Banco Santander

“La literatura ha contribuido a preservar nuestra salud mental durante la pandemia”

Juan F. Calero

La librería ‘Cervantes y Compañía’, con la colaboración de la agencia ‘Prodigioso Volcán’, dedica el Día del Libro a la inteligencia artificial y al concepto de humanidad

Share on facebook
Share on linkedin
Share on twitter
Share on email
Share on whatsapp
literatura dia del libro cervantes y compañía prodigioso volcan marina sanmartín mario tascón

‘Klara y el sol’ (Kazuo Ishiguro, Anagrama), ‘La anomalía’ (Hervé Le Tellier, Seix Barral) y el ensayo ‘Humano, más humano’ (Josep Maria Esquirol, Acantilado) son las tres lecturas que empujaron al equipo de la librería ‘Cervantes y Compañía’ -junto a la agencia ‘Prodigioso Volcán’- a dedicar el 23 de abril a la inteligencia artificial y al concepto de humanidad.

Es mediodía, y el trasiego de clientes ha cesado antes de volver a dispararse durante toda la tarde. Afuera, la actividad bulle en la calle Pez, una de las arterias principales del madrileño barrio de Malasaña. En un mueble de la librería comparten protagonismo las últimas novedades de la ciencia ficción con clásicos ineludibles vigentes de la talla de ‘¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?’, de Philip K. Dick.

“Es curioso comprobar cómo, en las últimas décadas, la inteligencia artificial ha avanzado muy poco en el terreno de la ficción”, explica Marina Sanmartín, socia gerente de ‘Cervantes y Compañía’. “Aquellos autores fueron muy visionarios y, en la actualidad, la imaginación vive un frenazo dentro del género. El androide de ‘Blade Runner’ se parece mucho a una de las protagonistas de la última novela de Ishiguro”.   

El libro y sus poderes

Inteligencias artificiales corpóreas, la posibilidad de que nosotros mismos seamos la simulación de una inteligencia artificial superior o qué elementos nos definen como seres humanos son algunas de las líneas argumentales que invitan a sumergirse en estas obras. Llegan en un momento percibido como punto de inflexión para la literatura marcado, como no, por la pandemia y sus consecuencias. “La literatura ha contribuido a preservar la salud mental de la gente en este periodo tan duro”, señala Sanmartín. “Muchos se han reencontrado con la lectura. Gracias a ello han podido retirarse de las pantallas, dominadoras de nuestro tiempo”.

Sanmartín, que compagina sus funciones en ‘Cervantes y Compañía’ con la escritura (pronto publicará ‘Las manos tan pequeñas’) y el periodismo en ‘ABC Cultural’, añade que el libro es imbatible cuando queremos aislarnos y, a la vez, nos exige un esfuerzo ausente en la interacción con los productos audiovisuales. “Cuando ves una serie no tienes que poner nada de tú parte. Todo viene dado. Durante la lectura, el escenario que construimos es diferente en la mente de cada uno de nosotros. Es un poder que solo ostenta el libro. Además, como decía hace poco el escritor Luis Landero, las buenas lecturas son palancas de nuestra memoria. Al rememorarlas, las ubicamos en un tiempo y en un contexto vital. Es algo casi mágico”.

Un mercado particular

Marina Sanmartín ofrece su punto de vista sobre una industria en la que las grandes superficies o Amazon multiplican las ventas de libros. “No son nuestra competencia, como tampoco lo es el libro electrónico, que nunca podrá vencer el poder simbólico del objeto físico. Amazon tiene su misión, que no es la misma que la de las librerías. Por ejemplo, hoy la gente entra aquí buscando un libro para regalar. Es un acto mucho más complejo de lo que parece. Cuando regalo un libro, no sólo regalo la historia que cuenta, sino lo que esa historia ha significado para mí. Otra cosa es que vayas a preparar unas oposiciones; entonces tendría sentido cargar todo el temario en un reader”.

