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"La computación cuántica traerá una nueva forma de vivir"

Patricia García (Kyndryl) y Esperanza Cuenca (Quantum Strategy Institute) analizan junto a Juan Ignacio Cirac (Instituto Max-Planck), los primeros pasos de las tecnologías cuánticas, las barreras a las que se enfrenta y el optimismo de un futuro prometedor
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Patricia García, responsable de Quantum, Data & Artificial Intelligence en Kyndryl. (Imagen: Javier Arias).

Científicos, académicos y analistas apuntan que nos encontramos a las puertas de la Segunda Revolución Cuántica. La aplicación de las leyes de la física a la tecnología multiplicará las capacidades para procesar, calcular y transferir información hasta límites insospechados con unas consecuencias que aún desconocemos.

La Revista TELOS dedica su número 119 al ‘Mundo Cuántico’ (descargar aquí). Por ello, la publicación ha organizado en el Espacio Fundación Telefónica un encuentro con distintos expertos en esta tecnología. Entre ellos, el investigador Juan Ignacio Cirac (leer crónica de su intervención), quien ha desgranado cómo se están desarrollando los primeros pasos de la computación cuántica.

Al director de la División de Teoría del Instituto Max-Planck de Óptica Cuántica le ha acompañado Patricia García, responsable de Quantum, Data & Artificial Intelligence en Kyndryl. “Pretendemos identificar oportunidades en casos de uso concretos donde la computación cuántica aporte una ventaja competitiva para el negocio”, señalaba García.

La experta considera que esta tecnología despertará, por ejemplo, el interés del sector logístico. “Servirá para configurar la ruta más óptima, sobre todo cuando el vendedor tiene que pasar por distintos lugares. Ayudará a optimizar costes. También será muy importante para el sector de la salud. Estos ordenadores podrán diseñar internamente la estructura de las moléculas mucho mejor que hasta hora y por tanto contribuir a los avances de la medicina personalizada. Otras áreas de interés serán las predicciones meteorológicas, los nuevos materiales o la industria aeroespacial. Supondrá una nueva forma de vivir”.

Patricia García mencionaba algunas barreras a superar. “Los ordenadores cuánticos necesitan hoy una temperatura especial para poder trabajar con ellos Nos conectamos a través de la nube. Sin embargo, ya hay quienes intentan desarrollar la computación cuántica a temperatura ambiente. Es cuestión de evolucionar”.

Llevar a buen puerto estos progresos necesitará de un talento muy variado. “No sólo hablamos de físicos, matemáticos o ingenieros, sino de abarcar todos los procesos de negocio y de una gran capacidad de trabajo en equipo. En cuestiones de formación, hace falta una oferta acorde a la demanda. Ya existen másteres y asignaturas de computación cuántica en las universidades”.

Ingeniera Superior en Informática por ICAI con especialización en computación cuántica en el MIT, Patricia García considera de especial importancia la ‘mezcla’ de computación cuántica e inteligencia artificial. “Por ejemplo, aumentaremos la velocidad y el volumen del procesamiento de imágenes en el entrenamiento de redes neuronales. Es una combinación ganadora. En cuanto al IoT, lograremos una mejor gestión de grandes cantidades de datos en tiempo real”.

Estos engranajes deben, a su juicio, situar a la ética en el centro, anclada en una regulación rigurosa. Además, entiende que la disrupción que propone la computación cuántica necesita de la implicación de la empresa privada para despegar. “Debemos ser capaces de identificar necesidades junto a las empresas; que vean el beneficio que les reporta, aunque no sea inmediato. Es un punto importante sobre el que trabajar”, concluía.

En este sentido, Esperanza Cuenca, responsable de Navegación del Cambio en Quantum Strategy Institute, coincidía con García en señalar la relevancia de ayudar a las corporaciones a explorar las intersecciones entre las tecnologías cuánticas y sus estrategias. “Pueden ayudar a sus negocios y a la sociedad. Creemos que hay que democratizar la cuántica. Debe ser una tecnología para todos”.

Esperanza Cuenca en el Espacio Fundación Telefónica. (Imagen: Javier Arias).

Cuenca -también responsable de Estrategia y Divulgación en Multiverse Computing- se detenía en otras derivadas. “Todas las revoluciones tienen un impacto geopolítico y eventualmente pueden influir en el orden mundial. Hemos de tomar conciencia de esto y hacer inversiones que contribuyan a adquirir compromisos. La cuántica es un juego a largo plazo”. La experta aludía a prepararnos desde ya para encarar un hipotético ataque cuántico (que viole la criptografía actual) con las infraestructuras de comunicaciones adecuadas.

Al igual que Patricia García, Esperanza Cuenca afirmaba que la computación cuántica llevará a la inteligencia artificial al siguiente nivel. “Con otras tecnologías, su relación quizá no será tan inmediata. En comunicaciones, las tecnologías cuánticas traspasan la frontera del 5G”.

También está alineada con la integrante de Kyndryl al otorgar el humanismo tecnológico una importancia capital. “Debemos empezar a pensar en las implicaciones éticas de la cuántica y evitar así errores del pasado. Y explorar nuevos territorios, como su relación con el arte”.

Cuenca incluía en la ecuación la importancia de una formación de calidad ya sea reglada – másteres en computación cuántica como el que ya oferta la Universidad Politécnica de Madrid- o no estructurada. “Los libros, los podcasts o los documentales también son parte del aprendizaje.

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