad de Tricología del Hospital Universitario Ramón y Cajal.

Entre las distintas investigaciones que tienen abiertas, Sergio Vañó destaca la que llevan a cabo en el campo de la alopecia areata, que es aquella en la que se puede llegar a perder todo el pelo del cuerpo. En la actualidad están estudiando posibles causas y nuevos tratamientos.

eHealth

El profesor de la UAH es, además, un experto en nuevas tecnologías aplicadas al campo de la teledermatología. Ha creado diferentes aplicaciones médicas, como DermoMap -Premio Sanitas a la Mejor Aplicación Médica 2012-, FotoSkin -premios Mejor Idea de Diario Médico y Mejor App de Salud 2014- y Dermassistance.

“Soy un firme defensor de la tecnología en salud y creo que es probablemente el gran avance del siglo XXI, lo que pasa es que muchas veces los cambios son más lentos de lo que nos gustaría”, dice el dermatólogo. Aunque se muestra convencido de que, “si echamos la vista atrás, hemos avanzado mucho a nivel tecnológico”, él prevé “que en los próximos 10 o 20 años, con la llegada del big data, la telemedicina, etc., podamos ver un cambio completo de la asistencia sanitaria”.

Como profesor asociado de Dermatología en la UAH, Sergio Vañó está en contacto con los estudiantes que en el día de mañana serán los futuros doctores. “Las nuevas generaciones de médicos van a ser nativos digitales, es decir, ya no van a tener que aprender, sino que se han educado en el ámbito de la tecnología –continúa–. Los profesionales más sénior tenemos que ir adaptándonos y reeducando la forma en la que atendemos a los pacientes”.

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