La hipótesis de un noveno planeta en el sistema solar vuelve a coger fuerza

Planeta Nueve
Recreación del aspecto que tendría el Planeta Nueve / NASA

Astrónomos de la Universidad Complutense de Madrid han vuelto a reavivar la hipótesis de la existencia de un nuevo planeta en el sistema solar gracias a una novedosa técnica para analizar las órbitas de objetos transneptunianos extremos (ETNOs). La existencia del conocido como Planeta Nueve, que estaría situado a entre 300 y 400 veces la distancia de La Tierra con respecto al Sol, se anunció el pasado año pero, al observarse sesgos en los datos observacionales, se puso en duda.

A diferencia de la técnica que sirvió para hablar por primera vez del Planeta Nueve, la utilizada por los españoles está menos expuesta a sesgos observacionales. Y los resultados, publicados en la revista MNRAS: Letters, vuelven a señalar que hay un planeta más allá de Plutón. “Nosotros hemos utilizado por primera vez otros parámetros orbitales, las distancias nodales, que dependen fundamentalmente del tamaño y la forma de las órbitas y débilmente de su orientación en el espacio. Por tanto nuestro estudio está considerablemente menos expuesto a los efectos de los sesgos observacionales” ha explicado Carlos de la Fuente Marcos, uno de los astrónomos que ha liderado esta investigación.

En su opinión, el trabajo demuestra que “los ETNOs se comportan dinámicamente de manera similar a como lo hacen los cometas que interactúan con Júpiter. De este hecho inferimos que ha de haber un planeta aún por detectar que está perturbando sus órbitas”. Además ha ubicado ese planeta en el intervalo de 300 a 400 unidades astronómicas, siendo dicha unidad de medida la distancia que existe entre nuestro planeta y el Sol. Asimismo, ha afirmado que su tamaño sería el de 10 veces la Tierra, en línea con estudios anteriores.

Nueva técnica

La diferencia, ha recalcado, está en la técnica utilizada. Y para comprenderla, la clave está en los nodos, es decir, los dos puntos en los que la órbita de un cuerpo (por ejemplo un ETNO) cruza el plano del sistema solar. En estos puntos o nodos de la órbita, ha declarado de la Fuente, “la probabilidad de interacción con otros cuerpos del Sistema Solar es máxima. Si no hay nada con lo que interaccionar, uno esperaría que las distancias nodales estuvieran espaciadas aleatoriamente o uniformemente. Sin embargo, cuando hay un cuerpo perturbador, las distancias nodales se concentran en ciertos intervalos”.

En el caso de Júpiter y los cometas, ha concluido el astrónomo, “este planeta está encontrándose con los cometas en uno de los nodos (a 5,2 unidades astronómicas del Sol) y en cada encuentro altera sus órbitas. Nosotros hemos encontrado una concentración de nodos similar para los ETNOs a 300-400 unidades astronómicas del Sol y este hecho lo interpretamos como la distancia media al planeta por detectar”.

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