La cultura ya no es lo que era, ahora está Internet

AC/E

AC/E (Acción Cultural Española) y Fundación Telefónica han organizado el evento “Cultura Inteligente. El impacto de Internet en la creación artística”, un encuentro donde varios expertos han analizado el papel de las redes en el mundo cultural, ya sea en literatura, cine, música, etcétera. Este simposio se ha realizado con motivo del lanzamiento de la nueva edición del Anuario AC/E de Cultura Digital, una publicación gratuita que pretende analizar y enseñar los usos de las nuevas tecnologías digitales en un sector como el cultural.

El encuentro, programado en dos sesiones, ha recogido opiniones de diferentes profesionales del mundo artístico en temas tan variados como la narración en videojuegos, algoritmos inteligentes de recomendación de contenidos, o la digitalización y comercialización de un sector que, aunque a veces parezca anquilosado, está en constante transformación.

“Estamos en el siglo XXI: debemos plantear un nuevo modelo de financiación para la cultura”, afirma Javier Celaya, director del Anuario de AC/E. Mariana Moura, fundadora de Chicas Poderosas, lo advierte: “Mientras el mundo se convierte en un gran centro digital, Internet es el lugar donde se registra la mayor parte de la riqueza cultural […] con la globalización, Internet, un espacio donde la cultura no se pierde, sino que tiene la oportunidad de ser recreada y reinventada, desempeña un papel fundamental, conectando a gente, ideas, culturas y conocimiento”.

¿Cómo se puede transformar toda la cultura? Puede que sea conectando a personas a través de algoritmos inteligentes para que puedan descubrir otros contenidos, como el caso de Jaume Ripoll, fundador de Filmin. Él asegura que su compañía tiene el mayor catálogo de cine online, con más de 6.200 películas, 2.200 episodios y 1.500 cortos. “Cinefagia o cinefilia: las personas lo confunden, y puede surgir el desinterés por las películas”, explica. Con Internet, tenemos a nuestra disposición más películas de las que podemos ver, y con ello, surgen nuevos tipos de financiación culturales, como por ejemplo, la suscripción; antes que hacer realizar una transacción por una película, un periódico o música, el 68% de las personas preferimos suscribirnos, tener todo el catálogo para nosotros, y disfrutarlo cuando queramos, aunque no hagamos un buen uso de él.

“El problema de la digitalización no consiste en saber que hay que correr, sino en saber hacia dónde”, destaca, por otro lado, Jesús Alcoba, director de la International Graduate School of Business del Centro Superior de Estudios Universitarios La Salle. Alcoba explica que hay que estar pendientes de los usuarios, de los clientes, y ellos podrán dar la clave de los nuevos modelos que mejorarán la cultura a través del uso de Internet. Pero como afirman desde AC/E nada más empezar el Anuario: “el futuro está todavía por venir”.

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