microplásticos

Microplásticos, el indicador invisible que nos dice que estamos ante un problema global

Por David León Muez, doctor en biología, coordinador de proyectos en HyT, Asociación Hombre y Territorio

Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin
Share on whatsapp
Share on email

La presencia de microplásticos supone una de las incertidumbres ambientales y sanitarias más actuales. Estos parecen estar prácticamente en todos los hábitats y ecosistemas terrestres, marinos e incluso aéreos. Desde hace pocos años venimos escuchando esa palabra, microplástico, y cada vez más aparece asociada a la comida, a la bebida, a la ropa, a los neumáticos, el césped artificial, los cosméticos, dentífricos, incluso al aire que respiramos… Esta avalancha de información en tan poco tiempo es, por un lado, difícil de digerir, y por otro, fácilmente integrable en nuestro día a día, con la disminución de importancia que ello conlleva. Parece claro que tenemos un problema global, que se suma a la infinidad de impactos que estamos generando en el planeta, y cuyos efectos denominamos cambio climático.

Se denomina microplásticos a aquellos fragmentos plásticos de menos de 5 mm, los cuales pueden tener originalmente ese tamaño (primarios) o formarse por la degradación en el ambiente de objetos plásticos más grandes debido al efecto de agentes externos como la radiación ultravioleta y las altas temperaturas (secundarios). Además, dependiendo de su composición, la persistencia de estos elementos en la naturaleza puede ser de cientos a miles de años, suponiendo un grave problema debido a su acumulación y a su posible asimilación por parte de organismos como el plancton, provocando la entrada de microplásticos en las cadenas tróficas. Además de los posibles problemas por la propia ingesta de estos materiales, muchos de sus aditivos químicos que estos llevan en su composición o que absorben o retienen durante su “viaje” por los ecosistemas acuáticos (provenientes igualmente de la actividad humana) podrían estar generando ya distintos problemas en organismos vivos, incluyendo el ser humano.

Pero, ¿cuántos microplásticos se vierten, emiten o llegan a los ecosistemas? Si las estimaciones para los residuos plásticos de gran tamaño son alarmantes (cada año, 10 millones de toneladas de plástico terminan en los océanos, según la Asociación Española de Basuras Marinas, AEBAM), los datos de las partículas pequeñas no quedan para nada lejos: de todas las partículas de microplásticos, entre un 21% y un 54% están en la cuenca del Mediterráneo, y se estima que podríamos estar ingiriendo cerca de 5 gramos de plástico a la semana. Los estudios dicen que el fondo oceánico es actualmente un gigantesco sumidero de microplásticos, lo que se añade a los millones de partículas que se encuentran en suspensión o flotando; miles de fibras se desprenden de las prendas sintéticas en cada lavado, además de las que se desprenden durante su uso diario y van al aire o al suelo, e incluso se ha demostrado que la presencia de microplásticos puede alterar las condiciones del suelo, al aumentar la probabilidad de que se filtren lixiviados químicos dañinos, lo que puede afectar a la fauna y a que muchos vegetales y hortalizas los incorporen a sus frutos o tubérculos. Los efectos específicos de la ingestión o inhalación de microplásticos en la salud humana aún no se conocen con exactitud, pero muchos científicos sospechan que los riesgos pueden ser más importantes de lo que se sabe hasta ahora, al ser muchos de sus aditivos posibles disruptores endocrinos o agentes cancerígenos.

Desde HyT, Asociación Hombre y Territorio en su alianza con el Proyecto LIBERA, de SEO/Birdlife y Ecoembes, desarrollamos una serie de acciones para dar a conocer el problema, aprender a monitorizar e identificar estos contaminantes en distintos tipos de muestras e implicar a la sociedad, a todos los niveles. Entre estas acciones destacamos, en colaboración con la Universidad de Sevilla, la publicación en 2020 del “Protocolo de muestreo, análisis e identificación de microplásticos en ríos”, sobre el que se apoyan una serie de campañas de muestreo para la identificación de estos y otros contaminantes en cerca ya de 300 ambientes acuáticos, incluyendo arroyos y ríos de la España peninsular, muchos de ellos dentro del Programa Ciencia LIBERA, ecosistemas acuáticos subterráneos, costeros y marinos. La realidad es que cerca del 75% de todas las muestras presentan microplásticos, encontrándose una mayor presencia de fibras y fragmentos, con decenas de polímeros diferentes.

Pero además de en aguas, durante 2021 hemos adaptado esta metodología a muestras que otros investigadores y grupos nos envían, lo que nos ayuda a ajustar la técnica para hacerla adaptable a distintos tipos de objetivos: así, hemos buscado ya en heces de aves, de reptiles, micro y macro mamíferos, nidos o sedimento, entre otras. Y seguimos encontrando con frecuencia estos materiales no biodegradables. Pero lo que más hacemos en torno al problema es divulgar, concienciar y generar participación ciudadana.

Los microplásticos son un problema invisible, sí, que puede ser inocuo o perjudicial, pero que está presente prácticamente en todos los ecosistemas, hábitats y organismos del mundo. El principio de precaución respalda la adopción de medidas de precaución o protectoras ante las sospechas de amenazas o riesgos grave para la salud pública o el medio ambiente, incluso sin que se cuente todavía con una prueba científica concluyente. Parece, por el cada vez mayor número de estudios y artículos que se publican en distintas ramas de las ciencias, que es más que razonable preocuparse y poner medidas en torno a los microplásticos y sus efectos.

David León Muez es doctor en biología, coordinador de proyectos en HyT, Asociación Hombre y Territorio, y autor del Protocolo de muestreo, análisis e identificación de microplásticos en ríos y de varios artículos y estudios relacionados con esta temática.

Recursos disponibles de libre lectura y/o descarga

Protocolo de muestreo, análisis e identificación de microplásticos en ríos

Protocolo en inglés

Artículo primer muestreo extensivo en la España peninsular

Informe Ciencia LIBERA

Más T-EX

Anuario de la Innovación en España 2020