sandbox

El sandbox se ha diseñado para crear condiciones seguras en las que puedan probarse innovaciones tecnológicas con máximas garantías para todos los participantes en el proceso, especialmente para el cliente final. Esta es una de las conclusiones de la Asociación Española de Fintech e Insurtech (AEFI) y la Asociación Usuarios Financieros (ASUFIN). Ambas han analizado los cambios regulatorios y cómo una aplicación del sandbox puede tener un papel relevante para proteger los derechos de los usuarios financieros.

Rodrigo García de la Cruz, presidente de AEFI, destaca que “el sandbox incluye una serie de garantías para proteger a los potenciales usuarios de los servicios digitales y al ser un entorno regulado por los supervisores financieros, los participantes que presenten sus proyectos deberán de tomar las precauciones pertinentes para proteger no sólo los derechos sino también la confidencialidad de los datos de sus usuarios o clientes”.

AEFI considera que el sandbox es esencial para aumentar y mejorar la competencia y, a la vez, actualizar la regulación existente en lo relativo a la creación de empresas innovadoras en el sector financiero y la protección de clientes. No obstante, al ser un mercado muy regulado, será fundamental que las nuevas tecnologías y proyectos que se presenten no comprometan la seguridad de los usuarios.

El presidente de AEFI explica que “este año, el 50% de la inversión fintech en Europa la ha acaparado Reino Unido, pese al proceso del brexit, y el 35% en Alemania, aunque no sea un país excesivamente potente en el sector financiero. Sin embargo, España solo concentra el 2% de la inversión, lo que pone de manifiesto la necesidad de incrementar el capital para que el ecosistema de la innovación financiera siga creciendo en España”.

Patricia Suárez, presidenta de ASUFIN, puso de manifiesto que “las fintech suponen una oportunidad para que el sistema financiero avance, pero tenemos que estar pendientes de que no se cometan errores del pasado”. Además, Suárez añade que “el sandbox podría facilitar ese progreso, pero como consumidores tenemos que participar en el desarrollo del marco regulatorio para minimizar los riesgos y que quede perfectamente delimitada”. Para Suárez, “el sandbox será bueno si se centra en la protección del consumidor, que tendrá que situarse en el centro. La propuesta es positiva e incluye garantías para los consumidores, pero falta ver de qué forma lo hará, una vez se ponga en marcha el proyecto”.

Como ejemplo de la utilidad del Sandbox, Suárez destacó que "Libra, la moneda de Facebook, necesita un sandbox regulatorio". En este terreno, las autoridades estadounidenses y europeas le han pedido a Facebook una moratoria, pero antes de regular, continúa Suárez, "sería bueno que se probase su lanzamiento en un marco acotado y monitorizado por los supervisores. No se me ocurre mejor ejemplo para comprender la importancia del sandbox y cómo afectará al consumidor final".

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