Ángeles Heras (centro), acompañada por Soledad Murillo, secretaria de Estado de Igualdad (izq.), y Cristina Gallach, alta comisionada para la Agenda 2030 (dcha.).

Luces y sombras. Logros y desigualdades aún por superar. El avance del primer informe sobre ‘Mujeres e Innovación’ de nuestro país muestra que hemos recorrido un importante camino y que, a pesar de ello, queda mucho por hacer. Pero deja una idea clave para la esperanza: “Las mujeres están suficientemente preparadas para adquirir mayor protagonismo en todas las etapas y sectores de la innovación”.

Así lo ha expresado la secretaria de Estado de Universidades e I+D+I y presidenta del Observatorio ‘Mujeres, Ciencia, Innovación’ (OMCI), Ángeles Heras, quien ha sido la encargada de presentar el adelanto de un estudio que se publicará en enero al completo. Los datos apuntan en una misma dirección: “Las mujeres en España innovan, en menor medida que los hombres, pero participan decididamente en estos procesos con su visión innovadora, especialmente en las etapas tempranas”.

Esto queda reflejado en distintos apartados del informe. En España, según datos de la Comisión Europea, una mujer figura como primera inventora en el 16,7 % de las patentes, muy por encima del 9,1 % de mujeres de la media de los países de la UE-28. 

El informe ha sido presentado en el Ministerio de CienciaInnovación y Universidades.

Otro de los datos recogidos en este avance indica que las mujeres participan como promotoras en el 30 % de las Empresas de Base Tecnológica (EBT) creadas por las universidades públicas y privadas, y en el 46 % de las creadas por el CSIC. La brecha de género, por tanto, se acorta si hablamos de spin-off.

Transferencia de conocimiento

En relación a la participación en actividades de transferencia de conocimiento, la aportación de las mujeres (15 %) es proporcionalmente más baja que la de los hombres (21 %), si bien se observa que la brecha de género en transferencia se hace más tenue una vez se rompe el techo de cristal y las mujeres acceden a las categorías profesionales superiores de la carrera académica o científica.

Además, la implicación de investigadoras del sistema científico público en actividades de intercambio y transferencia de conocimiento es mayor cuando se trata de acciones informales, mientras que cae la participación femenina en áreas formales y de comercialización.

Mundo empresarial

El avance de datos del informe pone de relieve que las mujeres representan la mitad de la población ocupada con educación superior y la mitad de la población ocupada que desempeña ocupaciones consideradas por la OCDE como de ciencia y tecnología (técnicas, profesionales, científicas e intelectuales). Sin embargo, su representación en la población ocupada en sectores de alta y media-alta tecnología, desciende a valores cercanos al 30 %.  

Es igualmente destacable que las empresarias españolas con y sin asalariados representan un porcentaje inferior al de los hombres (aproximadamente un tercio son mujeres), pero tienen un nivel de formación superior al de los empresarios.

Por otra parte, la representación legal de las empresas con sello ‘Pyme innovadora’ del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades es mayoritariamente masculina (86 % hombres y 14% mujeres).

Sector público

Se observan brechas de género en la asignación de recursos públicos destinados a apoyar la innovación. La mayoría de investigadores principales (IP) que reciben ayudas a proyectos de desarrollo tecnológico en Salud  son hombres. Solo el 14 % de los miembros de las juntas de gobierno de las asociaciones empresariales innovadoras que han recibido ayudas estatales eran mujeres.

El impulso político, según ha señalado Heras, ha permitido que, a partir de 2018, se adviertan señales de cambio en los procesos de toma de decisiones: vuelve a haber más mujeres (58 %) que hombres (42 %) en el Consejo de Administración del Centro para el Desarrollo Tecnológico e Industrial (CDTI) y en el Consejo de Política Científica, Tecnológica y de Innovación (53 % mujeres y 47 % hombres).

Recomendaciones

La secretaria de Estado de Universidades e I+D+I ha destacado el carácter “pionero” de un estudio que “sabemos que tiene muchas lagunas”. Lo bueno es que “lo sabemos y ahora hay que rellenarlas”.

El avance del informe, cuyos datos se centran en la innovación basada en el conocimiento, termina con una serie de recomendaciones en las que, según Ángeles Heras, hay que “ponerse a trabajar ya”. 

La escasez de datos sobre innovación en empresas y Administraciones públicas, especialmente en áreas como las ciencias sociales y humanidades, marca la prioridad de la recogida de información de calidad para disponer de indicadores integrales en las  políticas públicas de innovación.

Respecto al sector privado empresarial, que es donde se observan las mayores desigualdades, se considera preciso analizar el impacto que están teniendo los planes de igualdad en empresas innovadoras financiadas con fondos públicos.

Dejar una respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here