¿Qué deben hacer las empresas en innovación para crecer?

Innovar o mantener el statu quo es uno de los dilemas a los que se enfrentan muchas de las empresas españolas, especialmente las grandes corporaciones, que, como afirma el experto en innovación y CEO de Igeneris, José López García de Leániz, “viven muchas de ellas ancladas en sistemas de trabajo que dieron resultado en su momento pero corren el riesgo de estancarse”. Es por ello que la generación de buenas ideas por parte de los propios empleados es fundamental para conseguir que las compañías crezcan. “El intraemprendimiento pasa precisamente por que los empleados son más que meros trabajadores: aportan conocimiento conocimiento y lideran proyectos”.

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Desde Igeneris opinan que muchas compañías llevan años manteniendo una línea conservadora de su modelo de negocio por miedo, pesa a que opinan que la innovación puede ser una buena oportunidad de negocio. Sin embargo, el factor riesgo se sitúa en su principal preocupación, de ahí que, como opina López García de Leániz, “se mantengan en su zona de confort”. Aprovechando que el año está llegando a su fin, López García de Leániz proponen siete pasos necesarios que las áreas de innovación, tanto de startups como de empresas asentadas, deben seguir para tener éxito de cara a 2018.

  1. Visión y visualización. Antes de emprender cualquier cambio, es importante saber por qué se hace, comunicar bien esa nueva visión a toda la organización para que se convierta en un objetivo compartido y, por último pero no menos importante, visualizar la foto de llegada.
  2. Tener una agenda.  Todo lo que se vaya a implementar tiene que estar en los planes de acción del año y previsto en los presupuestos. Es la única forma de que esté presente en las agendas de los Comités de Dirección.
  3. Focalizar retos. Además de visualizar el objetivo e incluirlo en la agenda, es imprescindible circunscribir la innovación a retos estratégicos. De lo contrario, existirá demasiada dispersión y ambigüedad a la hora de generar ideas. Poner el foco en las áreas donde se vislumbren las mejores oportunidades o en las áreas donde residan las principales amenazas para la compañía no es incompatible con ser ambiciosos y soñar.
  4. Innovar en producto y en modelo de negocio. Conviene distinguirlas ambas desde un primer momento. Los nuevos productos son necesarios para mantenerte en el campo de juego, pero si se lanza un buen producto, te copiarán enseguida. Un modelo de negocio es más difícil de plagiar, ya que en él influyen múltiples elementos que, a su vez, pueden tener miles de combinaciones. El cliente puede que sólo perciba una nueva propuesta de valor, pero la maquinaria que hay por detrás es difícil de identificar y, por tanto, de imitar.
  5. Responsabilidad. Debe existir un líder del proyecto y, preferiblemente, que no pertenezca al Comité de Dirección, pero con reconocimiento de toda la organización.
    Cuantas más personas tengan en su variable algún objetivo relacionado con la innovación, mejores serán los resultados.
  6. Presupuesto. Dotar de medios económicos al plan de acción que se tenga previsto es vital para garantizar la supervivencia del mismo. Lanzar un plan de acción de innovación limitado o sin presupuesto puede ser más que contraproducente.
  7. Cuidado con las expectativas. En la innovación no hay atajos: hay que formar a la gente, fijar retos ambiciosos pero realistas, explicarlos bien y tener una persona o equipo detrás que monitorice todo lo que va saliendo para reaccionar rápidamente a lo que no está funcionando.

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