Alacarte

Todo comenzó hace 15 años con la implantación de la ley de conducción por puntos. De algún modo, el mundo de la restauración miraba con preocupación que esta normativa disminuyese la venta de bebidas como el vino, que pese a no tener elevados porcentajes de alcohol podrían ser razón más que suficiente para la pérdida de puntos en el carné. Fue entonces cuando la empresa Gastro Ventures comenzó a pensar en cómo crear un sistema capaz de disminuir el alcohol en el vino. Lo que en su día era algo visionario, hoy es una realidad con Alacarte, la máquina que propone una solución personalizada a cada consumidor y restaurador: permite en solo cinco minutos reducir el porcentaje de alcohol de esta bebida en la intensidad deseada.

La máquina fue nombrada así porque es el cliente quien decide el porcentaje de alcohol a reducir justo antes de su consumo. Resultado de varios años de investigación y estudio, es el único dispositivo en el mercado y está protegido por una patente internacional PCT. "Evidentemente, el vino no sabe al cien por cien igual con su alcohol de origen que habiéndole quitado cierto porcentaje, pero sí hemos conseguido que el vino no pierda calidad", explica Aleix Barandiaran, CEO y fundador de Alacarte Ventures, startup perteneciente a Gastro Ventures, que en su elenco cuenta con profesionales y expertos de la talla de Pere Castells o Pere Planagumà, que trabajaron en El Bulli y El Celler de Can Roca respectivamente.

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La máquina Alacarte fue presentada en las conferencias públicas de Harvard sobre ciencia y cocina como un proyecto innovador durante la sesión de clausura dirigida por los chefs José Andrés y Harold McGee. Su principal objetivo será el sector HORECA. En cuanto a su composición, el dispositivo, que funciona a base de pilas, es tan grande como un microondas y puede ser instalado en cualquier cocina.

"Alacarte no solo es una máquina que quita alcohol del vino, sino toda una experiencia enológica", cuenta Barandiaran. Precisamente para disfrutar de una mejor experiencia, el CEO recomienda que la desalcoholización del vino sea en torno al 60%. "La sociedad busca bebidas de menos alcohol y saludables. La máquina está pensada para beneficiar tanto a restauradores como a consumidores", apunta.

Consciente que la tendencia del mercado de las bebidas bajas en calorías y alcohol aumenta de manera exponencial, Alacarte quiere situar al vino en este sector y ayudar a la industria a ganar cuota de mercado. Pero también será aplicable a otras bebidas con alcohol. "Ya hemos probado la máquina para desalcoholizar ginebra de 43º a 13º. Preparamos un gin-tonic y con la tónica el resultado fue un gin-tonic de 2º y prácticamente con el mismo sabor y aroma", revela Barandiaran, cuya startup busca fondos para poder lanzar la máquina en 2021.

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