Sacyr

Esa convivencia de soportes era tangible el pasado viernes en ‘Cervantes y Compañía’. Junto a las publicaciones mencionadas, un iPad llamaba la atención gracias a la evocadora imagen de un ‘Zoltar’, atracción popular en las ferias estadounidenses. El intrigante adivino es una de las interfaces del ‘Instantomatic’ un sistema automático de generación de relatos breves (escritos y hablados) ideado por ‘Prodigioso Volcán’.

‘Instantomatic’

Basado en tres corpus de texto ya existentes y diferentes que el algoritmo mezcla, el texto producido es leído por un sistema de inteligencia artificial de Microsoft que utiliza el lenguaje de marcado de síntesis de voz (ssml), un lenguaje que nos permite especificar cómo se convierte el texto de entrada en una voz sintetizada para mejorar la dicción y la pronunciación y hacerla más natural.

‘Instantomatic’ es una muestra más de la fructífera relación entre ‘Prodigioso Volcán’ y la inteligencia artificial. Como explica el periodista Mario Tascón, socio director de la agencia, las tecnologías de machine learning o procesamiento del lenguaje natural están en el I+D de la compañía para el análisis y la mejora de textos lingüísticos. “La puesta en marcha de experiencias como ‘Instantomatic’, de carácter más lúdico, nos ayudan a seguir investigando en aspectos de especial complejidad en español, como la concordancia. También a afinar la prosodia, un déficit habitual de los asistentes de voz” (la agencia diseñó el de Bankia).

Ir a rebufo y absurdas batallas

Tascón no duda que la inteligencia artificial es una de las tecnologías del momento, pero también la ubica entre las más desconocidas. “Tiene muchas posibilidades, aunque, como en toda moda, conviene retirar la hojarasca. En paralelo, España y Europa van muy retrasadas respecto a China y Estados Unidos. Es un problema gravísimo”. El periodista llama la atención sobre algunas de las barreras por las que la IA española no termina de carburar. “Son empresas muy atomizadas y en cuanto pueden se marchan fuera a operar ante la falta de mercado”.

Tampoco ayudan, a juicio de Mario Tascón, algunos puntos estratégicos de la Secretaría de Estado de Inteligencia Artificial, encabezada por Carme Artigas. “La evolución de la IA en España está sesgada por el idioma. El lenguaje de la IA no debería reducirse a una guerra entre el español, el chino y el inglés. Otra cosa es la comunicación humano-máquina en ambas direcciones, donde sí es interesante que haya flexibilidad idiomática, pero en su puro desarrollo no tiene sentido empeñarse en que las máquinas piensen o hablen en español. El esquema de funcionamiento de una máquina no tiene nada que ver con el lenguaje humano, es otro sistema de pensamiento. En su planificación, el machine learning está más cerca de la estadística que de la lingüística. Las relaciones de la máquina con el idioma han de ser estructurales, y ahí los chinos están desarrollando mejoras cualitativas importantes”.

“Estoy casi seguro de que Google invierte más dinero que España en inteligencia artificial”, Mario Tascón

Mario Tascón considera que la irrupción del humanismo tecnológico está en parte motivada por los miedos que ha generado la IA, fruto del desconocimiento en no pocas ocasiones. “Es como el viejo dicho: ‘Estados Unidos inventa, China copia y Europa regula’. Bien, China ya no solo copia, también inventa. Y en Europa, como no acabamos de entenderla, hemos empezado por regularla. Ya no hablo de los chinos; estoy casi seguro de que el dinero que dedica Google a la IA es más que el invertido por España”.

Mario Tascón recuerda que cuando preparaba la edición de distintos manuales de estilo de la Fundéu (de la que fue presiente y donde hoy forma parte del consejo asesor), pidió ayuda a Google. “No me sorprendió que contaran en sus filas con lingüistas en español, sino el tamaño de los equipos dedicados al área. Yo trabajé con un grupo integrado por 20 personas, y era solo una parte de una división más amplia. Algo parecido ocurre en Facebook. En España, la inversión, y sobre todo el foco, van por otro lado. Hay buenos equipos de inteligencia artificial, como el de BBVA, pero son la excepción, al menos por ahora”, concluye el responsable de ‘Prodigioso Volcán’.           

Suscribete a nuestra newsletter semanal