Innovación 0.5.

Por Ezequiel Triviño, Fundador y Director Creativo de Wikreate Labs, San Francisco y Madrid

Ezequiel Treviño

Como indiqué en mi primer post en esta sección “No sabría definir la pornografía pero la reconozco cuando la veo”  cuando se habla de Innovación – y sobre todo cuando se citan ejemplos – estos generalmente tienen que ver con desarrollos de la “tecnología de consumo”.

La Innovación basada en gadgets tecnológicos, web, apps, IoTquantified self, Big Data, etc es aparentemente la parte más sexy de la Innovación y la que acapara la mayoría de las noticias y titulares, recogidos en sitios y canales como TechCrunch, Gizmodo, Wired, Mashable, y en menor medida Fast Company, Inc, Entrepreneur o HBR.

Pero yo siendo debilidad por la Innovación 0.5.

Innovación que podía haberse puesto en marcha hace 50, 500 o 5.000 años. Y que despierta en todos ese sentimiento de “por que no se nos ha ocurrido antes” y en algunos “por qué no se me ha ocurrido a mi”.

Mi ejemplo favorito, de los que tienen que ver con “producto”, es decir, con cosas físicas, es la Water Wheel de Wello. Es totalmente contraintuitivo que no se haya inventado hace por lo menos 1.000 años – salvando la distancia en desarrollo de materiales.

Mi otra gran favorita, esta tiene que ver con “procesos”, y que pongo a menudo de ejemplo en mis presentaciones sobre Innovación, es la que cuenta Rory Sutherland en su charla de TED  – fascinante toda, pero si preferís ir al grano esta entre los minutos 10 y 13.

El Servicio Británico de Salud tenía un problema, me imagino que compartido con otras instituciones similares: los pacientes abandonaban la “serie” de antibióticos antes del final, provocando recaídas y, evidentemente, gastos sanitarios asociados.

La agencia de publicidad de la que Rory es directivo, OgilvyOne, podría haber tirado por la solución standard y haber hecho una “campaña” intentando concienciar al público de la conveniencia y la necesidad de seguir el tratamiento hasta el final con los “sospechosos habituales”: spots en TV, carteles en ambulatorios, folletos, y en los tiempos actuales – esta iniciativa tiene ya unos añitos – campañas de Branded Content y Social Media e incluso una app para recordarnos tomar la pastilla cada día.

Pero ellos propusieron algo muy distinto y, como luego se demostró, mucho más efectivo: incluyeron en el blister de los antibióticos dos pastillas de diferente color que las demás al inicio de la serie y otras dos pastillas, también de diferente color al final, sugiriendo que era necesario, para completar el tratamiento, tomar las dos del principio, todas las de en medio, por supuesto, hasta llegar a las dos del final.

Evidentemente todas las pastillas eran iguales excepto en el color. Lo fascinante es que el truco funcionaba tanto para los que no intuían que eran la misma fórmula y que no había diferencia entre las pastillas como para los que sí lo sabían.

Otro gran ejemplo de Innovación 0.5, este más conocido porque aparece frecuentemente en los seminarios de IDEO, en un trabajo que hicieron para General Electric. El problema era que los niños pequeños se horrorizaban ante la perspectiva de ser introducidos en scanners MRI para diagnóstico médico. IDEO propuso “tematizarlos” como si fueran aventuras infantiles. La solución está detallada en este video. 

Por eso, cuando veo a mi alrededor infinidad de seminarios, cursos, eventos dirigidos a la Innovación que escoran directa e inmediatamente a “vamos a hacer una web / app / dispositivo que haga…….” siempre pienso en la famosa anécdota, parece ser que inventada de “los rusos usaron un lápiz”.

@ezequieltrivino

ezequiel@wikreatelabs.com

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