El sector químico pide un Pacto de Estado para una industria competitiva

industria quimica

Situar la industria española, y en particular la química, “en una posición de competitividad” para que esté a la altura de los países de nuestro entorno y dotarla de una estabilidad más allá de los cambios políticos. Ésta ha sido la petición que ha lanzado hoy Antón Valero, presidente de la Federación Empresarial de la Industria Química Española (Feique), al tiempo que ha desgranado los buenos resultados y perspectivas del sector.

En concreto, prevé incrementar la cifra de negocios de estas empresas en un 5,7% al cierre de este año y un 4,7% el año que viene, lo que supone un valor total de 62.471 y 65.272 millones de euros respectivamente y un crecimiento acumulado del 31,2% en la última década. Los factores que explican esta subida, han indicado desde Feique, son el buen comportamiento de la economía española, el crecimiento de la demanda internacional y la caída del precio del petróleo.

Asimismo, Feique prevé un incremento en el volumen de producción del 3,1% para este año y del 2,6% para el que viene. Unas cifras que, en conjunto, hacen que el sector químico español ya suponga el 12,8% del PIB nacional, es decir, 16 puntos encima de los niveles de 2007, año previo a la crisis económica.

Esta situación ha generado, en opinión de Valero, una “bondad importante” pero ante la cual no hay que escatimar esfuerzos. Por eso ha apostado por un Pacto de Estado que incluya al ámbito político y los agentes sociales para que la política industrial “no esté sujeta” al gobierno de turno, ya que las inversiones en la industria química son “a largo plazo” y hay que “generar la confianza necesaria” para que se invierta en España.

A juicio de Antón Valero, “estamos en una buena posición pero queremos reivindicar una política industrial valiente que tenga en mente los cambios que se avecinan, que no son pocos, de una sociedad basada en el carbono a una sociedad basada en las renovables”. En este sentido, ha defendido que la industria química “ha hecho los deberes” y que “es la que está facilitando la transición hacia una economía baja en carbono”, si bien ha advertido de que este cambio debe realizarse “de manera inteligente”.

Para el presidente de Feique, esta nueva política industrial pasaría por trasladar los costes sociales del sistema eléctrico a los Presupuestos Generales del Estado, impulsar una mayor interconexión energética con el mercado europeo tanto de electricidad como de gas, implementar los sistemas de conexión de transporte con el centro de Europa, aumentar hasta las 44 toneladas la capacidad en el transporte por carretera, y generar corredores ferroviarios transeuropeos con el ancho de vía estándar europeo.

Exportaciones y empleo

El sector exterior es otro de los aspectos donde la industria química española se ha mostrado optimista, con un crecimiento que alcanzará el 7,4% al cierre de este año, alcanzando los 34.876 millones de euros, y el 4,1% en el ejercicio próximo, hasta alcanzar los 36.306 millones. La Unión Europea continúa siendo el principal destino para el sector con Francia a la cabeza seguida de Alemania e Italia, pero cada vez más se observa una redistribución de las exportaciones, que van ganando terreno en Asia o América.

Finalmente, Feique también ha ofrecido las perspectivas del sector en el ámbito laboral. Se generarán más de 600.000 puestos de trabajo sumando los directos e indirectos pero Valero ha destacado que, más allá de las cifras puntuales, “son empleos de calidad”. Los contratos indefinidos suponen el 94% del total y el salario medio supera los 38.000 euros anuales, siendo uno de los más elevados en España.

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