Tecnología y transformación digital son los pilares sobre los que se asienta la burgalesa ASTI TechGroup, una compañía que desde su empresa histórica Asti Mobile Robotics, que dispone a día de hoy de la mayor gama de vehículos sin conductor del mercado, ha ido creciendo e incorporando nuevas divisiones como su filial de distribución de tecnología ASTI Technologies Distribution; ASTI Consulting Services orientada a la mejora de la eficiencia industrial y la competitividad; o la fundación ASTI Talent and Technology Foundation, para promover el talento en un momento de cambio social impulsado por la tecnología. Precisamente de esta última rama, surge el proyecto ASTI Experience, en colaboración con la Universidad de Burgos. El objetivo: transformar y adaptar a la filosofía de la compañía las instalaciones de su sede en Madrigalejo del Monte (Burgos).

Seis alumnos de la Escuela de Arquitectura de Interiores de la UBU concurrieron al concurso en el que resultó ganadora la propuesta ‘Haz y Envés’ de Lara López Peña; una joven de 22 años que desde que tiene memoria se recuerda construyendo casas de juguete e imaginando la vida de quienes las habitaban. Para ella, la primera llamada hacia el diseño vino de parte de su madre, con quien ahora comparte profesión, y por cuyo trabajo siempre se sintió atraída.

Maqueta del proyecto ganador.

“‘Haz y Envés’ nace después de un análisis exhaustivo de los valores y características de ASTI y a partir de ahí se inspira en el trabajo de algunos referentes para mí como Enric Miralles– arquitecto- o Pablo Palazuelo -pintor-; y sobre todo en elementos orgánicos y naturales como una simple hoja o el mapa topográfico que representa un paraje natural”. Así define Lara López un proyecto que fue elegido, según palabras del jurado, por “su funcionalidad, accesibilidad, movilidad y comunicación; así como por los criterios de seguridad y de habitabilidad, con protección contra el ruido, sistemas de ahorro de energía y aislamiento térmico”.

El material protagonista en este rediseño es el policarbonato, al servicio principalmente de la translucidez. ”Deja pasar la luz, ofrece una gran opción de colores; es ligero, de fácil montaje y con gran capacidad de aislamiento térmico y acústico. Además su aspecto transmite un alto desarrollo tecnológico, acorde con los valores y misión de ASTI”, apunta la estudiante e la UBU. Ahora, Lara López contará con financiación y una beca de seis meses para desarrollar e implementar el proyecto.

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