Los roedores se estresan ante la angustia de sus parejas o familiares

Topillos./ Zack Johnson
Topillos./ Zack Johnson

Un equipo internacional de investigadores liderados por James Burkett, de la Universidad de Emory (EE UU), ha descubierto que los topillos muestran empatía. En el trabajo, en el que también se analizó a ratones de campo, los científicos comprobaron que la hormona oxitocina tiene un papel fundamental en este proceso de contagio emocional, tan habitual en humanos y grandes simios, y que también se ha observado en animales no homínidos, como perros, delfines y elefantes.

“El nuevo estudio muestra que las reacciones ante la angustia de los demás son muy básicas”, explica a la Agencia Sinc Frans de Waal, investigador de la Universidad de Emory y coautor del artículo. “Probablemente se producen en todos los mamíferos y tienen su origen en un mecanismo de adaptación, conocido como el contagio emocional, por el que el observador se estresa al ver el estrés en otros”.

Solo entre parejas o hermanos

En el test, dos roedores que estaban juntos eran separados. A uno de ellos se le alojaba solo en otra jaula o se le sometía a una fuente de estrés consistente en cinco tonos combinados con cinco descargas eléctricas en sus patas a lo largo de 24 minutos. A continuación, se le reunía de nuevo con el otro roedor y se registraba la respuesta natural.

Cuando uno de los dos volvía a casa estresado, el otro se esforzaba en lamerlo, limpiarlo y cuidarlo durante un tiempo significativamente más largo de lo que es habitual. “Los topillos reaccionan al estrés del otro estresándose también, pero en lugar de actuar en función de su propio estrés, acicalan al estresado y muestran así una respuesta típica de la empatía”, afirma el científico.

La reacción de consuelo y empatía solo funciona entre individuos vinculados entre sí. Por eso solo se mostró en los topillos (Microtus ochrogaster), que establecen vínculos entre ellos, y no en los ratones de campo (Microtus pennsylvanicus). Además, solo lo manifestaron con parejas y hermanos, pero no con extraños. “Este sesgo de unión es común a todos los estudios sobre la empatía: humana y animal”, concreta de Waal.

La oxitocina

En los humanos, los receptores de oxitocina (OTR) han sido asociados con la empatía, el reconocimiento de emociones y el compromiso socioemocional. Los investigadores comprobaron durante el experimento que, si bloqueaban estos receptores en los topillos con una inyección, el cerebro también bloqueaba la respuesta conductual de consuelo.  

“Hemos obtenido un modelo convincente de las expresiones de empatía en roedores, algo que no poseíamos antes –explica el investigador-. La neurociencia en roedores es mucho más fácil y menos éticamente controvertida que en primates o seres humanos, por lo que este paso es importante y nos permitirá explorar las funciones de la oxitocina”.

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