remoglove

Los trabajadores de la salud son algunos de los más expuestos al coronavirus por su contacto constante con diferentes pacientes, superficies y elementos que son un foco de contagio. Para minimizar el contacto con los guantes que ocupan los sanitarios, dos estudiantes han creado Remoglove. El dispositivo consiste en una placa que cae de una estructura fijada a la pared, a través de la cual se introduce la mano con el guante y se tira hacia arriba. Al quitarse, el guante cae directamente sobre la canasta de desechos biológicos que los médicos tienen en su espacio de trabajo. 

Carolina Tascón Moreno y Geraldine Estupiñán Sáenz, estudiantes de Diseño Industrial de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) Sede Palmira, son las creadoras de esta idea dirigida por el profesor Boris Alejandro Villamil, también de la Institución.

Las estudiantes Tascón y Estupiñán indagaron sobre cuáles son las actividades diarias que pueden representar un riesgo de contagio en los centros de salud. A partir de un diagnóstico con un médico del Hospital Santander, ubicado en Caicedonia (Valle del Cauca), tanto en el ambiente interno como externo del Hospital concluyeron que los protocolos no estaban muy bien desarrollados.

“Encontramos que los elementos que están en contacto con la piel, y especialmente con el rostro, eran los de riesgo más alto. Entonces, teníamos los guantes, las gafas y las mascarillas, y nos enfocamos en los guantes, porque con las manos manipulamos todo: quitarnos las gafas, el tapabocas… era el riesgo más alto”, explica la estudiante Tascón.

Por ello, y con el fin de minimizar el riesgo de contagio, se enfocaron en diseñar un dispositivo para retirar los guantes que no necesitara de manipulación del personal médico.

La estructura base de Remoglove contiene un líquido desinfectante y un sistema electrónico que permite además la limpieza del elemento de manera automática.

Este sistema se agregó al diseño porque al estar retirando los guantes el dispositivo también podría albergar bacterias y virus, de manera que este componente electrónico lo humidifica y desinfecta a través de unos aspersores de baja presión. Los humidificadores se activan por medio de un sensor para evitar a su vez el contacto con el elemento. El sensor tiene además una luz que cambia de color verde a rojo cuando el sistema de aspersión deja de funcionar por escasez de líquido.

El material propuesto para la fabricación del Remoglove es acero inoxidable, material con el que suelen hacer los instrumentos del personal de salud. También contaría con el líquido desinfectante de superficies de uso médico, cuyo recipiente es en polietileno y, por último, todo el componente electrónico que contiene Arduino, sensor de proximidad, batería, movilizadores y luz led, entre otros.

Las dimensiones del diseño están conformadas por la estructura base, de 21 centímetros de alto por siete de ancho y siete de profundidad; y la placa, de 17 centímetros de alto por 7 de ancho.

Las estudiantes Tascón y Estupiñán hicieron pruebas de comprobación del prototipo, el cual elaboraron inicialmente en un tipo de cartón y posteriormente en un metal básico, lo que les permitió comprobar su funcionamiento.

El diseño se encuentra en etapa de cotización que, debido al enfoque colaborativo del proyecto, se realizó de manera separada según el campo a trabajar: con los ornamentadores, la fabricación del cuerpo en acero inoxidable; el componente electrónico, con un ingeniero eléctrico, y por otro lado la cotización de los insumos de desinfección.

Como las investigadoras no encontraron un dispositivo específico para el retiro de elementos, Remoglove se presenta como un diseño innovador frente a la mitigación del riesgo de contagio por COVID-19 en Colombia.

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