De izquierda a derecha, Matías Moya, Constanza Escobar y Jaime Rovegno.

La contaminación del aire provoca cerca de 9 millones de muertes en el mundo, más que el tabaco, que causa unas 7,2 millones al año. Y casi nadie se salva de sus efectos nocivos sobre la salud. Nueve de cada diez personas respiran aire con altos niveles de contaminación. Para combatir este problema y mejorar la salud de las personas ha nacido Photio, un proyecto que toma como inspiración el proceso de fotosíntesis de las plantas.

Desarrollada por la empresa Fractal en 2017, esta tecnología consiste en un agregado de nanomateriales que se añaden a cualquier tipo de pintura o asfalto y que, en presencia de los rayos ultravioletas, degradan los gases emitidos por fuentes tanto industriales como familiares. Photio ha sido el proyecto ganador de este año de la competición 100k Latam, en la categoría Pitch.

“El proceso de descontaminación que proponemos a través de nuestra tecnología es similar al proceso de fotosíntesis que llevan a cabo las plantas. Transformamos gases nocivos para la salud, en gases o polvo inertes, utilizando como fuente de energía la radiación UV”, ha explicado Matías Moya, gerente general y fundador de Photio.

Los compuestos químicos que utilizan han permitido hasta ahora degradar diez tipos de contaminantes, entre ellos, monóxido de carbono, óxidos nitrosos, dióxido de azufre, dióxido de carbono, así como compuestos orgánicos volátiles.

“Estamos completamente convencidos de que es posible erradicar la contaminación de las ciudades, y con esto mejorar la salud de las personas. El cambio comienza por una idea, y esperamos que la nuestra pueda ser la que impulse un cambio en nuestra sociedad”, ha asegurado Moya.

Además de Moya, máster en metalurgia extractiva por Universidad de Chile y experto en contaminación atmosférica y agua, la empresa está compuesta por Constanza Escobar, profesora de la Universidad de Chile e ingeniera civil química, experta en nanotecnología y control de procesos, y por Jaime Rovegno, cofundador de la empresa de machine learning Tesseracto, con experiencia en desarrollo de proyectos de emprendimiento.

Tras probar y validar dos prototipos a nivel industrial, la startup está terminando los productos comercializables. Uno es un sachet para pinturas de uso industrial o familiar, que rinde para un galón de pintura, y la hace “descontaminante”, sin modificar sus propiedades, ha precisado Moya. Por otro lado, la empresa está tramitando tres patentes comerciales y realizando las certificaciones de los productos con laboratorios medioambientales especializados.

La empresa se encuentra también en conversaciones con diferentes fondos de inversión chilenos y de otros países, así como con empresas de fabricación de pinturas y pigmentos y con diferentes mineras de Chile interesadas en esta tecnología inspirada en las plantas.

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